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USA, 1981 : Bruce Campbell (Ash),
Hal Delrich (Scott), Betsy Baker (Linda), Sarah York (Shelley),
Ellen Sandweiss (Cheryl) Director
- Sam Raimi, Guión - Sam Raimi
TRAMA : Cinco amigos deciden pasar
unas vacaciones en una cabaña aislada que han
alquilado. Explorando la casa terminan por encontrar
en el sótano una vieja grabadora de cinta junto
con un extraño libro. Aburridos por el asilamiento,
deciden reproducir la cinta; pero la misma es la narración
de un investigador anónimo acerca de los ritos
para invocar demonios que figuran en el "libro
de los muertos" que han hallado. Mientras que al
principio lo toman como una broma, las cosas se ponen
realmente serias cuando una de las chicas se transforma
en un demonio y empieza a atacar al resto. Y a medida
que pasan las horas, uno a uno de los amigos termina
siendo poseído. El único superviviente
es Ash; pero el joven debe esperar hasta el amanecer
para poder encontrar una ruta de escape en medio de
la intrincada geografía de las colinas. Y mientras
tanto deberá librar una desesperada batalla por
su vida hasta que salga el sol.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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El trío de amigos de Sam Raimi, Robert Tapert y
Bruce Campbell venían experimentando con cortometrajes
desde su adolescencia. Decididos a irrumpir en el mundo
del cine, terminaron por rodar un corto de terror - Within
the Woods - en 1978, lo que les serviría como
carta de presentación para obtener apoyo financiero
de posibles productores y así poder despacharse
con un largometraje. Entre 1979 y 1981, con muchísimas
complicaciones, pudieron terminar de filmar Evil Dead
- la expansión a 90 minutos de la premisa de Within
the Woods -. La película atrajo mucho la atención
del público y recibió la bendición
de Stephen King, lo cual fue un fabuloso e inesperado
golpe de marketing. El resto es historia.
Obviamente Evil Dead es una película
chiquita y competente. Pero hay una cuestión
de perspectiva que me impide valorarla tal como debe
ser. Sin dudas para una época tan casta y virginal
como 1981 el filme debió haber sido ser un shock
sangriento de aquellos; pero para el nuevo milenio -
en donde uno ha visto atrocidades de todo tipo
-, termina resultando sideralmente camp.
Tampoco ayuda a la evaluación el hecho de conocer
obras posteriores de Raimi y, especialmente, de Bruce
Campbell. A pesar de toda la seriedad y empeño
en shockear, Evil Dead termina siendo inintencionalmente
cómica. Dos toneladas de sangre y malos efectos
especiales no ayudan a que uno se orine en los pantalones
de miedo, sino de risa.
La primera mitad del filme es mediocre. Las perfomances
no son muy buenas, los diálogos parecen forzados,
e incluso las tomas de Raimi se ven demasiado experimentales
- cambiando de un plano a otro los ángulos de
cámara, los colores, etc -. Está el ídolo
de multitudes Bruce Campbell, aquí con una enorme
y gruesa ceja única que lo hace ver como el hijo
de Manolito, el amigo de Mafalda. Está
el pedante de turno que lidera el grupo, encuentra la
cinta y el libro, y mete la pata hasta el cuadril
al reproducirla. Y allí la película encuentra
realmente sus pies y empieza a correr a toda velocidad.
Desde el momento en que Shelley se adentra en los bosques
para terminar siendo violada por las lianas y las raíces
de los árboles, Evil Dead se dispara al
delirio. Es cuando Raimi puede abandonar el guión
y dedicarse a crear una imaginería visual salvaje.
Demonios deformes y burlones, visiones de pesadilla,
muertes realmente grotescas. Incluso cuando Ash se lleva
al cuerpo de Cheryl al taller para atarlo y descuartizarlo
se nota el estilo característico de Raimi - toda
esa secuencia es Evil Dead de pura cepa y hace
acordar a las secuelas Noche Alucinante (1987)
y El Ejército de
las Tinieblas (1992) -. Hay algo de heroico en
el estilo de Raimi, como si fueran un comic de terror
rodado por Sergio Leone
- el mal se encuadra en planos torcidos; hace cortes
rápidos en la edición, y hay primeros
planos de los protagonistas cuando éstos se ponen
en acción -. Y aún cuando en este filme
Ash / Bruce Campbell juegue en serio y figure como que
se encuentra en apuros, uno no deja de esperar que se
despache con alguna frase canchera tan característica
de las secuelas. Sin decir palabra, aún da la
impresión que Campbell no se toma demasiado en
serio el andar destrozando demonios a hachazos y escopetazos.
Lo que sigue es una orgía de sangre falsa y terribles
muñecos. Es imposible tomarse en serio toneladas
de hemoglobina, aún cuando las circunstancias sean
apremiantes - es como un efecto cómico colateral,
algo parecido a las matanzas que orquestaba Quentin Tarantino
en Pulp Fiction -; y las
exagerados (y poco creíbles) efectos especiales
tampoco contribuyen. Los demonios hacen todas las maldades
posibles habidas y por haber, pero no tienen capacidad
de shock - para un espectador de hoy, difícilmente
Evil Dead sea un filme que le provoque pesadillas
-. En compensación, la película tiene un
ritmo endiablado y contagioso que la convierte en pura
diversión. Ver a Ash peleando con el cuerpo de
un demonio mientras que su cabeza está rodando
por allí y riéndose es delirante pero no
terrorífico.
Evil Dead es una sólida película
de culto. Sobreviviendo a la mediocre media hora inicial,
es un show salvaje. Pero tantos han seguido la escuela
de Raimi y han recargado las tintas sobrepasando sus
límites de lo gráficamente tolerable,
que para el día de hoy se ve como otra aventura
de Ash con menos chistes en el libreto. Los gags son
visuales, aunque en realidad en su momento eran shockeantes.
Y aún así, sigue siendo puro entretenimiento
en el sentido más visceral de la palabra.
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