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GB / Luxemburgo, 2002 : Kevin
McKidd (Cooper), Sean Pertwee (sargento Wells), Emma Cleasby
(Megan), Liam Cunningham (capitán Ryan), Darren
Morfitt (Spoon), Leslie Simpson (Terry), Chris Robson
(Joe), Thomas Lockyer (Bruce) Director
- Neil Marshall, Guión - Neil Marshall
TRAMA : Una tropa de soldados
realiza ejercicios militares en los bosques de las colinas
de Escocia. Pero en el trayecto comienzan a ser acosados
por enormes criaturas. Refugiándose en una cabaña
del lugar, se topan con una zoóloga que se encontraba
investigando en la zona. Y la chica termina por advertirles
que se están enfrentando a una manada de hombres
lobo.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Dog Soldiers es el film que llamó la atención
sobre Neil Marshall, el director que se despacharía
más tarde con El Descenso y Doomsday.
Es una película chica que tiene todos los ingredientes
para ser un entretenimiento movido. Lamentablemente el
guión tiene una porción bastante generosa
de malos diálogos, lo que termina por empañar
el esfuerzo.
La mejor definición de Dog Soldiers es
que es un filme divertido y malo. Aquí hay una
tropa haciendo ejercicios militares en los tupidos bosques
escoceses, y terminan por toparse con una manada de
hombres lobo que comienzan a perseguirlos. Cuando se
refugian en una cabaña que encuentran, el filme
entra en onda full a lo Evil
Dead, reemplazando zombies por licántropos,
y desatando un sitio sangriento con correrías
por toda la casa.
Pero es una película plagada de problemas, algunos
menores y otros realmente molestos. Esto queda patente
al principio del filme, en donde los soldados empiezan
a abrir la boca y a decir estupideces todo el tiempo.
Para colmo, en ningún momento dan la impresión
de ser militares profesionales sino una troupe
de incompetentes en trajes de fajina. Lo que sigue es
un mix de buenos momentos y picos de ridiculez, como cuando
les cae del cielo una vaca destrozada en medio del campamento,
y nadie se hace demasiadas preguntas sobre qué
cosa pudo haberla lanzado o siquiera si "eso"
estaba cerca de ellos. Al menos las cosas mejoran un poco
al momento de ingresar a la cabaña, pero no hay
ni uno que se comporte de manera natural como correspondería
a semejante situación. Y el peor ofensor de los
sentidos es el ex Dr. Who Sean Pertwee, que dice
o hace cosas abominables a cada rato. Desde tratar a un
hombre lobo como un perrito (y lanzarle un palo para
que vaya a buscarlo!) hasta forcejear con un perro
para que le suelte su intestino (que se lo estaba masticando
como si fuera una tira de chinculines). Ese sí
que es un momento Kodak.
Quizás el mayor
problema del filme sea que Marshall intenta emular a
Sam Raimi sin éxito, y los momentos supuestamente
cómicos terminan siendo bochornosos. Pertwee
no es Bruce Campbell y eso es palpable a la legua. Lo
que compensa ese humor fuera de lugar es la gran energía
que Marshall le pone al combate final dentro de la casa,
que es una batalla campal. Desde la pelea a trompadas
con uno de los hombres lobo hasta el escape a través
del baño - utilizando cualquier cosa que encuentran
a su paso como arma -. La acción equilibra la
catarata de terribles diálogos y personajes,
con lo cual termina siendo perdonable.
Dog Soldiers está ok para ver en un momento
aburrido donde no hay otras opciones para entretenerse.
Se deja ver, tiene su cuota de virtudes y de momentos
terribles, y resulta digerible. Con un poco más
de sentido común en el libreto podría
haber obtenido una mejor nota. Pero así como
está, sirve para matar el tiempo sin aniquilar
ninguna función vital del cerebro. |