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Thailandia, 2004 : Sornram Theppitak
(Tan), Sara Legge (Leena), Dan Fraser (Tim), Chalad Na
Songkhla (Krai), Yani Tramod (Wichai) Director
- Monthon Arayangkoon, Guión - Monthon Arayangkoon
TRAMA : Mientras se realizan
las obras de construcción de un ramal del subterráneo
en Bangkok, la excavación se topa con una pared
de roca sólida. Los expertos Leena y Tim son
llamados a investigar, ya que se han encontrado restos
fósiles incrustados en la piedra. Leena concluye
que pertenecen a un dinosaurio volador y que, con seguridad,
deben existir más restos en el lugar. Pero la
investigación arqueológica es tomada por
asalto por un grupo militar, quien se hace cargo de
la operación y vuela la pared de piedra. Después
que el humo se despeja, descubren un enorme bosque petrificado
donde yacen los restos de una criatura humanoide alada
gigante. Pero el animal regresa a la vida y comienza
a depredar a los soldados. Ahora Leena y el comandante
a cargo deberán evitar que el monstruo llegue
a la superficie, en donde desataría una verdadera
masacre.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Garuda es una de las tantas rarezas que se pueden
encontrar en el cine asiático no japonés.
Se podría definir como un kaiju
eiga tailandés, aunque lo único que
tiene en común con el cine nipon de monstruos gigantes
es que tiene a un bicho enorme como la amenaza de turno.
Por el resto, pareciera una copia tailandesa del cine
de género norteamericano. Imaginen la versión
thai de Depredador, mezclada
con gotas del Godzilla de Roland Emmerich. Eso
es lo que parece Garuda.
En sí, el fuerte de Garuda no es precisamente
su historia ni su coherencia. Hay un comienzo muy bueno,
detallando el origen del monstruo como si fuera un demonio
ancestral que tuvo que ser encerrado por sus pares debido
a su voracidad. Después hay un arqueólogo
francés que encuentra uno de los especímenes.
Y fast forward al futuro, vemos a su hija explicando
a los militares la existencia de dinosaurios voladores
como el hallado en la excavación para el tren
subterráneo. Pero lo que sigue no queda demasiado
claro. Es como si los militares supieran de la leyenda
y mandaran un escuadrón de choque para callar
testigos y eliminar la evidencia. El llamado a la arqueóloga
y su estúpido novio norteamericano no tiene sentido
- le hacen dos preguntas y después los secuestran
o los quieren matar -. En el medio, hay una galería
de personajes secundarios haciendo su peor imitación
de John Rambo. El por qué
quieren arrasar con todo y liquidar a los testigos nunca
queda aclarado.
Lo cual no significa que las cosas no dejen de ser
entretenidas. El bicho es una especie de gárgola
de cuatro metros de altura con unas alas enormes y cara
de pollo mutante, y está más o menos
bien hecho. Es un CGI de calidad despareja, al cual
le faltaba una horneada más; en algunas escenas
se ve ok y en otras luce terrible. Los ataques del bicho
están bien filmados; cuando la criatura está
en las instalaciones subterráneas, el filme sigue
de cerca los pasos de Depredador - con otro monstruo
sigiloso atacando de improviso a las víctimas
-; y cuando Garuda se escapa y llega a la superficie,
ya entra en un terreno más parecido al kaiju
eiga, tirando gente y coches por el aire. Allí
es cuando el director Monthon Arayangkoon pareciera
sintonizar a Shusuke Kaneko (el de la trilogía
Gamera), haciendo
lo que puede con su limitado presupuesto de FX y generando
un puñado de momentos bastante excitantes. El
monstruo vuela cerca de los rascacielos, destrozando
ventanales; se sienta en la terraza de uno de ellos,
tal como una gárgola gigante; e incluso la mejor
escena es cuando intentan liquidarlo con un misil guiado
por calor, en donde las cosas no salen como lo esperado.
Aún con la disparidad de calidad del CGI, el
clímax es muy bueno.
Lo más curioso de Garuda es el subtexto
acerca de la sociedad thai. Leena es mitad francesa y
mitad tailandesa, y es completamente despreciada por todos
los thai puros. Hay una cuestión tanto social como
racial, en donde los mestizos no tienen derechos y son
marginados, y el guión se ensalza bastante sobre
este tema, casi como si fuera una cuestión personal
del director y guionista. El otro punto es la visión
sobre las fuerzas militares. Los civiles les tienen pánico
a los uniformados, como si éstos representaran
una especie de escuadrones de la muerte o algo
así. Uno no conoce para nada la realidad socio
cultural tailandesa, pero asumo que ese terror urbano
al ejército tiene que ver con su historia. Tanto
el racismo como el miedo a los militares son ingredientes
bastante fuera de lo común en algo tan pasatista
como el cine fantástico asiático.
Garuda es divertida si uno le perdona sus fallas.
Hay un par de molestos comic relief, pero por
suerte duran dos minutos antes de ser devorados. La
película se pone mejor hacia el final, y el director
demuestra tener algunos ases bajo la manga. Si tolera
que a veces los CGI hagan que el bicho se vea como un
muñequito de los chocolatines Jack,
así como algunos homenajes obvios a Depredador,
Garuda se deja ver con unas cervezas bien frías
un sábado a la tarde. Y eso ya es decir demasiado. |