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USA, 1999 : Linda Fiorentino (Bethany Sloane), Matt
Damon (Loki), Ben Affleck (Bartleby), Jason Mewes (Jay),
Kevin Smith (Silent Bob), Alan Rickman (Metraton),Chris
Rock (Rufus), Salma Hayek (Serendipity), Jason Lee (Azrael),
Alanis Morrissette (Dios), George Carlin (Cardenal Glick),
Janeane Garofalo (Liz) Director - Kevin Smith,
Guión - Kevin Smith, Musica - Howard Shore |
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TRAMA : Bartleby y Loki son dos arcángeles
condenados a vagar eternamente por la Tierra, ya que
se rehusaron a seguir castigando a los humanos por órdenes
de Dios. Pero desde hace miles de años se encuentran
desesperados por encontrar el perdón del Creador
y regresar al cielo. Mientras tanto, el cardenal Glick
- creador de la corriente renovadora de la iglesia Catolicismo
Wow! - ha decretado que el portal de la iglesia
de Nueva Jersey es la vía para el perdón
eterno y el ingreso al cielo. Los arcángeles
comprenden que ésa es la oportunidad que han
estado esperando para regresar a los dominios de Dios.
El problema es que el perdón de los arcángeles
demostraría que Dios no es infalible y acarrearía
un caos cósmico que terminaría con la
existencia de todo lo conocido - Cielo e Infierno incluídos
-. Pronto se sumarán a la historia bandos a favor
y en contra del perdón de los arcángeles
(y del debacle universal): desde la última de
las descendientes de la familia de Cristo (que es una
doctora abortista), el décimo tercer apostol
no reconocido por la Iglesia, dos profetas que resultan
ser vendedores callejeros de drogas, hasta Azrael y
sus secuaces del infierno, que se encuentran hartos
del castigo de Dios y desean deshacer la existencia
de todo lo conocido.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Kevin Smith ha hecho por la comedia lo mismo que Tarantino
por el policial: han disparado un estilo propio que implica
la referencia cultural pop a flor de labios, diálogos
frenéticos y observaciones descarnadas de la realidad.
Todo esto hecho con una gracia y talento considerables.
Smith ha construído toda una mitología
que se conoce como el View Askew Universe (por
el nombre de su productora) y que gira alrededor de
la ciudad de Nueva Jersey, su hogar natal. La particularidad
del View Askew Universe es que los personajes
de una y otra película se mezclan y aparecen
en una u otra historia de prácticamente toda
la filmografía de Kevin Smith. Dogma es
el cuarto filme de la saga, después de Clerks,
Mallrats y Chasing Amy, y previo a Jay
and Silent Bob Strikes Back. Mientras que la óptica
de Smith habitualmente se ciñe a agudas observaciones
sobre las relaciones humanas, el sexo, las drogas, Star
Wars y la cultura pop, aquí da un giro imprevisto
y realmente inteligente al lanzar sus dardos contra
la religión y especialmente, contra la mitología
cristiana.
Como todas las religiones cuando se sienten afectadas,
los cristianos salieron prontamente a defenestrar al
filme de Smith ni bien sintieron que estaban siendo
atacados en su integridad. Es el mismo espíritu
corporativo y dogmático (valga la redundancia)
que provocó, por ejemplo, los incidentes entre
el Islam y el resto del mundo a partir de las caricaturas
de Mahoma publicadas en Europa, sin detenerse a analizar
las intenciones o el sentido real de la religión.
En una parte del filme hay un razonamiento muy inteligente
donde uno de los personajes habla de que hubiera sido
preferible que la religión fuera una idea y no
una creencia. La idea uno la imagina como quiere y puede
modificarla, mientras que la creencia es eminentemente
cerrada y estática.
Y a pesar de todas las protestas infundadas, Dogma
en realidad es un filme mucho más religioso
y respetuoso de lo que aparentemente parece - no es
una lapidación gratuita de la religión,
sino una suerte de profundos cuestionamientos que sólo
un cristiano de corazón abordaría, mezclados
con mucha sátira -. Es cierto que hay una enorme
cantidad de profanidad en los diálogos, pero
también hay una gigantesca convicción
cristiana. Es verdad que Smith toma muchas cosas de
la religión en broma: desde que Jesús
era negro, que los apóstoles eran 13 (y el último,
Rufus, no ha sido incluído en los textos bíblico
por ser negro) hasta que Dios era mujer y que María
y José tuvieron descendencia (no divina) que
eran hermanos de Jesús y se prolongaron hasta
nuestros días. Como se puede ver, Dan Brown no
inventó nada nuevo con El
Código Da Vinci, e incluso Smith lleva el
concepto al máximo extremo. Pero en medio de
todas sus patrañas, Kevin Smith se da tiempo
para disparar profundos discursos religiosos: es un
filme sinceramente pro cristiano pero decididamente
anti clerical, mostrando a la Iglesia como un montón
de palurdos que no saben como actualizar la religión
para que vuelva a ser popular - el Cristo canchero que
presenta Catolicismo Wow! a principio
del filme es sencillamente hilarante -. Como dice Linda
Fiorentino en un momento: "cuando éramos
niños, la iglesia era sagrada y uno sentía
que Dios estaba allí arriba cuidándonos.
Cuando uno crece, todo eso cambia, uno va a la iglesia
por costumbre y Dios parece falible".
Es un filme respetuoso del catolicismo, no de la iglesia.
Lo que expone Smith no es más que una explicación
racional de la mitología bíblica: si María
y José estaban casados, ¿cómo no
iban a tener relaciones y tener más hijos?. ¿Por
qué no hay más datos de la historia de Jesús
entre los 13 y los 20 años?. Lo que sí es
cierto es que estos razonamientos están puestos
en boca de los peores personajes. Empezando por los constantes
Jay y Silent Bob, que aquí aparecen como una suerte
de profetas, o el caracter de Linda Fiorentino que es
una doctora abortista. Pero en algunos casos estos personajes
extremos tienen sus historias de fondo: la Dra. Sloane
se pregunta donde estaba Dios cuando una enfermedad le
arrancó la posibilidad de tener hijos.
El tema es, quizás, de que Smith revuelve demasiado
la ensalada y dispara diálogos cómicos
y pensamientos profundos a una velocidad impresionante.
Es un filme que merece ser visto dos veces. Hay algunos
razonamientos para llorar de la risa - Metatron, el
ángel que interpreta Alan Rickman, es un constante
ladrón de escenas: desde su línea que
"si uno habla de la Biblia nadie entiende, pero
cuando uno cita algo de una película de Charlton
Heston (por Los Diez Mandamientos) todo el mundo
es teólogo", hasta el clímax
donde cita el slogan de The Six Millon Dollar Man
- y algunos excesos: la presencia de Jay, desesperado
por sexo, a veces cae pesada, y la trama principal sobre
el perdón de los arcángeles renegados
queda sepultada en el final sin demasiadas explicaciones.
Todo el elenco está muy bien, con algunas excepciones:
Linda Fiorentino luce visiblemente incómoda con
el papel. Pero el resto luce de maravillas: Matt Damon
y Ben Affleck se sacan chispas, Jason Mewes y Kevin
Smith repiten sus pantomimas efectivas de siempre, y
Chris Rock y Alan Rickman se dedican a robar escenas
como de costumbre. Están las referencias a La
Guerra de las Galaxias, amén de un montón
de citas a comics y personajes pop - el increíble
Hulk, el Hombre Nuclear, etc -. Es un show
típico de Kevin Smith, pero inspirado y dirigido
con buen nervio. |