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USA, 2010 : Sylvester Stallone
(Barney Ross), Jason Statham (Lee Christmas), Jet Li (Ying
Yang), Dolph Lundgren (Gunner Jensen), Eric Roberts (James
Munroe), Randy Couture (Toll Road), Steve Austin (Paine),
Mickey Rourke (Tool) Director
- Sylvester Stallone, Guión - Sylvester Stallone
& Dave Callaham
TRAMA : Barney Ross lidera
un grupo de mercenarios que han sido contratados por
el misterioso señor Church para que derroquen
al dictador del país centroamericano de Vilena.
Pero, tras una misión de reconocimiento, Ross
descubrirá que todo es un operativo clandestino
de la CIA para eliminar a un agente renegado, el que
maneja al dictador como si fuera su títere y
ha convertido al país en centro del narcotráfico.
Ross y sus muchachos parten a pelear contra a un numeroso
ejército, pero encrucijadas y traiciones de último
momento pondrán en riesgo el cumplimiento de
la misión.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Los Indestructibles parecía el sueño
mojado de cualquier fan del cine de acción
- en especial del que estaba de moda en los años
80 -. Stallone había hecho lo imposible, reuniendo
uno de los mejores casts de la historia del cine desde
que Steven Soderbergh filmara la saga de Ocean´s
Eleven con Clooney, Pitt y Cía. Anoten: Dolph
Lundgren (ex rival de Stallone en Rocky IV), la
estrella asiática Jet Li, el inglés Jason
Statham, el veterano Mickey Rourke (que viene de regreso,
cobrándose todos los millones juntos que perdió
en papeles de mala muerte en los últimos años),
las estrellas de la lucha Randy Couture y Steve Austin;
y los amigotes y socios de Planet Hollywood, Bruce
Willis y Arnold Schwarzenegger (quien se hizo cinco minutos
para dejar la gobernación de California y darle
el gusto al pibe). Parece una lista de quien es
quién en el mundo del botox hollywoodense.
Afuera se quedaron Steven Seagal (quien está peleado
a muerte con el productor del filme) y Jean Claude Van
Damme, que salió con un martes 13, diciendo
que esa plata debería usarse para socorrer gente
en Centroamérica (!). El tema es que, ni aún
con todos esos pesos pesados reunidos, Los Indestructibles
logra hacer algo medianamente memorable. Es pura rutina,
propia de una película directa a video, y con el
agravante que la acción está rodada por
un epiléptico al mando de la cámara.
El problema pasa con toda seguridad por el libreto,
que está co-escrito por Dave Callaham - el mismo
de Los
Jinetes y Doom
-, y que es extremadamente chato. Cuando uno arma un
ensamble de este estilo, es necesario darle cinco minutos
de lucimiento a cada estrella, y que las mismas tengan
peso en la historia. Pero acá la trama da señales
de que los guionistas no sabían cómo manejar
a tanta gente famosa; con la excepción de Stallone,
Li y Statham, lo del resto no dejan de ser cameos extendidos.
Dolph Lundgren dice un par de palabras, pelea dos minutos,
y desaparece el resto de la historia; Mickey Rourke
parece estar actuando en otra película mucho
más seria y de mayor calidad que ésta,
despachándose con unos parlamentos profundos
que no van con el tono disparatado del relato; al menos
los cinco minutos de Bruce Willis y Arnold Schwarzenegger
son divertidos, pero no deja de ser un momento de chistes
entre amigos. Y del resto, que son estrellitas serie
B salidas de la lucha u otros deportes, apenas hacen
algún aporte. El caso de Steve Austin es ejemplar,
ya que el tipo no llega a pronunciar ni 20 palabras
en todo el filme.
Pero ni siquiera los diálogos (con excepción
de Rouke, que tiene una larga epifanía sobre la
guerra y que es lo mejor del filme) dejan una impresión
duradera. Por contra, la historia está recargada
de clisés demasiados desgastados, como que todas
las repúblicas tercermundistas parezcan un pueblito
haitiano con gente vendiendo fruta y gallinas en las calles.
Todo el ejército de la ficticia república
de Vilena tiene 200 hombres (!) o el equivalente de
20 minutos de cadáveres constantes que es lo que
demanda el clímax. Y la historia es tan lineal
que carece en absoluto de sorpresas. Stallone y Callaham
se limitaron a reciclar el hit de Schwarzenegger Comando,
con la diferencia que el filme de 1985 era mucho más
divertido que éste.
Lo otro que empaña a The Expendables
es el rodaje de las secuencias de acción. A mí
me gustó mucho como Stallone coreografió
la violencia en John
Rambo - era una prolija imitación de la
cámara lenta de Sam Peckinpah -, pero acá
parece sintonizar a Michael Bay en un día pasado
de cafeína. Stallone mete planos de menos de
un segundo en las peleas, y el resultado es caótico.
En gran cantidad de momentos del climax uno termina
perdido, sin saber quién le pegó a quién
o cuántos murieron y de qué modo. Lo cual
es una lástima ya que Stallone no ha escatimado
en pirotecnia ni en peleas, pero él solito se
encarga de arruinar las secuencias.
Los Indestructibles está ok. En el fondo
es decepcionante, ya que podrían haber armado
algo mucho mejor que esto con toda la plata que costó.
Están todos viejos, desgastados, deformados
por el colágeno y los anabólicos,
pero siguen en forma. Pero la dirección caótica
en las escenas de acción y el aplastado libreto
- que ni siquiera inventa frases de remate como la gente
- atentan contra los méritos de lo que podría
haber sido una reunión cinematográfica
memorable. |