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Francia / Italia, 1965 : Jean
Marais (Fantômas / Fandor / Profesor Lefèvre),
Louis de Funès (Comisario Juve), Mylène
Demongeot (Hélène), Jacques Dynam (Bertrand)
Director - André Hunebelle,
Guión - Jean Halain & Pierre Foucaud sobre
el personaje creado por Pierre Souvestre & Marcel
Allain
TRAMA : Ya ha pasado un año
sin tener noticias de Fantomas, y el comisario Juve
es considerado un héroe nacional. Pero el genio
criminal ha estado preparando su revancha y para ello
secuestra al profesor Marchard. El periodista Fandor
es el único que cree que Fantomas ha regresado
y que ahora se encuentra tras la pista del profesor
Lefevre - quien colaboraba con Marchard en la creación
de un rayo telepático, capaz de dominar las mentes
de las personas -. Tomando la identidad de Lefevre,
Fandor le tiende una trampa a Fantomas; pero éste
revierte los papeles para que Juve, el periodista y
su bella novia caigan en sus redes y sufran la venganza
por el escarnio que le han provocado un año antes.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Este es el segundo filme de la trilogía de Fantomas
realizada en los años sesenta. Con James
Bond de moda, surgiría en Europa toda una fiebre
pop por el cine de espías y por los genios criminales.
De un lado se poblaría la pantala de euroespías
como OSS
117, Super Dragón y toneladas de clones
italianos, franceses y alemanes; por el otro lado, se
abrevaría en las fuentes del comic y la literatura
de aventuras, con adaptaciones cinematográficas
de Fu Manchú, Fantomas y Diabolik.
El primer filme de la saga de Fantomas era un entretenimiento
más que aceptable, que sabía combinar
comedia con acción; pero a medida que pasó
el tiempo, las películas de la serie terminaron
decantándose a favor de la (supuesta) comicidad
de Louis de Funes y en detrimento de los argumentos.
Aquí Jean Marais queda notablemente relegado
a un segundo plano, y con De Funes demasiado tiempo
en la pantalla el filme termina por resultar lastrado.
El tema también pasa porque los guionistas son
bastante perezosos a la hora de darle densidad al relato,
y se dedican a llenar el tiempo con improvisaciones
del bufo francés que terminan por cansar. El
comisario Juve termina por bordear los límites
de la paciencia del espectador debido a su incompetencia,
si bien a De Funes le tocan un par de escenas graciosas
que compensan.
Pero resulta más que evidente aquí el deseo
de copiar la euforia pop de 007. La producción
es bastante generosa en gastos, con hermosas vistas turísticas
de Francia e Italia. Hay enormes decorados, como la fantástica
guarida subterránea de Fantomas - si bien dura
menos de diez minutos en pantalla -; y hay una gran cantidad
de gadgets (algunos útiles, otros no tanto)
que sirven para crear algunos gags recurrentes en el film,
como el brazo postizo o el puro - pistola de Juve. En
el final aparece un Citroen que se convierte en avión,
que sin dudas es lo más recordado de la película
y anticipa en varios años al coche volador de Scaramanga
en El Hombre
del Revólver de Oro.
Pero más allá del preciosismo visual,
es un libreto vago en ideas. Toda la trama delirante
del rayo telepático es abandonada la mayor parte
de la duración de la película, y en cambio
la acción se centra en las disputas entre Juve
y Fandor. El humor es redudante, los personajes repiten
las mismas cosas demasiadas veces, e incluso las situaciones
cómicas / de tensión que intenta crear
el filme está resueltas de manera muy chata,
como la supuesta reunión de los tres profesores
Lefevre en la conferencia científica (uno real,
otro que es Fandor disfrazado y el tercero que es Fantomas).
Restringiendo a Jean Marais - que aportaba la dosis
de acción y aventura -, Fantomas se Desencadena
sólo se ciñe a ser un vehículo
para De Funes sin demasiada gracia. Termina por ser
potable y deslumbrante en lo visual, pero si tuviera
algunas ideas más y algunos chistes efectivos,
podría haber sido muy recomendable. Así
como está es un producto ok, que podría
haber resultado en un filme muy superior si los talentos
creativos hubieran puesto un poco más de empeño
detrás de cámaras.
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