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Cualquier explicación racional del fenómeno Godzilla es fútil
y a la vez válida. Yo creo que si existiera algún tipo de analista
económico que combinara tanto conocimientos de cine como de mercadotecnia,
jamás podría haberle anticipado a los directivos de la Toho en
1954 que un film con pésimos efectos especiales acerca de un hombre disfrazado
de monstruo en un traje de goma destruyendo maquetas de cartón podría
convertirse en la franquicia más popular y rentable de la compañía,
y que la misma se extendería más de 50 años. Y que se convertiría
en el sinónimo de cine de monstruos, y en el ícono de la cinematografía
japonesa.
Hay varios elementos que podrían servir para armar una explicación
del fenómeno, pero ninguno resulta definitivo. A final de cuentas, el factor
final es subjetivo, el gusto de las personas, lo cual es algo que varía
enormemente con cada cultura. Y Godzila es popular a nivel mundial, con fanáticos
de la saga extendidos a lo largo de toda la Tierra, lo cual resulta aún
menos explicable. Es posible que la gente sienta cierta compulsión por
la destrucción - a fin de cuentas, por qué, sino, sería popular
el cine catástrofe -. También es posible que la baja calidad de
los efectos especiales haya contribuído a esto - resulta obvio que todo
es falso, y por la tanto la destrucción carece de dramatismo -. Y puede
ser también que la evolución de la saga - cada vez más aproximada
a los niveles del manga japonés, incluyendo fabulosas naves, bizarros
monstruos, y tramas delirantes - haya culminado en una fórmula que complace
los deseos adolescentes que todos llevamos dentro. Si uno se atiene a las reglas
del comic - donde nunca las historias son lineales, hay personajes recurrentes
que entran y salen de la historia, hay incontables Deux Ex Machina que
sirven para dar vuelcos en el balance de fuerzas del relato, y donde los protagonistas
son icónicos -, Godzilla cumple con todas estas condiciones, con la excepción
de que sus historias son simples y fáciles de digerir.
Uno puede realizar ciertos paralelismos entre la saga de James Bond y la de Godzila,
en especial bajo la lupa de los comentarios de Roger Ebert sobre 007. Ambos han
sido productos de su tiempo (el cine de monstruos tuvo su apogeo en los 50 y 60,
y recién obtuvo un revival a partir de Jurassic Park), y
ambos se han transformado en una suerte de cuento Kabuki, donde los espectadores
conocen de antemano hacia donde va la trama, los personajes cambian de nombre
pero cometen siempre las mismas acciones, y donde todos sabemos cómo termina
la historia. Lo único que varían son los matices, lo que sirve para
diferenciar una obra de otra. Y al igual que Ebert con Bond, uno podría
armar una serie de reglas que sería el "kit ACME - componga su
propia película de Godzila", y que consta de :
- Godzila se despierta y se dirige hacia Japón;
- Los militares emplean toda clase de recursos de última
tecnología, pero no lograr detener al monstruo (momento en que suena la
marchita de Akira Ifukube);
- Hace su aparición alguna civilización alienígena
o monstruo. En el caso de los alienígenas, pueden a) mostrarse amistosos
a la humanidad y prometer acabar con Godzila en un santiamén para después
traicionar a los terrícolas y comenzar a invadirlos; b) saltearse toda
la diplomacia del paso a) y pasar a la invasión directamente;
- Hay una feroz batalla entre alienígenas / monstruos
y Godzila, que culminan en la derrota del gigante verde;
- Los alienígenas / monstruos se lanzan a una orgía
de destrucción, pero resulta que Godzila revive y los destruye definitivamente.
- Godzila detiene su paso de destrucción, y regresa
a su morada, donde comprendemos que todo su accionar ha sido para defendernos
(ha anticipado una amenaza, vino a resolverla y ahora se marcha).
Obviamente esta no es una lista rígida. Durante años Godzila
ha jugado el papel de villano, tanto en el film original
de 1954 como en, por ejemplo, las películas donde comparte cartel con
Mothra la polilla gigante - donde Mothra pasa a ser el héroe -.
Pero la tendencia de la serie es, desde hace muchos años, la que se resume
en la lista.
Con toda la veneración y popularidad que presume Godzila, en 1998 llegó
la demorada versión americana de manos de Roland Emmerich. Pero resultó
ser un film terrible; tomaba algunos apuntes del original de 1954, pero lo inundó
con personajes y diálogos espantosos, y remodeló la estética
del monstruo hasta hacerle perder su identidad. El gran error de Emmerich es que
desatendió la formula original de Godzila : los humanos no son protagonistas,
sino simples relatores de los hechos, y a lo sumo realizan investigaciones que
sirven para deducir las acciones del monstruo y transmitírselas a la platea.
En cambio terminó por montar un circo de idiotas que se ocupaban de sus
banalidades diarias antes que si a Nueva York la estaban demoliendo.
Por eso, en 1999, cuando los derechos regresaron a la Toho, vino la
airada repuesta. Godzilla 2000 es el primer film de la denominada etapa
Millenium, y es sin duda el comienzo de una nueva época de oro para
la franquicia. Si en los 60 y 70 la saga creó su mundo de personajes, y
en los 80 se dedicó a las remakes, en el 2000 se lanza a expandir la serie,
elevando la calidad a niveles muy altos y reconstruyendo el mito (nuevamente es
posible trazar los paralelismo con la evolución de la saga Bond). La Toho
comprende ahora el valor de ícono de Godzila, y se dedica a realzarlo y
explotarlo. El nuevo traje ahora se ve más feroz y expresivo. Los efectos
especiales dejan su nivel de amateurismo, y pasan a un nivel de sofisticación
y calidad que compite con las producciones americanas (aunque no en grado extremo).
Se llama a una nueva camada de directores que han nacido con el monstruo, lo han
admirado desde su niñez, y transmiten su veneración por el mismo
en cada fotograma. Absorben los golpes de efecto de otras producciones, y las
incorporan al universo del gigante verde. Y pulen la fórmula comic
que ha venido gestándose en las últimas entregas previas de la saga.
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Es por todo esto que Godzilla 2000 es un film glorioso para los fans.
Hacía tiempo que el gigante verde no era filmado con tanto respeto. La
primera aparición en Japón toma elementos de la presentación
del monstruo en la versión 98 de Emmerich (con el yate en las mandíbulas
de Godzila). También hay cosas de Jurassic Park (la persecución
tras el jeep de Shinoda). Pero uno de los principales méritos del director
Okawara (un veterano de segunda unidad de films previos de la serie) es devolverle
majestuosidad a Godzila. El uso de planos generales lejanos o de perspectivas
desde el suelo muestran al monstruo realmente enorme. El raid de Godzila sobre
las plantas de energía - con la figura del monstruo arrasando la ciudad
en el horizonte mientras Shinoda se aleja en la carretera - es una gloriosa versión
technicolor de las secuencias de destrucción masiva que tanto impacto
causaban en el film blanco y negro de Honda de 1954. Godzila es impresionante,
se mueve lento, y se va mostrando de a poco, como corresponde con la presentación
de un ícono. No está tan lejos de la presentación de un Terminator,
un Bond o un Indiana Jones en sus respectivos filmes.
El otro tema que hacíamos referencia es el de los efectos especiales.
No llegan a la altura de ILM, pero son realmente buenos. Hay un uso cada
vez menor de simples modelos a escala - reemplazandolos por complejos collages
de distintos tipos de FX - . La secuencia del bombardeo a Godzila con los F 15
en la bahía mezclan al clásico hombre en traje de goma con aviones
y explosiones digitales, insertados en un plano aéreo real. Para quienes
hemos seguido la serie, este es un momento de puro extasis. No sólo porque
la secuencia sea intensa, sino porque se ve real. La Toho ha puesto
toda la carne al asador, y despliega una parafernalia enorme y sofisticada de
efectos que van desde una cabeza animatronic de Godzila - que le brinda
más expresividad - hasta una versión CGI del gigante, que se usa
en la escena en que nada bajo el agua (otro punch hacia la versión
de Emmerich). Comparado con lo que se hacía hasta entonces en FX, esto
es el Nirvana.
Y por supuesto, está el final que es apoteótico. Nunca una pelea
de Godzila ha resultado tan gloriosamente filmada como el encuentro entre el OVNI,
Orga (el nombre del monstruo que crean los alienígenas) y el gigante,
arrasando rascacielos por doquier. Quizás lo que uno pueda echar en cara
es que en algunas partes vuelven a notarse las maquetas de cartón (especialmente
cuando hay autos en la escena, que parecen juguetes). Pero la secuencia la compensa
con intensidad y virtuosismo. El revuelco de los gigantes, o cuando Godzila queda
incrustado contra un rascacielos, es realmente un festival para los ojos.
Pero dejando de lado a los monstruos y alienígenas, la trama pierde
por momentos su sentido. Uno a estas alturas asume que Godzila tiene algún
tipo de entendimiento con los humanos, y que anticipa el futuro. Es posible que
el raid sobre las plantas de energía tenga que ver con que Godzila se encuentra
en la búsqueda de la fuente de energía que supone la nave espacial,
y que ello lo haya despertado, pero el film nunca termina por explicarlo - uno
lo deduce despues de varios filmes en que ve al gigante despertarse y dirigirse
al encuentro de algo que aparece más tarde en la historia -. O cómo
sabe que Katagiri, el lider del Centro de Inteligencia de Crisis, ha querido
matarlo (y se cobra revancha sólo con él). Tampoco es claro cómo
los alienígenas saben de Godzila y se van tras éste. Y si se encuentran
tras el secreto de su capacidad de regeneramiento (e indestructibilidad), por
qué no lo estudian durante el combate en la bahía.
Pero es un entretenimiento brillante y muy bien dirigido. Incluso en la trama
que involucra humanos, es interesante sin profundizar (a fin de cuentas, son accesorios
de la historia). En lo bizarro del concepto que da origen a toda la serie, Godzila
2000 es el apogeo de la fórmula, la versión más acabada
de la misma. Lo único que cabría lamentar, es que al ser una producción
mucho más cara y cuidada, las buenas recaudaciones no terminan de redituar
todos los costos insumidos. Es por eso que tras cinco filmes con calidad similar
o superior a éste (hasta Godzila : Final
Wars de 2004), la Toho decidiera hacer un impasse con la saga.
Los filmes de la saga de Godzilla son: Godzilla,
Rey de los Monstruos (1954), Godzilla
Raids Again / Gigantis the Fire Monster (1955), King
Kong vs Godzilla (1962), Mothra
vs Godzilla (1964), Ghidorah
the Three-Headed Monster (1965), Monster
Zero (1965), Godzilla
contra los Monstruos del Mar (1966), Son of Godzilla (1968),
Destroy All Monsters (1968), Godzilla’s Revenge (1969), Godzilla
vs Hedorah (1971), Godzilla
vs Gigan (1972), Godzilla
vs Megalon (1973), Godzilla
vs Mechagodzilla (1974), Terror of Mechagodzilla (1976), Godzilla
1985 (1984), Godzilla
vs Biollante (1990), Godzilla vs King Ghidorah (1991), Godzilla
vs Mothra (1992), Godzilla vs Mechagodzilla (1993), Godzilla vs
Space Godzilla (1994), Godzilla
vs Destoroyah (1995), Godzilla
2000 (1999), Godzilla
vs Megaguirus (2000), Godzilla,
Mothra and King Ghidorah: Giant Monsters All-Out Attack (2001),
Godzilla Against Mechagodzilla (2002), Godzilla:
Tokyo SOS (2003) y Godzilla:
Final Wars (2004). Godzilla (1998) es la versión americana
dirigida por Roland Emmerich |
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