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GB, 1964 : Willard Parker (Jeff
Nolan), Virginia Field (Peggy), Dennis Price (Quinn Taggart),
Thorley Walters (Edgar Otis), Vanda Godsell (Violet Courtland)
Director - Terence Fisher,
Guión - Harry Spalding
TRAMA : El americano Jeff Nolan
es un piloto de pruebas que ha aterrizado en Gran Bretaña
y ha descubierto a toda la gente muerta. Nolan llega
hasta un pequeño pueblito en donde se topa con
una pareja, y pronto encuentra algunos otros sobrevivientes.
Al parecer una fuerza desconocida ha lanzado un masivo
ataque con gas y ha exterminado a la mayoría
de la población. Pero cuando descubren un par
de robots explorando los alrededores del pueblo, es
evidente que la fuerza invasora es alienígena.
Ahora Nolan y el resto de los supervivientes deberá
intentar escapar... pero los robots los han descubierto
y han reactivado a los muertos, convirtiéndolos
en zombies asesinos que se lanzan tras ellos.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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A mediados de los sesenta el reconocido director Terence
Fisher estaba en la mala. Se había alejado de los
estudios Hammer - en donde había ganado
prestigio con títulos clave como las versiones
hammerianas de Frankenstein (1957) y Dracula
(1958) -, y había ido a parar a estudios de tercera
categoría, rodando películas de ciencia
ficción hechas con dos pesos. En el caso que nos
ocupa, The Earth Dies Screaming viene de Lippert
Films, los mismos que producieran y distribuyeran
títulos abonados de este sitio como La
Mosca de Cabeza Blanca (1958), Rocketship
X-M (1950) y las primeras entregas de la saga Quatermass.
The Earth Dies Screaming es, dentro de todo,
un pastiche bastante potable. Como siempre he dicho,
una buena fotografía blanco y negro hace digerible
aún a la película más barata de
sci fi que uno haya visto (cosa que no ocurre con
los los filmes a color, por ejemplo, la tonelada de
espantosas producciones italianas de los 70 y 80). Acá
todo se reduce a 6 tipos, un pueblito abandonado y 4
coches. Las tomas son siempre las mismas, y la amenaza
de turno se reduce a un par de robots en trajes de astronauta
(!). Para colmo el diseño del rostro de los androides
parece el de unas garrafas industriales de gas al que
le pusieron ojitos. Una lágrima, mire usted.
Eso no quita que The Earth Dies Screaming no sea
una serie B pasable. Acá se afanaron la
premisa de El
Pueblo de los Malditos, con otra amenaza invisible
asolando a Inglaterra, sólo que esta vez es letal.
Los pocos sobrevivientes se salvaron de milagro gracias
a estar en lugares aislados atmosféricamente -
cabinas de avión, carpas de oxígeno en
hospitales, etc - y ahora que han descubierto la verdad
del estofado, deben luchar por su vida. El libreto se
empeña en insertar un villano que termina siendo
espantoso - un tipo que tiene como rehén a una
mujer y la hace pasar por su esposa (para cumplir sus
designios más bajos y perversos!) -, el héroe
Willard Parker (que venía de hacer muchísimos
westerns) parece tener dos mil años de edad, y
el resto de los secundarios es bastante molesto, alternándose
entre un adolescente rebelde y un borrachin que se desmaya
de embriaguez cada vez que hay peligro inminente. Esta
troupe de inoperantes van y vienen del pueblo a
un destacamento militar en donde se aprovisionan de armas,
lo cual es la excusa para repetir siempre los mismos planos.
A esto se suma que Parker es el americano sabelotodo que
comanda (bah, en realidad prepotea) a los asustadizos
sobrevivientes y al cual se le ocurre una idea de cómo
detener a los robots, algo que termina siendo bastante
estúpido pero al menos genera una especie de climax
al filme.
Pero a pesar de todos sus defectos, The Earth Dies
Screaming termina siendo disfrutable. Hay un par
de momentos en que Fisher crea tensión - especialmente
con los muertos revividos, que tienen los ojos en blanco
y se ven ok -, que sirven para perdonar lo patético
del resto de la producción. Es aceptable rutina
serie B, como se hacía antes, y que terminaba
siendo un entretenimiento más que potable para
un sábado a la tarde. |