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GB, 1992 : Rutger Hauer (Detective
Harley Stone), Neil Duncan (Detective Dick Durkin), Kim
Cattrall (Michelle MacLaine), Alun Armstrong (Thresher),
Pete Postlethwaite (Poulsen) Director
- Tony Maylam, Guión - Gary Scott Thompson
TRAMA : Londres, en un 2008
alternativo. La ciudad se encuentra inundada tras las
incesantes lluvias producidas por el calentamiento global,
y abundan las ratas y las enfermedades. El duro detective
Harley Stone se encuentra en la búsqueda incesante
de pistas que lo conduzcan hacia el asesino de su compañero,
hecho ocurrido varios años atrás. Pero
Stone sólo ha descubierto que el homicida posee
una fuerza descomunal y devora los corazones de sus
víctimas. Ahora el precinto le ha obligado a
aceptar a un nuevo compañero, Dick Durkin, el
cual resulta ser un especialista en asesinos seriales.
Pero Durkin descubre que el homicida es un ser mutante
que asimila los ADN de sus víctimas y que cada
día se vuelve más poderoso. Ahora el dúo
ha descubierto un patrón en los asesinatos, lo
que indica que el próximo lugar en donde atacará
la criatura es, precisamente, en donde muriera el compañero
de Stone. Pero el ser parece ser invencible, y ninguna
de las armas convencionales parece hacerle mella.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Hablemos de gansadas siderales. Fracción
de Segundo es una de ellas. Es un filme tan exagerado
que resulta imposible tomárselo en serio. Vomita
una tonelada de clichés, los personajes son puro
estereotipo y se despacha con dos toneladas de pistas
intrigantes que no sirven para nada. Uno podría
decir que los productores del filme concibieron primero
un trailer vendedor, y después se dedicaron a inventar
alguna historia que lo justificara. ¿Que estoy
exagerando?. Hace 40 años los tipos de la AIP
encargaban primero los posters de sus películas
y después, si las imágenes tenían
gancho - léase, tenían sangre y tetas
-, se dedicaban a crear la historia del filme en un curioso
caso de tecnología inversa.
Cuando uno ve Fracción de Segundo, lo primero que piensa es en
una versión barata de Blade
Runner mezclada con toda la exageración cómica
de El Ultimo Gran Héroe y salpicada con
gotas de Alien. Alun Armstrong
es el equivalente del moreno jefe de Schwarzenegger,
gritando toda clase de pavadas, dándole perdones
y plazos imposibles, insultándolo pero admirándolo,
etc, etc. Hauer sintoniza a Arnie, masticando
habanos, portando enormes armas fálicas, usando
siempre la misma ropa, viviendo en la mugre, etc.etc.
Neil Duncan es el compañero con nombre cómico
de turno, que provee las conclusiones inteligentes como
para que la trama (si la hay) avance, el representante
de la regla frente a la anarquía, y la excusa
válida para que el héroe lo insulte de
dos millones de maneras diferentes. Y Kim Catrall -
aún en estado de solidez, y luciendo restos
del ridículo peinado vulcano de
Viaje a las Estrellas VI: Aquel Pais Desconocido
- está para mostrarse en bol... y gritar como
una histérica.
La trama es un cliché tras otro. En la primera
mitad no avanza mucho; es sólo Hauer disparando
e insultando a medio mundo. Las cosas mejoran algo cuando
Catrall entra en escena, ya que al menos los diálogos
cambian de tono. Pero toda la investigación policial
es un disparate, con un monstruo alienígena
mutante con ADN de rata y ser humano (bah, asimila
a todas sus víctimas) que, a su vez, es tan inteligente
como para escribir en inglés y hacer anagramas
diabólicos con sangre. Oh si, éste
es un bolazo atómico. La resolución
del filme no se calienta en explicar en absoluto qué
/ quién / por qué / cómo existe
semejante criatura y, para colmo, el climax es extremadamente
tonto.
Eso no quita que, si uno soporta los primeros 15 minutos,
termine por tolerar y hasta disfrutar el filme en sus
propios y disparatados términos. Rutger Hauer
tiene su gracia, y hay un par de secuencias que resultan
cómicas - como cuando Neil Duncan parafrasea
a Roy Scheider en Tiburón
y exclama a los gritos: "precisamos armas jodidamente
más grandes!!" -. Pero en general a
uno le da la sensación de que todo hubiera funcionado
mucho mejor con otro director, y haciéndole un
retouch al climax del filme (que, dicho sea de
paso, no es el final original ya que echaron a Tony
Maylam antes de terminar el rodaje). Aún con
todo su caudal de delirio, Fracción de Segundo
resulta pasable y hasta entretenida, estrictamente en
un sentido descerebrado. |