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TRAMA : El Dr. Tom Creo se encuentra abocado
en la búsqueda desesperada de una cura contra
el cáncer. La corteza de un árbol guatelmateco
le provee un suero con el cual experimenta exitosamente
con simios afectados con tumores. La urgencia de Creo
se basa en la enfermedad terminal de su esposa Izzi,
que se encuentra cada vez más enferma. A medida
que avanza el mal e Izzi se encuentra cada vez más
débil, ésta le encomienda a Tom que termine
su novela llamada La Fuente, donde narra la historia
del conquistador español Tomás, dedicado
a rastrear el Arbol de la Vida - la fuente de salud
y juventud eterna que estaba en el Paraíso, y
que se encuentra perdido desde los tiempos bíblicos
-, y que es el único medio de salvar a la reina
Isabel de España de las garras de la Inquisición.
Y, mientras se encuentra investigando en una carrera
contra el tiempo si la nueva medicina podrá salvar
a Izzi, Tom fantasea con un futuro utópico, donde
una semilla del árbol ha crecido sobre la tumba
de su esposa - fusionando su esencia con la de ella
-, y viaja en una burbuja espacial, dirigiéndose
a la nebulosa Xibalba, donde cree que podrá encontrar
el eden y revivir el cuerpo de su mujer fallecida.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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¡Amigos!. ¡He encontrado la 2001
del nuevo milenio! (una frase que siempre he querido decir
y creo que ahora bien se aplica)
El nuevo
milenio ha venido cargado de nuevas ínfulas artísticas
en el terreno de la sci fi. Uno podría decir
que ha surgido cierto revival del género fantástico
como cine arte, cuando no de la sci fi trascendental.
Un puñado de directores se ha lanzado a realizar
sus propias 2001 personales,
y aquí podríamos incluir a la remake
comentada de Solaris
por parte de Steve Soderbergh, y en mucha menor medida
a Danny Boyle con su desbalanceada Sunshine (2007)
- un film que comienza con aspiraciones a más
y termina convirtiéndose en una suerte de slasher
espacial, asesino serial incluído -.
Pero de todos esos intentos de crear ciencia ficción
pensante (al estilo de los setentas), el más
acabado sin dudas es The Fountain. Este dream
project de Darren Aronofsky, sin embargo, debió
sufrir una accidentada carrera de más de cinco
años hasta llegar a destino. Primero comenzó
como una vaga idea, apoyada por la Warner en
abril 2001, y con Brad Pitt subido al proyecto. La idea
de Aronofsky - que venía de dos éxitos
de crítica como la aclamada Pi (1998)
y Requiem for a Dream (2000) - era desarrollar
una idea realmente innovadora, algo de tanto impacto
como lo fuera 2001, Odisea del Espacio
hacía más de 20 años. Los problemas
se comenzaron a suceder - dilataciones, peleas por el
excesivo presupuesto de 70 millones de dolares, Cate
Blanchett que se sube al proyecto pero se baja por su
embarazo, Pitt que se enoja y se va a filmar Troya
- y en el 2002 el proyecto terminó por ser cancelado.
Aronofsky no se dió por vencido y terminó
por publicar el borrador como comic a través
de la editorial Vertigo - la sección adulta
de la DC Comics - a finales del 2002. La Warner,
quizás viendo la obra dibujada, decidió
darle una segunda oportunidad y, en el 2004, el proyecto
volvió a resurgir a cambio de fuertes recortes
presupuestarios y modificaciones en el libreto - bajando
a 35 millones de dolares -. Con nuevos protagonistas
(Hugh Jackman y Rachel Weisz), y cuidando las monedas,
Aronofsky terminó por rodar una versión
abreviada de su visión, y la presentó
al mundo con una recepción del público
y la crítica muy despareja. Mientras que un día
de exhibición en Cannes terminó en un
abucheo generalizado, a la jornada siguiente una ovación
de pie de 10 minutos estalló al culminar la proyección.
Es un film maravillosamente concebido en lo visual e intelectual.
A su vez, es una obra mucho más accesible que otros
filmes de culto - ej. el clásico final de 2001
o Eraserhead -, y el final
es tan abierto a interpretaciones como se desee. Pero
lo que más me sorprende es que nadie - con excepción
de unos pocos - haya podido distinguir cual es la verdadera
esencia del relato. A simple vista todo parece indicar
que se tratan de tres historias paralelas, con personajes
similares pero en distintas etapas de la historia (la
España de la conquista, el tiempo actual y un futuro
utópico), y con temáticas relacionadas que
van y vienen en unos flashbacks mezclados al estilo
de Pulp Fiction. Nadie
parece distinguir que en realidad se trata de una sola
historia, y es la del médico y su esposa agonizante
en el tiempo actual, donde toda la historia del conquistador
es una fantasía novelada por Izzi que funciona
como una metáfora de su realidad actual. Allí
Tom se transformá en Tomás, el caballero
español idealizado por Izzi que va a su rescate
mediante la expedición al territorio maya. Es obvio
que es todo una fantasía que no se condice con
los hechos históricos - la inquisición se
encuentra al borde de derrocar a la Reina, y la única
esperanza radica en el Arbol de la Vida; lo que no queda
claro es que tán importante será esto para
detener al inquisidor -. Mientras que algunos ven en las
tres historias una especie de destino karmico - los mismos
espíritus deben pasar por las mismas pruebas una
y otra vez -, es más que evidente que toda la secuencia
antigua del relato es la novela de Izzi escrita en sus
horas de agonía, y donde el último capítulo
queda en blanco para que Tom lo escriba. Pero a su vez
es Tom quien deja volar la imaginación - alucina,
o quizás sea una visión de su futuro -,
recordando la historia de Izzi en el hospital (cuando
le cuenta que una semilla que germina sobre la tumba de
alguien fusiona su esencia con la del cuerpo y le da nueva
vida), y visionando un viaje espacial con el Arbol de
la Vida crecido a raíz de las esencias de Izzi,
y esperando liberar su alma a la llegada a la nebulosa,
el supuesto Eden de los mayas.
Los tres relatos se relacionan en paralelo de una manera
admirable. En el fondo no son más que versiones
del párrafo bíblico original citado al
principio del film, donde Adan y Eva son echados del
Paraíso y no pueden acceder al Arbol de la Vida
por la voluntad divina (en un principio la imagen del
inquisidor pareciera funcionar así, pero en los
relatos la función divina está suplida
por la fatalidad del destino, sea el sacerdote maya,
la agonía súbita de Izzi o bien la llegada
a las estrellas). Donde parece que la historia logra
llegar a buen término es con la secuencia futurista,
donde Tom ya tiene el Arbol y elige el amor, mientras
que en la secuencia histórica Tomas decide probar
primero la savia del árbol y después,
infructuosamente, probarse el anillo. El karma, con
tantos intentos, al fin ha encontrado la secuencia correcta.
Donde posiblemente las cosas se salen un poco de madre
(o no están tan prolijamente desarrolladas) es
en el clímax. OJO, SPOILERS. Tom
escribe el último capítulo de la novela,
donde el conquistador llega al Arbol. Pero para ello,
su fantasía ingresa en el universo de la historia
creada por Izzi, con la versión futurista de
Tom levitando frente al maya. Si se quiere, la fuerza
del amor logra superar las barreras del tiempo y la
distancia, pero resulta algo abrupta la escena en comparación
con el excelente timing que mantenía el film
hasta ese momento. Las pruebas y errores terminan con
el éxito para Tom, al menos imaginariamente,
en su fantasía futurista. Es entonces cuando,
de regreso en la pura y dura realidad actual, la única
esperanza radica en plantar la semilla en la tumba de
su esposa y ver si a partir de entonces la fantasía
podrá concretarse. Es por ello que Tom tiene
un Deja Vu en el hospital, y elige un camino
diferente al original. Como si las cosas se fueran arreglando
(desde el futuro o desde esa visión, como se
llame), se pueden elegir caminos alternativos y solucionar
los dilemas de las historias, desde el final hasta el
principio.
Es una película realmente bella. Tiene un timing
excelente, un gran clima y las actuaciones son estupendas
- creo que nunca Hugh Jackman pudo demostrar de mejor
manera su fibra de actor -. Es una real lástima
que la gente la haya calificado de críptica,
cuando es una historia mucho más lineal de lo
que parece; sólo hay que atender a las señales.
Yo creo que con el paso de los años The Fountain
obtendrá el verdadero reconocimiento que se merece.
Es un verdadero poema que habla sobre el amor como fuerza
que va más allá de los límites
y puede vencer a la muerte. Solo debemos intentarlo,
cuantas veces sea necesario, hasta dar con la respuesta
correcta. |