USA, 1979 : Frank Langella (Conde
Dracula), Laurence Olivier (Abraham Van Helsing), Kate
Nelligan (Lucy Seward), Trevor Eve (Jonathan Harker),
Donald Pleasence (Dr Jack Seward), Jan Francis (Mina Van
Helsing), Tony Haygarth (Renfield)
Director
- John Badham, Guión - W.D. Richter, basado en
la novela de Bram Stoker y en la adaptación teatral
de John L. Balderston & Hamilton Deane
TRAMA : El buque Demeter
se estrella contra los acantilados de la costa de Inglaterra
en medio de una gran tormenta. La joven Mina Van Helsing
- quien se hospeda en la casa de los Seward, cercana
a la costa - presencia el incidente y acude a ayudar,
sólo para descubrir que toda la tripulación
del Demeter ha muerto y que el único superviviente
es el conde Drácula. Sabiendo que Drácula
ha adquirido una abadía cercana a su mansión,
los Seward deciden invitar al conde a cenar; pero tras
el evento, Mina se enferma gravemente y termina por
fallecer. Su padre Abraham Van Helsing acude al entierro
pero, tras examinar el cuerpo de su hija, llega a la
conclusión de que ha sido atacada por un vampiro
humano. Van Helsing no tarda en deducir que todo es
obra de Drácula, y que ahora el conde se encuentra
tras los pasos de Lucy Seward, a la cual desea poseer
para convertir en su novia inmortal. Van Helsing, Seward
y el novio de la muchacha - Jonathan Harker - emprenderán
una desesperada batalla para salvar al alma de la chica
de las garras de la oscuridad, así como para
destruir a la demoníaca criatura que asola la
región.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia.
trailer
de Dracula (1979)
Dracula (1897) de Bram Stoker es la novela seminal
que dio origen a toda la mitología acerca de los
vampiros. Hay centenares de adaptaciones (oficiales o
no) del libro, de las cuales sólo un puñado
valen la pena. Con el tiempo los guionistas comenzaron
a perderle el miedo al mito, y empezaron a crear sus propios
vampiros (Yorga, Blacula, Subotai, etc), pero hasta
hace un par de décadas resultaba inimaginable que
un vampiro no llevara el nombre de Dracula como para resultar
creíble. Y entre esas contadas adaptaciones potables
se suele citar a la de 1931
con Bela Lugosi, la de 1958
de la Hammer con Christopher Lee, el Nosferatu
de Murnau de 1922, y la de Francis Ford Coppola de 1992.
Pero muchísimos críticos e historiadores
omiten olímpicamente a esta versión 1979
del grupo de destacados, considerándola demasiado
fashion y blanda. Pero lo cierto es que el Dracula
de John Badham es una de las más finas adaptaciones
del personaje, y sin dudas la mejor hecha hasta el año
de su estreno.
Seamos realistas. En más de una ocasión
he dicho de que hay ciertas obras a las cuales se debería
prohibir por ley la realización de futuras adaptaciones,
ya que han realizado millares hasta el punto de la saturación.
Ese es el caso de Frankenstein,
Jekyll y Hyde, el Hombre Lobo, la Momia
y Drácula - ¿cuántas
veces mas van a contar la misma historia, que es una
que la recontra sabemos todos? -. Inventen otros
vampiros, lobizones, momias, hombres reconstruídos...
pero no repitan hasta el hartazgo lo que ya sabemos.
El tema es que, en el caso de Dracula, el marketing
está hecho y es gratis, debido a tener 100 años
de historia y centenares de adaptaciones con dicho nombre.
Eso no impide que a veces se hagan atrocidades artisticas
mansillando una buena marca.
No soy un fan de las adaptaciones de Drácula
por los motivos ante mencionados, aunque creo que debo
ver las versiones que se consideran más innovadoras
sobre el tema. De hecho, esta versión 1979 es
en realidad un reciclado de la pieza teatral que sirvió
de base para el Dracula
de 1931 con Bela Lugosi. Acá el guionista
W.D. Richter (autor de la remake 1978 de La
Invasión de los Usurpadores de Cuerpos, pero
también de cosas bastante chotas como
Stealth) introduce bastante
cambios, que consisten en podar el primer tercio de
la historia (saltando directamente al naufragio del
Demeter) y alterar la filiación de los
protagonistas. Ahora Mina es la hija de Abraham Van
Helsing, lo que le da mayor motivación al personaje
para ensalsarse en una guerra personal con el conde
de Transilvania. Por lo demás, los diálogos
siguen los lineamientos de la puesta teatral de John
L. Balderston & Hamilton Deane (como la clásica
frase "yo nunca bebo ... vino") con
bastante fidelidad.
Hay dos elementos que sobresalen en esta versión,
y por los cuales la considero una de las mejores realizadas
sobre el personaje. El primero es que hay un muy buen
equilibrio entre el conde y Van Helsing, villano y héroe
de la historia, que en otras adaptaciones no existe. Tanto
en las versiones 1931 como 1958 hay un enfoque excesivo
en Dracula, y los Van Helsing de turno quedan relegados
a segundos puestos, hablando demasiado y haciendo muy
poco. Pero aquí el Van Helsing de Laurence Olivier
es realmente decidido y se anda sin vueltas, e incluso
tiene su cuota de momentos compartidos con Frank Langella
como para que ambos actores brillen intercambiando perfomances.
Es un héroe inteligente y expeditivo que compensa
al carismático villano. El otro punto es el
enfoque de Drácula en sí. En la versión
de 1931 era un villano de etiqueta, con acento raro y
mirada siniestra; en la versión 1958 era un demonio
sexual, que hipnotizaba a sus víctimas y las atacaba
salvajemente; y no menciono la versión no oficial
de Murnau en Nosferatu, simplemente
porque allí el personaje era un monstruo sin ningún
tipo de camuflaje social y físico como en las adaptaciones
clásicas. Pero en la versión 1979, el conde
es un hombre realmente seductor, cuyas víctimas
caen bajo su influjo por su belleza y sensualidad. Mientras
que el Drácula 1958
de Christopher Lee era un depredador sexual que obligaba
a sus víctimas, el conde de Frank Langella es uno
que posee suficientes armas de seducción por su
propia naturaleza - uno podría afirmar que las
mujeres se entregarían igual aunque no tuviera
poderes; y que su imagen tiene algo de intoxicante y afrodisíaca
-, lo cual es innovador y fascinante.
Eso no quita de que la versión 1979 de Dracula
no tenga algunos problemas. Hay un puñado de
momentos de shock en el filme, pero son pocos si uno
considera que estamos hablando de una película
de terror. Badham a veces dirige demasiado rápido
y mitiga el clima del relato - es un filme que se hubiera
beneficiado con unos minutos extra para generar atmósfera
en ciertas escenas -. Pero las perfomances de todo el
cast, especialmente la de Langella, son excelentes.
Hay momentos notables en el filme que van desde las
conversiones de Dracula en lobo, el excepcional ataque
al manicomio, el descubrimiento de Mina Van Helsing
en las catacumbas, hasta el muy buen final - que deja
la puerta abierta a que el personaje regrese -. Sencillamente
es una versión de Dracula que merece ser
revalorada y ubicada entre las mejores, ya que es equilibrada,
tiene sorpresas y mantiene el espíritu del libro
original con gran fidelidad, pero a su vez con brillo
propio.
DRACULA
Otras versiones de Dracula comentadas
en este portal: Dracula
(1931) de Tod Browning y con Bela Lugosi; Dracula
(1958) de Terence Fisher y con Christopher Lee;
Dracula (1979) de
John Badham y con Frank Langella. Nosferatu
(1922) es una adaptación no oficial realizada
por F. W. Murnau.
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