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USA, 2003 : Robert Englund (Freddy
Krueger), Ken Kirzinger (Jason Voorhees), Monica Keena
(Lori Campbell), Jason Ritter (Will Rollins), Kelly Rowland
(Kia), Brendan Fletcher (Mark Davis), Katharine Isabelle
(Gibb), Christopher George Marquette (Linderman)
Director - Ronny Yu, Guión
- Damian Shannon & Mark Smith
TRAMA : El asesino serial Freddy
Krueger existe como una entidad sobrenatural que sólo
vive en los sueños de las personas que le tienen
miedo. Pero han pasado muchos años desde los
últimos asesinatos de Freddy y ahora nadie recuerda
al maníaco homicida. Por ello, Freddy decide
meterse en la mente del asesino serial Jason Vorhees,
a quien dirige hasta la calle Elm para quea realice
asesinatos que parezcan de su autoría. La gente
comienza a tener miedo y Freddy empieza a tener cada
vez mayor poder. Pero hay un grupo de adolescentes que
ha descubierto que Freddy comanda a Jason, e intentará
traer al deforme homicida a esta dimensión ...
pero dicha misión demostrará ser letal
y dejará una enorme cantidad de cadaveres en
el camino.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Hollywood sin ideas; Hollywood copiándose a sí
mismo. Una de las cosas más evidentes que uno puede
percatarse en los últimos años es que la
gente de Hollywood no cree en apuestas nuevas, y se aferra
a marcas preestablecidas, lo que le garantiza una cantidad
mínima de público. Desde las remakes
de películas clásicas o medianamente
conocidas de todo tipo de género y color, hasta
las remakes de series de TV, secuelas, precuelas,
y un largo etcétera de combinaciones. En todas
esas fórmulas, hay una que aún no han probado
demasiado, y es la de los crossovers: combinar
dos o más franquicias en un filme. En los 40 la
Universal lo había hecho como último
signo de agotamiento para sus series de Dracula,
Frankenstein
y el Hombre Lobo; en la actualidad, sólo
ha existido la tibia saga de Aliens
vs Depredador y la proyectada película de Los
Vengadores, que combinaría superhéroes
de la Marvel encarnados por los actores originales
procedentes de sus respectivos filmes - aunque en realidad
The Avengers ya era un proyecto independiente con
su propio comic -. Pero antes de esta moderna (y modesta)
serie de crossovers, existió Freddy vs
Jason; un intento descarado de resucitar dos franquicias
de terror que fueron muy rentables en los años
80, pero que a esta altura habían quedado sepultadas
bajo toneladas de secuelas mediocres. Y lo cierto es que,
si bien el filme tuvo una recaudación interesante,
no hizo nada innovador ni meritorio como para revivir
de manera permanente las franquicias de los personajes
principales. A 7 años del experimento de Freddy
vs Jason, lo único que han logrado los estudios
ha sido un par de deslucidas remakes - Pesadilla en
la Calle Elm (2010) y Martes 13 (2009) - que
tampoco pudieron relanzar a los personajes ante el público
de las nuevas generaciones.
La idea de cruzar a Freddy Krueger con Jason Voorhes
no es nueva. Desde principios de los 90 el productor
histórico de Martes
13, Sean S. Cunningham, había estado intentando
realizar el crossover. Primero recompró
los derechos de la saga de Jason a la Paramount,
e incluso en Jason va al Infierno (1993) tiraba
la idea en el último fotograma - donde Jason
muere y vemos una garra con navajas tomando la máscara
de hockey del asesino serial -, pero a la saga de Freddy
todavía le quedaría un tiro del final
que sería La Nueva
Pesadilla de Freddy (1994). Cunningham se acercaría
a la gente de New Line Cinema - dueña
de los derechos de Freddy - y allí el proyecto
entraría en el development
hell durante una década, con ideas tales
como Freddy y Jason combatiendo al demonio en el infierno,
luchando contra el Depredador (!), desatando
el apocalipsis en la cercanía del nuevo milenio,
o siendo combatidos por Ash de la franquicia de Sam
Raimi Evil Dead (un proyecto
que siempre flotó en el ambiente, aún
después de estrenar Freddy vs Jason).
Pero de todos esos delirios el libreto que terminaría
por triunfar es el de los ignotos Damian Shannon y Mark
Swift (que no escribirían nunca más para
cine, quizás por vergüenza), al que anónimamente
le metieron mano la mitad de la comunidad de escritores
de Hollywood como David Goyer. Y lo cierto es que el
resultado final es muchisimo mas chato y pobre de lo
que uno podría esperar para semejante ocasión
del choque de dos gigantes (?!) del terror contemporáneo.
Seamos sinceros. La saga de Jason estaba compuesta
de películas malas con asesinatos shockeantes
y sangrientos. La saga de Freddy estaba compuesta de
películas malas con asesinatos novedosos, creativos
y sangrientos. Mientras uno partía gente a la
mitad, el otro se transformaba en un demonio mutante
que mataba gente en escenarios surrealistas propios
de Salvador Dali. En el medio de todo ello, había
toneladas de malos actores y pésimos diálogos.
El gran problema con dichas sagas es la proliferación
de trampas del libreto y reglas de juego no muy claras.
Mientras que Jason es el Superman de los asesinos
seriales, Freddy es una especie de Dios pagano.
El tema es que nunca nadie explicó cómo
se puede liquidar a Superman (cual es su kriptonita)
y mucho menos, cómo matar a un Dios.
Y ése es el problema de fondo de Freddy vs Jason.
Y es un problema molesto. Otra vez hay una tonelada de
adolescentes anónimos que van a ser carne de cañon
de uno u otro asesino. Freddy que precisa el miedo para
ser fuerte y estar vigente, y que comanda a Jason. Gente
intentando pelear sin éxito contra el gigante del
machete, asumiendo (de la nada) que Freddy lo controla,
y durmiéndose para poder atrapar a Freddy y traerlo
a esta dimensión (wtf!!!???). Todo
esto se traduce en una sucesión interminable de
persecuciones y asesinatos, que se sienten más
como una mala película de la saga Pesadilla
que como una mala película de Martes 13.
Para colmo Robert Englund habla seseoso como si fuera
un asesino serial jubilado con una dentadura postiza dos
talles mas grandes, y carece del timing cómico
/ cínico de ocasiones anteriores. Ni siquiera el
director Ronnie Yu - que había hecho maravillas
con La Novia de Chucky - logra revivir el muerto
aquí, simplemente porque el filme se toma muy en
serio a sí mismo, cuando la premisa es abominable
y la ejecución muy mala.
Había montones de variantes que podrían
haber ejecutado - como que Freddy hubiera molestado
sexualmente a Jason cuando era niño, p.ej - que
hubieran sido más satisfactorias. Pero aquí
el resultado final es sideralmente estúpido;
quizás le pueda rendir homenaje a los fans de
ambas sagas pero, para el resto de las personas que
componen este planeta, es un filme malo y sin redención
alguna posible. |