Alemania Oriental / URSS / Bulgaria,
1972 : Cox Habbema (profesora Maria Scholl), Ivan Andonov
(Daniel Lagny), Rolf Hoppe (profesor Oli Tal), Vsevolod
Sanayev (Kun), Petar Slabakov (Pierre Brodski)
Director - Herrmann Zschoche, Guión
- Willi Brückner, sobre el libro homónimo
de Angel Vagenshtain
TRAMA : En la Tierra el centro
internacional de control del espacio ha perdido el contacto
con 8 astronaves, las cuales han desaparecido en menos
de una semana. Alarmados por el hecho, la profesora
Maria Scholl convoca a una reunión de urgencia
del comité directivo y propone una misión
de exploración a la zona - los alrededores
de la estación espacial Margot, desde donde partieron
todas las naves desaparecidas - para develar el
misterio. Pero sus argumentos son torpedeados por el
influyente profesor Oli Tal, quien convence al comité
que las naves han sido destruidas por explosiones de
anti materia. Sospechando algo extraño, Scholl
comienza a investigar al profesor Tal, hasta que descubre
un puñado de papeles pertenecientes a un antiguo
proyecto del científico. En los mismos figuran
las observaciones de un extraño fenómeno
en la constelación Cygnus, en donde se presentaban
resplandores que aparecían ciclicamente cada
23 años; y, convencido que se trataba de algún
tipo de señal generado por una civilización
alienígena, Tal había propuesto enviar
una expedición tripulada hacia el origen del
fenómeno - un planetoide al cual había
bautizado con el nombre de Eolomea -. Y ahora Scholl
está convencida que las naves desaparecidas están
relacionadas con la existencia de Eolomea; pero justo
cuando se encuentra a punto de descubrir la conexión,
una de las naves extraviadas ha reaparecido ... y la
misma puede contener las pistas que faltan pata terminar
de develar la verdad de todo este misterio.
trailer
original (en blanco y negro) de Eolomea
Alemania Oriental era un país satélite del
bloque comandado por la Unión Soviética,
y lo era en todo sentido: no sólo calcaba sus férreas
políticas de estado sino que seguía de cerca
sus pasos en lo cultural. Los alemanes rojos también
gustaban de la ciencia ficción y se había
despachado previamente con alguna que otra producción,
como First Spaceship on
Venus (1959). Ahora volvemos a visitar la ficción
alemana con Eolomea, una producción de 1972
surgida en la época en donde la ciencia ficción
se había vuelto metafísica con títulos
como 2001, Odisea del Espacio
(1968) y Solaris (1972).
Ciertamente Eolomea tiene su caudal de preguntas
metafísicas, pero no es tan solemne como los
filmes mencionados. Por el contrario, tratándose
de una película procedente del bloque soviético
& cía, resulta sorprendentemente informal
- esta gente maldice, se emborracha, vive en bases
espaciales bastante desordenadas y hasta pasa varios
días sin afeitarse -. Hasta hay un romance,
con beso incluido, lo cual debe haber sido una enorme
muestra de osadía para el puritanismo del cine
de la Cortina de Hierro. Toda esa actitud relajada hace
digerible el relato, y permite que uno tolere los tiempos
algo largos que maneja el libreto.
En realidad Eolomea esconde otro relato prototípico
de sci fi a la usanza rusa. Acá se coquetea
con la existencia de vida alienígena, pero nunca
la vemos; por el contrario todo es un diletante
entre valientes, honestos y soñadores, y hay camuflado
un relato de heroísmo. El misterio a resolver -
¿por qué desaparecen las naves? -
sólo se soluciona en los últimos cinco minutos
del filme (aunque la vuelta de tuerca es predecible debido
a la ley de economía de los personajes), y el resto
del tiempo es desarrollo de caracteres. Mientras que en
un filme soviético estas personas se desgarrarían
las vestiduras y darían potentes discursos patrióticos
con voz de barítono, aquí la gente se emborracha,
reflexiona sobre la soledad del cosmos y se dedica a coquetear
con la bonita profesora que maneja el centro espacial.
Y, como los personajes son simpáticos, la cosa
funciona.
Hay bastantes efectos especiales, prolijos y bien hechos,
que me hacen acordar a alguna película italiana
de ciencia ficción de los sesentas. Hay buenas
actuaciones, si bien es cierto que el personaje de Rolf
Hoppe bordea lo irritante y está lleno de misterios
inútiles. Pero considerando que uno llega al
filme con expectativa cero - o como una curiosidad
- Eolomea resulta ser una aventura solvente.
Algo dialogada de más y con el defecto habitual
de la ciencia ficción de la Cortina de Hierro
- cuando las cosas comienzan a ponerse interesantes,
ahí acaba el relato -, pero satisfactoria
de todos modos.
CINE FANTASTICO
SOVIETICO (incluyendo países satélite
de la cortina de hierro) (1917 - 1991)
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