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USA, 2001 : Jake
Gyllenhaal (Donnie Darko), Mary McDonnell (Rose Darko), Beth Grant (Kitty Farmer),
Jena Malone (Gretchen Ross), Drew Barrymore (Karen Pomeroy), Patrick Swayze (Jim
Cunningham), Noah Wyle (Dr Monitoff), Katharine Ross (Dr Lillian Thurman), Holmes
Osborne (Eddie Darko), Maggie Gyllenhaal (Elizabeth Darko), Jolene Purdy (Cherita
Chen), Daveigh Chase (Samantha Darko), David Moreland (Principal Cole), Patience
Cleveland (Roberta Sparrow) Director - Richard Kelly, Guión
- Richard Kelly, Musica - Michael Andrews |
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Después de comentar numerosos filmes idiotas, es fabuloso poder encontrarse
con algo realmente original que a uno le estimule la neurona.
Donnie Darko es un pequeño film independiente producido por la
compañia de Drew Barrymore (que aparece también en la cinta) y que,
en el momento de su estreno, fue un horrendo fracaso de taquilla a pesar de la
muy buena recepción de la crítica. Como suele suceder, la película
debió ser redescubierta en su lanzamiento en video, pasando inmediatamente
al status de culto y compensando sus costos de producción. Con el correr
del tiempo se transformó en objeto de debate, especialmente por lo críptico
de su tema.
A diferencia de otros filmes con tramas y/o finales abstractos, Donnie Darko
es un excelente ejemplo de cómo se puede hacer una película compleja
y satisfactoria al mismo tiempo. La dirección de Richard Kelly es excelente,
dándole los tiempos exactos al relato para ser digerido a medida que avanza,
pero siempre dejando un gran margen para la interpretación del libreto.
Posiblemente no haya dos críticas iguales sobre el film - unos alaban su
originalidad y su audacia, otros ven el pormenorizado relato de la enfermedad
mental de Donnie, mientras que varios lo miran como una historia de ciencia ficción
(o al menos un thriller sicológico) -.
Donnie Darko es criptica pero accesible. Lo primero que se me ocurre
compararla es, en cuanto a estilo narrativo, con Sexto Sentido. Es un film
que merece verse por segunda vez para captar los mensajes subliminales que aparecen,
e ir desentrañando el significado de su final a partir de las pistas dadas
por el director.
Hay algunas cosas que parecen obvias. Aquí tenemos a un chico perturbado
que está acudiendo a terapia, y que padece trastornos de conducta. Desde
la primera aparición de Frank, el fantasmagórico conejo gigante
que guía a Donnie en sus períodos de sonambulismo, es evidente que
la realidad se divide - está el relato real, que es el que vemos en el
final del film, y está la realidad alternativa que es todo lo que sucede
a partir de la caída del motor del avión en la habitación
de Donnie -. Lo que resulta de debate es de qué se trata esa realidad alternativa.
Mientras que algunos lo toman por el lado de la ciencia ficción - Donnie
ve el tornado en el horizonte, con lo cual se interpreta que es el agujero espacio
- tiempo que estaba buscando, y logra dar marcha atrás todos los negros
sucesos que le han venido ocurriendo -, otros en cambio piensan que él
ya ha entrado en una dimensión alternativa y sobre el final decide volver
a la realidad.
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Pero, en realidad, lo que parece ser Donnie Darko es una especie del
viaje al purgatorio de los esquizofrénicos. A uno le da la impresión
de que Donnie - perdón por el spoiler - ya se encuentra en momentos
previos a su muerte, y dispone de un tiempo extra para vivir una suerte de experiencias.
Así como se suele comentar sobre los moribundos, entre el momento de su
muerte y el del ascenso a la luz, que pasan momentos interminables, aquí
se podría deducir lo mismo. Todo lo que pasa después de la primera
caída del motor del jet es muy bizarro, y uno podría suponer que
se trata de una realidad que existe sólo en la mente del protagonista.
Por ejemplo, la aparición del seminarista new age encarnado por
Patrick Swayze, que parece tener una anormal preponderancia en la escuela a la
que acude Darko. Es obvio que eso es imposible en la vida real - del mismo modo
que la asistencia de los alumnos a clases sobre positivismo, enfrentamiento al
temor, etc,, que no parecen temáticas naturales de una escuela secundaria
-. Lo único que cabe entender allí es que Donnie está construyendo
un mundo de acuerdo a sus valores - los que le agradan y los que lo atemorizan
-, disfrutando unos y enfrentando otros. Como una fantasía adolescente
en donde puede insultar a los maestros, a las creencias idiotas de la época
(el blablabla de enfrentar al miedo y abrazar al amor), conseguir una chica,
expresar todos sus miedos con la sicóloga, e incluso convertirse en un
héroe - cuando Donnie incendia la casa del seminarista y consigue que se
le descubra su colección privada de pornografía infantil -.
Como un capitulo de La Dimension Desconocida,
con la muerte próxima, Donnie Darko tiene un plus de tiempo en el cual
vive 28 días imaginarios y logra desinhibirse. Esto explicaría lo
bizarro de las actitudes de los adultos - el padre risueño y totalmente
irresponsable de lo que le pasa a sus hijos; la madre estricta, a la cual Donnie
la insulta; el seminarista y la profesora "buena onda"; etc -, ya que
en realidad son todos representaciones de cómo los ve Darko desde su trastorno
mental. Si uno se fija, verá que el film siempre insiste sobre dualidades
- a final de cuentas, de eso trata la esquizofrenia -; bien y mal, temor y amor.
Ese plus de tiempo que mentalmente dispone Darko lo usa para castigar a todas
las figuras opresoras y a todos los conceptos moralizantes que lo martirizan -
de paso, Richard Kelly se despacha con una ácida crítica hacia la
superficialidad de la cultura de fines de los 80 -.
Y visto de ese modo, Frank no deja de ser una suerte de angel de la muerte,
un ente que viene a anunciarle a Donnie su destino. Todas las señales están
enviadas para cerrar el relato; la madre lee It! de Stephen King - donde
había un payaso asesino -, y justo el auto que arrolla a la novia de Donnie
viene tripulado por el conejo gigante y un payaso. La pista que deja la profesora
de lenguaje es lo que posibilita a los jovenes ingresar por el sótano de
la Abuela Muerte - la mujer que escribió el libro sobre los viajes en el
tiempo -. La aparición de la Abuela Muerte marca el escenario - y la incognita
que empuja el relato - donde se produce el desenlace.. Como señales premonitorias
de que allí se sucederá el clímax.
Pero esta, si es una experiencia mental de Darko en instancias previas a su
muerte, también es una vivencia que traspasa a la misma. Da la impresión
en una de las escenas finales, que toda la historia imaginaria - el noviazgo de
Donnie, el incendio de la casa del seminarista pederasta, las culpas que lo atormentaban
y pudo expresar a su terapista - resulta transmitida en sueños a los personajes
en el mundo real. Vean sino como todos se despiertan sobresaltados, atormentados
en el momento que ocurre el accidente. Y fundamentalmente en la última
secuencia, donde la novia imaginaria de Donnie se saluda con su madre, como si
ya fueran conocidas.
Es una película formidable. Posiblemente todo el mundo pueda obtener
una lectura diferente de ella, lo que muestra a las claras la inteligencia con
que está construída. Lamentablemente los filmes posteriores de Richard
Kelly no obtendrían el mismo reconocimiento ni tendría el mismo
estilo pulido. Pero sin duda Donnie Darko es un clásico de culto. |
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