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USA, 2009 : Vin Diesel (Dominic
Toretto), Paul Walker (Brian O'Conner), Jordana Brewster
(Mia Toretto), Michelle Rodriguez (Letty), John Ortiz
(Campos), Laz Alonso (Fenix), Gal Gadot (Gisele)
Director - Justin Lin, Guión
- Chris Morgan, basado en los caracteres creados por
Gary Scott Thompson
TRAMA : Hace varios años
que Dominic Toretto se encuentra exiliado en Centroamérica,
realizando operaciones ilegales con sus autos especialmente
preparados. Pero cuando la Interpol parece cercarlo,
Dominic logra evadirse y le ordena a su novia Letty
que regrese a los Estados Unidos. Pero en territorio
americano las cosas salen mal, y Letty fallece en un
accidente automovilístico. Al examinar el lugar
del incidente, Toretto descubre que se trató
de un choque intencional y descubre rastros que lo llevan
hasta el poderoso narcotraficante Braga - del cual uno
de sus choferes sería el responsable de la muerte
de Letty -. Pero su sorpresa será mayúscula
cuando encuentre al agente federal Brian O´Conner
tras la misma pista. Ahora ambos intentarán infiltrarse
en la organización de Braga, quien está
reclutando conductores para transportar droga a través
de la frontera con México.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Esta es la tercera secuela de la franquicia que se iniciara
en el 2001 con The Fast and The Furious. Junto
con Pitch
Black serían los dos filmes que lanzarían
al estrellato a Vin Diesel; pero desde entonces el lampiño
actor ha venido con una carrera un tanto trastabillada,
en especial luego del terrible producto Disney
The Pacifier, y con el sonoro fracaso de Mision
Babilonia en las taquillas. Tal como con otras estrellas
que ven que se les viene la noche - tipo Harrison Ford
y su regreso en Indiana
Jones y el Reino de la Calavera de Cristal -, Diesel
prefirió regresar a los orígenes e intentar
repuntar su carrera. Y aquí, además de protagonista
también oficia de productor.
No he visto todos los filmes de la saga, pero en general
suelen ser entretenimientos más que amenos. No
dejan de ser, como define James Berardinelli, "pornografía
automovilística" - la mitad de la película
se basa en la exhibición de coches tuneados
y carreras espectaculares por encima de lo creíble
-, pero la calidad como show depende de la habilidad
del director para rodar las acrobacias, la elección
de intèrpretes interesantes, y un guionista que
genere una historia no demasiado estúpida. Aquí
regresan, además de Diesel, Paul Walker - que
al menos actúa un poco mejor -, así como
Jordana Brewster y Michelle Rodriguez. Lo de Rodriguez
no deja de ser un cameo, ya que la actriz - conocida
por sus problemas con el alcohol, las substancias y
la velocidad - estaba purgando condena y sólo
pudo rodar un puñado de escenas antes de regresar
al traje a rayas; uno desconoce si el guión
contemplaba la idea de la muerte de Letty desde el vamos,
o fue una improvisación sobre la marcha para
darle una salida elegante de la trama a Rodriguez.
Si uno chequea de cerca el libreto de Rápido
y Furioso, no deja de ser un guión terrible,
rutinario, cargado de clichés y agujeros de lógica.
Las entradas y salidas de la frontera con México
parecen una puerta giratoria, e incluso hay un par de
momentos WTF (término americano que significa
¿Qué caraj...?), en donde la gente
aparece de la nada o se cambia de bando sin explicación
posible. Ni siquiera el villano es demasiado presentable,
y parece una mala rutina de Miami Vice. Con un
montón de cosas en su contra, sin embargo Rapido
y Furioso 4 sale airosa y termina siendo un producto
realmente entretenido. El tema es la energía que
le mete el director Justin Lin a las persecuciones de
autos, que no hay muchas pero son largas y excitantes.
El otro punto a favor es Vin Diesel, que si bien acá
no pone toda la energía, con solo un 10% de su
carisma alcanza de sobra para llenar la pantalla.
El libreto es una rutina transplantada de los típicos
policiales ochentosos; uno va por venganza, el otro
por deber, y ambos terminan aliados contra el mafioso
de turno. Lo peor de la saga Rápido y Furioso
suelen ser los personajes secundarios, en especial los
corredores callejeros - que no dejan de ser idiotas
con plata -, pero al menos esas secuencias duran poco,
y en segundos estamos a bordo de uno de esos bólidos.
Y el director Lin le mete tanto ritmo a la narración
que uno no se detiene demasiado a pensar en los huecos
de la historia. Hay piñas, patadas, disparos
y persecuciones en dosis abundantes y hechas con cierto
estilo. ¿Que más se le puede pedir
a una rutina, sino que al menos esté bien hecha?.
Rapido y Furioso 4 no es memorable, pero mientras
dura es excitante. El regreso de la dupla original le
da más sabor, y la acción está
rodada con cierto virtuosismo. Lo que hay en el medio
es material reciclado hasta la saciedad; pero dura tan
poco entre cada acrobacia, que sólo resta digerirlo
como uno de esos placeres culpables: malo para el estómago,
pero delicioso mientras se saborea. |