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GB, 1960 : George Sanders (Profesor Gordon Zellaby),
Michael Gwynn (Mayor Alan Bernard), Martin Stephens (David
Zellaby), Barbara Shelley (Anthea Zellaby), Laurence Naismith
(Dr Willers) Director - Wolf Rilla, Guión
- Wolf Rilla, George Barclay & Stirling Silliphant,
basados en la novela The Midwich Cuckoos de John
Wyndham, Musica - Ron Goodwin |
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TRAMA : El pueblo inglés de Midwich ha
quedado aislado; una extraña barrera invisible
impide pasar a quienes permanecen en el exterior, y
deja inconscientes a quienes se atreven a cruzarla.
El efecto dura sólo unas horas, pero al ejército
le resulta imposible llegar hasta el poblado. En el
mismo, todos los habitantes se han desvanecido y despiertan
con fuertes escalofríos en sus cuerpos. Las investigaciones
no muestran presencias de gases o virus, y queda la
interrogante abierta. Meses más tarde del suceso,
todas las mujeres del pueblo en edad fértil han
quedado embarazadas. El estado de gravidez se desarrolla
a una velocidad inusitada y los partos se anticipan
simultáneamente. Todos los bebes tienen las mismas
características - cerebro super desarrollado,
ojos con matices dorados, pelo rubio -. El gobierno
mantiene un cauto estudio de los niños a través
del profesor Gordon Zellaby, uno de los padres de los
mismos. Pero comienzan a llegar noticias de partos similares
en distintas partes del mundo. Y los niños a
medida de que crecen, desarrollan poderes telepáticos,
comenzando a controlar la mente de los pobladores y
provocando el suicidio de aquellos que atenten contra
sus vidas. La alarma comienza a cundir y el gobierno
se apresta a tomar medidas drásticas, ya que
los considera una amenaza. Pero los niños ya
han tomado una decisión, y nada parece poder
detenerlos.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Sería injusto tratar a la novela Los Cucos de
Midwich como la respuesta inglesa a La
Invasión de los Usurpadores de Cuerpos. Es
cierto que cae en la misma línea temática
- la invasión alienígena mediante la aparición
de seres modificados / reemplazados -, pero la excelente
novela de John Wyndham (El Día de los Triffids)
tiene suficiente personalidad como para despegarse del
relato de Jack Finney (y del film de Don Siegel) (nota:
los Cucos son unos pajaros que matan a las crías
de otras aves y las reemplazan con su propios polluelos
en el nido para que se los alimenten)
Ya hemos
comentado anteriormente que esa suerte de invasiones
silenciosas se las suele comparar con la paranoia de
la Guerra Fría. Su vecino, su amigo, su compañero
de trabajo puede ser un espía comunista / un
alienígena. Poco a poco los comunistas comenzarán
a infiltrar la sociedad, y pronto estaremos rodeados
de ellos.
Pero la novela de John Wyndham juega exactamente con
lo contrario. Aquí la invasión no es silenciosa
sino que es a la vista de todos, y existe una demostración
de poder de tal magnitud (y de soberbia, si se quiere)
que resulta indetenible. En esta excelente adaptación
(y todo un clásico) de 1960, la sensación
es de absoluta impotencia. Los militares no pueden entrar
de ningún modo a Midwich, y cuando descubren
que las mujeres fértiles han quedado embarazadas
- inseminadas - simultáneamente, es un dato estremecedor.
La película sigue casi al pie de la letra la
trama de Wyndham - una omisión interesante es
que, en el libro, un avión sobrevuela el área
y ve un gran objeto plateado asentado en el medio del
pueblo -. Posiblemente esa omisión artística
del director Wolf Rilla sea un acierto, ya que la naturaleza
alienígena de los niños no resulta obvia
desde un principio, y la interrogante queda abierta.
¿Es posible que sea una mutación, un
paso evolutivo dado bruscamente?. El proceso de
descubrimiento es gradual, especialmente cuando llegan
los reportes de nacimientos similares a lo largo del
mundo - cuando han nacido en tribus, han sido sacrificados
porque se consideraban demonios; en otros casos la inseminación
ha fallado y nacieron muertos; y en la URSS llegan a
un punto que los bombardean atómicamente, evaporando
el poblado donde vivían -.
Donde El Pueblo de los Malditos consigue sus
mejores bazas es en el shock que provoca que la invasión
no pueda ser detenida. Mientras que La
Invasión de los Usurpadores de Cuerpos se
basa en la desconfianza y en la paranoia, Village of
the Damned se basa en la impotencia. Al contrario de
los seres / vainas que perseguía Kevin McCarthy
- que habián optado por no tener sentimientos
-, los niños de Midwich no los tienen porque
es una característica de su raza. Es un inconsciente
colectivo - idea que tomarían para los Borg de
Star Trek - que piensa, actúa y aprende
al unísono. Acá no se trata de saber quién
es alienígena, sino qué es lo que quieren.
Cada escena del film es fascinante, descubriendo sus
poderes, intentando teorizar sobre sus intenciones.
Los chicos son amorales, sólo piensan en su supervivencia
y en cometer su propósito (que permanece secreto),
y resultan absolutamente expeditivos a la hora de defenderse
de posibles amenazas. Es el colmo de la pesadilla de
cualquier padre.
La invasión no respeta estratos sociales - tal
como Invasion of the Body Snatchers - y es algo
que está sucediendo ahora en el patio de su casa.
La diferencia estriba en los medios utilizados para invadir
- incluso hay chicas virgenes que han quedado embarazadas;
los invasores son niños, con lo cual todo el mundo
tiene un gran prejuicio para disponer de ellos -. Es un
film que aborda temas que eran tabú en su época
- el proyecto inicial de la MGM era filmarlo en
USA, pero por presiones sobre su temática (niños
asesinos, concepción similar a la de Cristo), decidió
trasladarlo a Inglaterra -, pero que conserva intacta
su capacidad de shock. Si Invasion of the Body Snatchers
es una alegoría de una posible infiltración
comunista, Village of the Damned bien podría
ser una recreación del nazismo - una raza aria,
superior, que obedece a un poder supremo y que va incluso
contra sus padres, abriendose paso para dominar el mundo
-.
Un aspecto interesante de esta versión es que
los prejuicios humanos son los que impiden (o retrasan)
la decisión inicial de eliminar a los niños
mientras que, en el otro extremo, los chicos son lógica
pura. La única comunión de ideas que tienen
es con el profesor Zellaby, pero no en un grado equivalente,
sino como un sirviente leal que tiene la obligación
de alimentar sus mentes. El clima del film es excelente
y particularmente alienante, con los niños comportándose
de modo antinatural, omniscientes y generando miedo
con su simple presencia. No precisan ser deformes, verdes
o tener tentáculos para ser alienígenas
- basta simplemente con un cambio de actitud, una conducta
atípica para calificarlos como extraños
-. Y es obvio que sus intenciones no son benignas -
en un momento, le dicen al profesor Zellaby que han
experimentado con el poder de controlar aviones -. El
final es absolutamente abierto, con el profesor detonando
una bomba y los niños transformados en pura energía
que van a buscar (probablemente) otros cuerpos en donde
anidar. Pero en todo caso el clímax lo único
que hace es confirmar la naturaleza imparable de la
invasión.
Hubo una seudo secuela llamada Children of the Damned
en 1963, sobre un guión original - y no sobre
algún escrito de Wyndham - que trataba el mismo
tema, pero se centraba más en la naturaleza xenofóbica
de los humanos y menos en el aspecto siniestro de los
niños alienígenas. En 1995 John Carpenter
dirigió una remake de Village of the
Damned, que tuvo una tibia recepción y se
la consideró demasiado efectista.
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