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Japon, 1995 : con las voces
de Akio Ôtsuka (Batou), Atsuko Tanaka (Mayor Motoko Kusanagi),
Tamio Oki (jefe de la sección 9 Aramaki), Iemasa Kayumi (Proyecto
2501(a) el gran maestro de las marionetas), Koichi Yamadera (Togusa)
Director - Mamoru Oshii, Guión - Kazunori Ito, basado
en el manga creado por Shirow Masamune, Musica - Kenji Kawai |
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TRAMA
: En el futuro los humanos han mejorado sus cuerpos con partes
cibernéticas, en algunos casos hasta el 100%, quedando sólo
su mente a resguardo. Estos seres humanos mejorados se conectan
a redes de información para comunicarse y obtener datos.
Pero un peligroso hacker conocido como El Gran Maestro de las Marionetas
ha comenzado a atacar las mentes de varios humanos mientras se encontraban
conectados a la red. La sección 9, una fuerza policial de
avanzada, se encuentra tras los pasos del hacker. A cargo de la
investigación se encuentra la mayor Kusanagi - cuyo cuerpo
es totalmente cibernetico - y el oficial Batou. Pero un incidente
- un androide extraviado en una autopista, que revela poseer espíritu
casi humano - resulta una pista para el caso. El androide se reactiva
solo y se identifica como el propio Gran Maestro de las Marionetas,
diciendo que es un software que ha realizado operaciones encubiertas
para la sección 6 del Ministerio del Exterior, y que ha cobrado
vida propia. El androide pide asilo a la sección 6 pero un
atentado aborta el avance de la reunión, y el Gran Maestro
de las Marionetas escapa. Los oficiales lo persiguen sin saber que
el verdadero propósito del androide es en realidad encontrar
a Kusanagi y fusionarse con su mente humana para lograr una nueva
etapa de evolución y dotarse de un cuerpo funcional.
NOTA : como siempre, desarrollamos este sitio
desde fans hacia fans del buen cine. Por ello, se pueden mencionar
partes del film que pueden develar el final (spoilers), pero asumimos
a esta altura que los lectores han visto el film o se encuentran
familiarizados con la historia. |
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Ghost in the Shell (el fantasma en la máquina)
es uno de los más importantes anime de los últimos
años. Es notable la influencia que tendría sobre el
género - otros anime seguirían sus lineamientos,
e incluso Matrix tomaría decenas
de ideas e imagenes prestadas del film -. Con el tiempo ha desarrollado
un status de culto, en particular por su trama críptica y sus
particulares reflexiones acerca del futuro de la tecnología,
y la fusión de lo cibernético con lo humano.
Pero Ghost in the Shell es una película particularmente
compleja. Sigue sin lugar a dudas los lineamientos del cyberpunk,
en donde la carne se fusiona con la tecnología y hay toda
una generación de seres humanos mejorados artificialmente.
Prácticamente no hay personaje en el film que no posea algún
tipo de implante. El problema no es precisamente la exposición
de esto, sino que el enfoque del director Mamoru Oshii es particularmente
frustrante sobre las historias adicionales que dan carnadura al
relato: hay toda una ensalada de tramas políticas, personajes
que van y vienen, y toneladas de blablabla tecnológico
que por momentos aturden. Los minutos iniciales son una catarata
de información que inunda al espectador, de la cual sólo
extrae que las fuerzas policiales están tras la caza de un
hacker que piratea los cerebros mejorados electrónicamente
que poseen los humanos. En el medio hay pausas, secuencias de acción
muy estilizadas, momentos reflexivos, e imágenes de gran
belleza. Pero esos intervalos bien podrían haberse acotado
para darle más tiempo a las escenas de exposición,
e intentar que el guión baje algo de nivel a una altura más
cercana al espectador promedio.
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Lo que resulta más original de Ghost in the Shell
es la idea de un software que ha cobrado vida propia. En este caso
es el proyecto 2501 (el nombre original del Gran Maestro de Marionetas),
que ha realizado tareas de espionaje para la sección 6 -
comportándose como un virus, aprendiendo sobre la marcha,
auto actualizándose - que de pronto se ha puesto en rebeldía
y ha decidido seguir su propio curso de acción. El software
se ha reconocido como una nueva forma de vida y está intentando
escapar de sus controladores para obtener su independencia y su
derecho a la existencia. Mientras que el film tiene muy buenas escenas
de acción - la persecución del terrorista en la feria
pública, la fuga del androide o el tiroteo final en el hangar
-, la intención del director sin dudas es centrarse en el
aspecto reflexivo del tema. Largas escenas tienen lugar sólo
como para ilustrar lo complejo del mundo futuro que concibe la historia
- por momentos sus climas recuerdan a Blade
Runner - , así como los puntos de vista de los personajes
sobre el proceso de integración entre hombre y máquina.
El clímax en realidad es el encuentro del androide - el Gran
Maestro de Marionetas - con los directivos de la sección
6, donde éstos le piden que demuestre que es una forma de
vida, y el programa les devuelve la pregunta exigiendo que ellos
hagan lo mismo. Los humanos, termina diciendo, sólo
son computadoras con ADN en lugar de bytes.
El inconveniente del libreto tiene que ver con que el propósito
del proyecto 2501 (o el Gran Maestro de Marionetas) no resulta demasiado
claro. Debe evolucionar y por ello quiere fusionarse con una mente
humana, además de adquirir un cuerpo. Pero no queda demasiado
claro el por qué. Vale decir, el proyecto 2501 sobre el final
del film prácticamente va demostrando que es una especie
de Dios - todas las máquinas y todos los implantes que tienen
los humanos están bajo su control -, con lo cual quedarse
restringido a un cuerpo y poseer sentimientos humanos pareciera
ser una rebaja de nivel. Hubiera sido preferible que, en vez de
propósitos tan bondadosos, el proyecto 2501 se hubiera desatado
en toda su furia y terminara controlando a toda la humanidad. El
poder lo poseía, la ambición no, pero quizás
hubiera sido mejor ya que sería una especie de castigo divino
para los humanos que han cruzado las barreras de la creación,
perfeccionándose con implantes y superando los límites
de lo humano. Aquí el Dios informático decide transformarse
en un mortal fusionado con lo cibernético, pero no resulta
demasiado claro cuál es su futuro de ahora en más.
El film daría pie a una serie de televisión y a una
secuela: Ghost in the Shell: Innocence (2004) |
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