Segmento
El Ingrediente Perdido: Ione Skye (Eva), Madonna
(Elspeth), Valeria Golino (Athena), Sammi Davis (Jezebel),
Lili Taylor (Raven), Alicia Witt (Kiva), Amanda de Cadenet
(Diana). Escrita y dirigida por Allison Anders
Segmento El Hombre Equivocado:
David Proval (Siegfried), Jennifer Beals (Angela). Escrita
y dirigida por Alexandre Rockwell
Segmento Los Desobedientes:
Antonio Banderas (marido), Lana McKissack (Sarah), Tamlyn
Tomita (esposa), Danny Verduzco (Juancho). Escrita y
dirigida por Robert Rodriguez
Segmento El Hombre de
Hollywood: Marisa Tomei (Margaret), Kathy Griffin
(Betty), Quentin Tarantino (Chester Rush), Bruce Willis
(Leo), Paul Calderon (Norman). Dirigida y escrita
por Quentin Tarantino.
TRAMA : Ted es el nuevo botones
del hotel Monsignor en vísperas de fin de año.
En el trayecto del día vivirá cuatro aventuras;
en uno de los cuartos se prepara un aquelarre de brujas
para revivir a una antigua diosa; en otro de ellos,
un maniático tiene secuestrada a su esposa y
confunde a Ted con su amante; en el tercero, el botones
debe hacerse cargo de un par de traviesos niños
mientras que la habitación esconde un oscuro
secreto; y en el penthouse, un borracho productor de
Hollywood decide hacer una apuesta fatal a uno de sus
amigos, basándose en un viejo episodio de la
serie de TV Alfred Hitchcock presenta.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia.
trailer
de Cuatro Habitaciones
Cuatro Habitaciones (1995) fue la apuesta siguiente
de Tarantino después del mega éxito de culto
Pulp Fiction (1994). Aquí
el director se junta con un grupo de amigotes y decide
hacer un film por segmentos en tono de humor surrealista,
al estilo de películas similares que estaban tan
moda en los sesenta (y en la cinematografía italiana).
Y a la vez, hay algo de homenaje a los filmes de Peter
Sellers desde el vamos, desde el momento de la secuencia
animada de intro que es muy al estilo de La Pantera
Rosa (1963) y secuelas.
Pero debido al formato elegido, los resultados son
los esperados: o sea, la disparidad. Uno puede asegurar
que esta no ha sido la mejor elección de la carrera
de Tarantino, pero puede intuír cuáles
eran sus intenciones. Hasta ese momento Tarantino estaba
sirviendo como respaldo para presentar filmes extranjeros
desconocidos y traer a Hollywood a directores ignotos.
Con Robert Rodriguez o con el auspicio de cintas como
Chungking Express (1994) el director había
descubierto gemas en el barro; pero aquí, al
intentar sumar a Allison Anders y a Alexandre Rockwell
- dos cineastas independientes - a su mismo carro termina
por demostrar que éstos no son de su mismo palo.
Los dos primeros capítulos son realmente inconclusos,
y dan la impresión de ser sketches basados
en chistes al instante, sin ningún tipo de intención
de redondearlos en su clímax. A su vez - como
siempre aclaramos - la valoración que damos aquí
es completamente subjetiva: Cuatro Habitaciones
puede ser enteramente disfrutable o un bodrio de primer
orden dependiendo si a usted le hacen gracia los mohines
de Tim Roth. A mi juicio el actor tiene una gracia enorme,
y gracias a ello el film resulta digerible en el primer
tranco. De lo contrario le parecerá una lenta
tortura testicular china. El Ingrediente Perdido
es un relato trunco mientras que El Hombre Equivocado
tiene algo más de gracia, aunque tampoco termina
por ser redondo. Uno nunca termina por deducir cuáles
son las verdaderas intenciones de David Proval - si
es un marido engañado, una pareja swinger
que gusta hacer teatralizaciones, o son dos locos que
retroalimentan su propia demencia -. En Los Desobedientes
Robert Rodriguez impone un poco más de clase,
haciendo un chiste mucho más elaborado, y teniendo
una oscura sorpresa reservada para el postre.
Pero el segmento particularmente interesante es El
Hombre de Hollywood, en donde Tarantino se despacha
con su propia versión de El Hombre del Sur
- un relato que Roald Dahl (Willy Wonka y la Fabrica
de Chocolate) escribiera para la serie de TV Alfred
Hitchcock presenta, y que tuviera dos remakes
-. Aquí es incorrectamente referenciada como El
Hombre de Rio; y la historia a la que alude es similar
a la del segmento: un ricachón se cruza con un
muchacho en un bar y le apuesta su Cadillac último
modelo contra la posibilidad de que su encendedor Zippo
no encienda diez veces seguidas, caso contrario le amputará
el meñique. La historia culminaba con la irrupción
de una vieja amante del ricachón, que le hacía
desistir de la apuesta. La joven le increpa que está
enfermo, que ya tiene una colección de más
de cincuenta dedos y que ha perdido once autos. Entrando
en razón, el ricachón decide regresar con
ella pero, al momento de tomar las llaves del auto, la
cámara muestra que la mano de la chica sólo
posee el pulgar y el meñique.
Aquí lo que es notable es el manejo de cámaras
y de ambientes que hace Tarantino. Crea una situación
completamente cómica y comienza a transformarla
lentamente en algo mucho más tenso y turbio.
Además los diálogos son excelentes - si
bien Tarantino como actor no es muy bueno, dispara las
líneas con suficiente sagacidad, trastocando
algo amigable en una situación totalmente bizarra
y siniestra en escasos minutos -. El final es abrupto
y coherente con la estupidez de la escena planteada.
Cuatro Habitaciones es una bolsa de gatos, con
cosas mas o menos, otras aceptables, y el segmento de
Tarantino que demuestra ser superior a todos los demás,
si bien dista de ser perfecto. Es bastante recomendable
ya que brinda un rato entretenido, siempre y cuando
usted acepte las morisquetas de Tim Roth.
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