|
USA, 2011 : Vin Diesel (Dominic
Toretto), Paul Walker (Brian O'Conner), Jordana Brewster
(Mia Toretto), Tyrese Gibson (Roman Pearce), Ludacris
(Tej Parker), Elsa Pataky (Elena Neves), Joaquim de Almeida
(Hernan Reyes), Dwayne Johnson (Luke Hobbs)
Director - Justin Lin, Guión
- Chris Morgan
TRAMA : Dominic Toretto escapa
de prisión y se ve obligado a irse al Brasil
en companía de su hermana Mia y de Brian O´Conner
- el ex agente del FBI que terminó siendo
seducido por la intensa vida criminal de Toretto
-. Ahora que están radicados en Rio van en busca
de algunos dólares, para lo cual aceptan un trabajo
que consiste en robar un par de autos de lujo. Pero
el robo no sale como lo esperado, especialmente porque
los socios brasileros del trabajo intentan matarlos
al culminar el mismo. Decidido a investigar las causas
de la traición, Toretto descubre que uno de los
autos porta un chip que contiene los archivos financieros
del lider del narcotráfico Hernan Reyes, los
cuales develan que esconde toda su fortuna en refugios
desperdigados entre las favelas. Ahora Toretto y sus
amigos han ideado un plan para vengarse y robar los
más de 100 millones de dólares del narcotraficante...
pero las cosas se complicarán más de lo
esperado. No sólo porque el jefe criminal los
desea muertos, sino que la corrupta policía local
- a las órdenes de Reyes - está
rastrillando las favelas; y a esto se suma la llegada
de un escuadrón del FBI comandado por el implacable
Luke Hobbs, quien se ha puesto como meta atrapar a Toretto
y a su pandilla antes del próximo golpe.
|
|
Esta es la secuela de Rapido
y Furioso 4 (2009). Hasta ahora la saga venía
concentrándose en las carreras ilegales callejeras
con algún que otro matiz. Viendo los productores
que el modelo se estaba agotando rápidamente, decidieron
darle una vuelta de tuerca a la saga (uh, esta sí
que es prosa inspirada!), y se despacharon con la
típica película de ladrones y asaltos ingeniosos.
Mientras que la historia no es una maravilla y está
plagada de agujeros gigantes, lo mejor - por lejos
- de Rapidos y Furiosos 5in Control son las escenas
de acción. Son tan disparatadas y bizarras que
entran directamente en el terreno de la fantasía.
Acá el trío principal - Vin Diesel,
Paul Walker y la bellísima Jordana Brewster
- otra vez se encuentra en apuros con la ley y deciden
irse de Estados Unidos. El destino elegido es Rio de
Janeiro, más concretamente las favelas de Rio,
las que se convirtieron en el escenario de acción
de moda luego que Tropa de
Elite (2007) y el video juego Call of Duty: Modern
Warfare 2 (2009) mostraran que no hay nada más
excitante en el mundo que perseguir a los narcotraficantes
por encima de los techos de chapa de los rancheríos.
Aunque esta gente no hable un choto de portugués,
se las ingenian para toparse con un viejo amigo, el
cual tiene un trabajo: robar una serie de deportivos
de lujo de un tren en marcha. El tren va por el desierto
brasilero (porque en Brasil hay desiertos, ¿no?)
y esta gente monta un disparatado operativo para abrir
un vagón del convoy como si fuera una lata de
sardinas, sacar uno a uno los coches, y salir pitando
antes de que alguien se de cuenta.
A partir de allí las cosas se ponen estúpidas
en un 50%. La estupidez no pasa por las secuencias de
acción, que son alucinantes y que me hacen acordar
a las de otro éxito de Vin Diesel - XXX
(2002) -, sólo que aquí están recargadas
de esteroides. El problema es la trama, que la mitad del
tiempo habla y hace pavadas. Por ejemplo, que un narcotraficante
mande robar sus propios autos; que en los mismos haya
un chip en donde se detalla el lugar donde se encuentran
100 millones de dólares del capital del narcotraficante;
que haya aliados que se vuelven traidores y más
tarde se alían de nuevo; que venga de la nada una
fuerza de seguridad yanqui y se pasee por Rio como si
fuera un barrio bajo de Nueva York; que el trío
principal tenga otra caterba de amigos en Rio, fanáticos
de las carreras y más armados que todo el ejército
brasilero en su conjunto; que Vin Diesel pueda ganarse
un Porsche último modelo después
de una carrerita y tenga para echarle nafta al
tanque, aún cuando esta gente carecía de
plata al principio de la película; y que todo el
filme se base en un elaborado plan para robarse una gigantesca
caja fuerte, plan que es abandonado a último momento
cuando descubrimos que a) la caja fuerte no está
en medio del edificio sino montada cerca de la salida
de un garage, detrás de una pared de miserables
5 cm de espesor, y b) esta gente engancha semejante
mole de hierro de 10 toneladas de peso a dos autitos
- que no alcanza a una tonelada de peso cada uno
-, y se van campantes por Rio, arrasando a media ciudad
a su paso. El final es tan asombroso y bizarro que uno
sólo puede aplaudirlo de pie. Aún cuando
el trio principal sean nuestros héroes, los mismos
no tienen empacho en masacrar a 50 patrulleros de la policía
brasilera que lo persiguen. Y son accidentes feos, de
esos en donde las victimas van directo al cementerio en
vez de al hospital. El colmo de la ridiculez es el visto
bueno de un personaje que se supone que está del
lado de la ley y terminó apoyando todo este despropósito.
El climax es un típico disparate yanqui, en
donde estos tipos se manejan como si estuvieran en su
casa. Debe haber un centenar de muertos (entre policías
y civiles), pero esta gente se ríe y festeja.
Total, los brasileros no cuentan como seres humanos
(dice el guión, no es lo que digo yo). Al
menos el director debería haberse tomado la molestia
de intercalar algún plano, mostrando que la gente
salía viva y gateando de los autos destrozados.
¿O es que todos los que murieron en semejante
persecución - peatones incluídos - eran
corruptos o aliados del narcotraficante??.
Dejando de lado el desprecio por la vida humana -
yo no soy moralista, pero lo de aquí es alevoso
-, Rapidos y Furiosos 5in Control tiene su cuota
importante de pavadas - algo que ni siquiera el empardamiento
de las estrellas de acción del nuevo milenio,
Vin Diesel y The Rock, puede compensar -. El problema
en sí es que el guión es mediocre pero
el filme tiene un director talentoso. Mientras hace
sus pases mágicos, uno no piensa en las inconsistencias
de la historia ... hasta que a Vin Diesel se le acaba
la nafta y uno empieza a atar cabos sobre lo que acaba
de ver. No es el mejor filme de la saga, pero es intenso
y espectacular... en el sentido más bizarro de
la palabra.
|