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USA, 2010 : Kristen Stewart
(Bella Swan), Robert Pattinson (Edward Cullen), Taylor
Lautner (Jacob Black), Billy Burke (Charlie Swan), Peter
Facinelli (Dr Carlisle Cullen), Ashley Greene (Alice Cullen),
Bryce Dallas Howard (Victoria) Director
- David Slade, Guión - Melissa Rosenberg, basada
en la novela de Stephenie Meyer
TRAMA : Bella Swan prosigue
su romance con el vampiro Edward Cullen, mientras duda
sobre sus sentimientos sobre su amigo (y hombre lobo)
Jacob Black. Pero ahora han surgido amenazas letales
tanto para ella como para la familia Cullen. Victoria,
la vampira renegada tras la muerte de su amado a manos
de Edward, ha estado organizando un ejército
de vampiros con víctimas recientemente infectadas,
y se dirige hacia el pueblo para vengarse de todos ellos.
Ahora Edward deberá cometer lo impensable: aliarse
con el clan de lobizones de Jacob para poder proteger
a Bella y así detener la amenaza.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Debo admitir mi ingenuidad, ya que estaba convencido de
que la saga Crepúsculo
era una trilogía. Como dirían los Les
Luthiers, fue un error de lipotimia. Ahora
que acabo de terminar de ver Eclipse, me vengo
a enterar que hay una cuarta parte (ugh!), la cual
se va a partir al medio y se convertirá en dos
filmes al estilo de la última entrega de Harry
Potter (re-ugh!!). Dios mío: y yo
que pensé que me había librado de todo esto...
Eclipse es la tercera entrega de la saga
Twilight, la que arrancara con la excelente Crepúsculo
(2008) y siguiera con la mediocre Luna
Nueva (2009). Ahora tuvieron el tino de llamar a
David Slade, el mismo de 30
Días de Oscuridad y Hard
Candy, que sabe un poco sobre vampiros feroces
y adolescentes sicópatas (como es este caso!).
Las buenas nuevas es que Slade, al menos, ha podido
afilar los colmillos y garras de los involucrados en
este culebrón sobrenatural, con lo cual
el filme es mucho más satisfactorio en cuanto
a clima y violencia. El problema más grave sigue
siendo el romance de fondo, ya que los autores (Stephenie
Meyer, creadora; Melissa Rosenberg, guionista) siguen
convencidos que están desarrollando la próxima
Lo Que El Viento Se Llevó ... y la realidad
termina por demostrar que se trata de un bodrio
de aquellos.
Me he puesto a analizar cúal es mi fobia con
la saga Twilight, ya que la primera entrega me
había caído muy bien. Las conclusiones
a las que llego son que: a) es una historia plagada
de deux ex machina que aparecen en cada capítulo
(lobizones de último momento, sociedades secretas
de super vampiros, acá el ejército de
recién nacidos - vampiros recién
contagiados y sedientos de sangre - y un sector de los
vultures dispuesto a castigar a Edward por el
sacrilegio de enamorarse de una mortal) b) el
personaje de Bella Swan ha pasado de una pobre chica
traumada a ser una insufrible histérica
que ni siquiera vale dos pesos, y que tiene a todo el
mundo en jaque debido a seguir enamorada del peor candidato
posible sobre la faz de la Tierra (lo que termina de
romper todos los tabúes posibles de la tradición
vampírica de los Cullen). Pero el peor aspecto
de todo esto es que Bella es, en realidad, un personaje
antipático y desagradable. A ella no le importa
abandonar a sus padres (la madre no valdrá nada,
pero el padre al menos la quiere bien), no le importa
convertirse en un muerto viviente que deberá
chupar sangre el resto de su vida, ni tampoco le importa
que no pueda tener hijos (quedarían siempre de
la misma edad - el síndrome Kirsten Dunst de
Entrevista con el
Vampiro -). Tampoco parece importarle los graves
problemas sicológicos que representa ser un paria
inmortal para toda la eternidad.
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Y si bien Bella se ha convertido en algo tan agradable
como un martillazo en los genitales, al menos hay
que reconocer que la historia de Eclipse tiene
un poco más de vuelo que la entrega anterior. En
primer lugar, le provee un poco más de background
a sus personajes, los que han comenzado a contar cómo
se volvieron vampiros y hombres lobos (y eso le da la
excusa a Slade de insertar un poco de violencia sanitizada
como para condimentar las cosas). Otro punto es que estos
personajes, aún cuando estén involucrados
en un romance insufrible, tienen momentos de honestidad
que son de agradecer. Bella sigue siendo detestable también
en ese departamento, pero hay discursos sinceros de Robert
Pattinson y Taylor Lautner (desde su declaración
de amor hasta el diálogo que mantienen en la carpa)
que están bien hechos. El último punto es
que hay grageas de humor a lo largo de la historia, que
combaten la auto seriedad que se impuso semejante historia
ridícula. En un momento Pattinson ve a Lautner
semidesnudo y le dice a Kristen Stewart: "y este
pibe, ¿nunca tiene una remera para ponerse?".
Pero aún con ciertas mejoras en la historia,
Eclipse nunca llega a ser una película
como la gente. La ridiculez ha menguado un poco, o la
han maquillado con violencia y humor, pero es una trama
plagada de problemas. Slade inyecta acción pero,
como es una película adolescente, termina siendo
tan aséptica que decepciona (cuando le arrancan
un brazo a un vampiro, es como sacarle un brazo a un
maniquí de yeso). Incluso el enorme ejército
de recién nacidos que viene a arrasar el pueblo...
termina convirtiéndose en un grupo de 30 pibes
que no duran ni cinco minutos en pantalla. Al menos
los productores de la saga deberían permitir
introducir algunos cambios a la serie, tal como pasó
con Harry Potter: primero, que haya más oscuridad
en la historia, incluyendo muertes más explícitas;
segundo, darle el mando a una mujer como fue la directora
Catherine Hardwicke (responsable de Crepúsculo),
alguien capaz de inyectar sensibilidad femenina al romance
sin edulcorarlo (y camuflando sus defectos). El tema
es que, así como está, Eclipse
(y toda la saga de Twilight) se va desbarrancando
hacia una mezcolanza de ideas y géneros sin terminar
de ser efectiva en ninguno de ellos. Entretiene por
la variedad, pero carece de substancia.
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