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Los Exploradores
viene de la mano de Joe Dante, el mismo de Piraña
y Gremlins. Entre 1978
y 1984 Dante alcanzó el pico de su carrera
y luego comenzaría una larga serie de fracasos
comerciales, racha en la que sigue enfrascado hasta
el día de hoy. Pero que los filmes de Dante
se hundan en la taquilla no significa que sean malos
o intragables; si bien hay una cuota de mala suerte
en todo esto (algo parecido a lo que le pasa a George
Romero con sus proyectos), también es cierto
que el estilo de Dante no termina por seducir al
gran público. Conociendo su amor por las
caricaturas animadas, me atrevería a decir
que Dante es un director frustrado de cartoons
que intenta trasladar esa misma locura (al estilo
de los Looney Tunes) al cine con
actores; la macana es que no todos en la platea
disfrutan (o entienden) ese planteo.
En los ochentas Steven Spielberg y su factoría
Amblin reinaban en las taquillas,
con filmes como Volver
al Futuro, Gremlins
(del propio Dante), Los Goonies
o E.T.
el Extraterrestre. En todos ellos un puñado
de chicos y/o adolescentes vivían excitantes
aventuras con el elemento fantástico de
turno - alienígenas, hadas, dispositivos
científicos, etc -. Como la temática
daba buenos dividendos en la taquilla, todo el
mundo se puso a producir películas de corte
similar, y Los Exploradores es
una de ellas. Es taaan parecida a un
filme típico de la factoría Spielberg
que cuesta creer que el pope no hubiera
estado involucrado en su producción.
Durante la primera mitad del filme, Los
Exploradores es una película excitante
y entretenida. La razón estriba en que
los chicos del filme terminan por materializar
una fantasía que nosotros mismos tuvimos
en algún momento de nuestra infancia -
construir nuestra propia nave espacial
-. Las perfomances son muy buenas (resulta increíble
descubrir que los protagonistas son Ethan Hawke
y River Phoenix, hechos unos pibes de 15 años!),
y la trama está dirigida con candidez y
simpatía. El problema viene en la segunda
mitad, cuando aparecen los aliens. Decir que son
anodinos es hacerles un favor; cuando el extraterrestre
Wak se dispara con un largo monólogo (compuesto
de fragmentos de diálogos grabados de peliculas
famosas, ya que el alien no puede articular nuestro
idioma y se limita a reproducir lo que quiere
decir), Los Exploradores se hunde
de nariz al mejor estilo Titanic.
Ok, es parte del estilo Dante - Wak no es
mas que un cartoon en vivo - pero es pesado
e irritante, saludando a los chicos como si estuvieran
en un concurso televisivo de la tarde, o dándole
consejos con la voz de Humphrey Bogart. Es
como soportar a Jim Carrey en una mala tarde en
donde no tomó sus medicamentos.
Lo que sigue es igual de molesto. La excusa de
todo esto - que un par de niños aliens
conocieran a chicos terrestres - es boba,
y la resolución del filme es peor, simplemente
porque es abrupta. Es cierto que en un momento
el estudio le sacó el filme de las manos
a Dante y decidió estrenarlo como estaba,
pero cinco minutos más de rodaje hubieran
contribuido a redondear la historia como corresponde.
Los Exploradores es una películita
ok, amable y simpatica, hasta que los aliens aparecen
y Dante se dispara sin freno. Es una lástima,
porque la historia venía bien barajada
hasta ese entonces. Por lo demás se deja
ver, siempre que uno no se haga pretensiones con
ella. |