| |
TRAMA
: El pueblo inglés de Midwich ha quedado aislado; una
extraña barrera invisible impide pasar a quienes permanecen
en el exterior, y deja inconscientes a quienes se atreven a cruzarla.
El efecto dura sólo unas horas, pero al ejército le
resulta imposible llegar hasta el poblado. En el mismo, todos los
habitantes se han desvanecido y despiertan con fuertes escalofríos
en sus cuerpos. Las investigaciones no muestran presencias de gases
o virus, y queda la interrogante abierta. Meses más tarde
del suceso, todas las mujeres del pueblo en edad fértil han
quedado embarazadas. El estado de gravidez se desarrolla a una velocidad
inusitada y los partos se anticipan simultáneamente. Todos
los bebes tienen las mismas características - cerebro super
desarrollado, ojos con matices dorados, pelo rubio -. El gobierno
mantiene un cauto estudio de los niños a través del
profesor Gordon Zellaby, uno de los padres de los mismos. Pero comienzan
a llegar noticias de partos similares en distintas partes del mundo.
Y los niños a medida de que crecen, desarrollan poderes telepáticos,
comenzando a controlar la mente de los pobladores y provocando el
suicidio de aquellos que atenten contra sus vidas. La alarma comienza
a cundir y el gobierno se apresta a tomar medidas drásticas,
ya que los considera una amenaza. Pero los niños ya han tomado
una decisión, y nada parece poder detenerlos.
NOTA : como siempre, desarrollamos este sitio
desde fans hacia fans del buen cine. Por ello, se pueden mencionar
partes del film que pueden develar el final (spoilers), pero asumimos
a esta altura que los lectores han visto el film o se encuentran
familiarizados con la historia. |
|
| |
Sería injusto tratar a la novela Los Cucos de Midwich
como la respuesta inglesa a La Invasión
de los Usurpadores de Cuerpos. Es cierto que cae en la misma línea
temática - la invasión alienígena mediante la
aparición de seres modificados / reemplazados -, pero la excelente
novela de John Wyndham (El Día de los Triffids) tiene
suficiente personalidad como para despegarse del relato de Jack Finney
(y del film de Don Siegel) (nota: los Cucos son unos pajaros que
matan a las crías de otras aves y las reemplazan con su propios
polluelos en el nido para que se los alimenten) Ya hemos comentado
anteriormente que esa suerte de invasiones silenciosas se las suele
comparar con la paranoia de la Guerra Fría. Su vecino, su
amigo, su compañero de trabajo puede ser un espía
comunista / un alienígena. Poco a poco los comunistas comenzarán
a infiltrar la sociedad, y pronto estaremos rodeados de ellos.
Pero la novela de John Wyndham juega exactamente con lo contrario.
Aquí la invasión no es silenciosa sino que es a la
vista de todos, y existe una demostración de poder de tal
magnitud (y de soberbia, si se quiere) que resulta indetenible.
En esta excelente adaptación (y todo un clásico) de
1960, la sensación es de absoluta impotencia. Los militares
no pueden entrar de ningún modo a Midwich, y cuando descubren
que las mujeres fértiles han quedado embarazadas - inseminadas
- simultáneamente, es un dato estremecedor.
 |
La película sigue casi al pie de la letra la trama de Wyndham
- una omisión interesante es que, en el libro, un avión
sobrevuela el área y ve un gran objeto plateado asentado
en el medio del pueblo -. Posiblemente esa omisión artística
del director Wolf Rilla sea un acierto, ya que la naturaleza alienígena
de los niños no resulta obvia desde un principio, y la interrogante
queda abierta. ¿Es posible que sea una mutación,
un paso evolutivo dado bruscamente?. El proceso de descubrimiento
es gradual, especialmente cuando llegan los reportes de nacimientos
similares a lo largo del mundo - cuando han nacido en tribus, han
sido sacrificados porque se consideraban demonios; en otros casos
la inseminación ha fallado y nacieron muertos; y en la URSS
llegan a un punto que los bombardean atómicamente, evaporando
el poblado donde vivían -.
Donde El Pueblo de los Malditos consigue sus mejores bazas
es en el shock que provoca que la invasión no pueda ser detenida.
Mientras que La Invasión de
los Usurpadores de Cuerpos se basa en la desconfianza y en la
paranoia, Village of the Damned se basa en la impotencia. Al contrario
de los seres / vainas que perseguía Kevin McCarthy - que
habián optado por no tener sentimientos -, los niños
de Midwich no los tienen porque es una característica de
su raza. Es un inconsciente colectivo - idea que tomarían
para los Borg de Star Trek - que piensa, actúa y aprende
al unísono. Acá no se trata de saber quién
es alienígena, sino qué es lo que quieren. Cada escena
del film es fascinante, descubriendo sus poderes, intentando teorizar
sobre sus intenciones. Los chicos son amorales, sólo piensan
en su supervivencia y en cometer su propósito (que permanece
secreto), y resultan absolutamente expeditivos a la hora de defenderse
de posibles amenazas. Es el colmo de la pesadilla de cualquier padre.
La invasión no respeta estratos sociales - tal como Invasion
of the Body Snatchers - y es algo que está sucediendo
ahora en el patio de su casa. La diferencia estriba en los medios
utilizados para invadir - incluso hay chicas virgenes que han quedado
embarazadas; los invasores son niños, con lo cual todo el
mundo tiene un gran prejuicio para disponer de ellos -. Es un film
que aborda temas que eran tabú en su época - el proyecto
inicial de la MGM era filmarlo en USA, pero por presiones
sobre su temática (niños asesinos, concepción
similar a la de Cristo), decidió trasladarlo a Inglaterra
-, pero que conserva intacta su capacidad de shock. Si Invasion
of the Body Snatchers es una alegoría de una posible
infiltración comunista, Village of the Damned bien
podría ser una recreación del nazismo - una raza aria,
superior, que obedece a un poder supremo y que va incluso contra
sus padres, abriendose paso para dominar el mundo -.
Un aspecto interesante de esta versión es que los prejuicios
humanos son los que impiden (o retrasan) la decisión inicial
de eliminar a los niños mientras que, en el otro extremo,
los chicos son lógica pura. La única comunión
de ideas que tienen es con el profesor Zellaby, pero no en un grado
equivalente, sino como un sirviente leal que tiene la obligación
de alimentar sus mentes. El clima del film es excelente y particularmente
alienante, con los niños comportándose de modo antinatural,
omniscientes y generando miedo con su simple presencia. No precisan
ser deformes, verdes o tener tentáculos para ser alienígenas
- basta simplemente con un cambio de actitud, una conducta atípica
para calificarlos como extraños -. Y es obvio que sus intenciones
no son benignas - en un momento, le dicen al profesor Zellaby que
han experimentado con el poder de controlar aviones -. El final
es absolutamente abierto, con el profesor detonando una bomba y
los niños transformados en pura energía que van a
buscar (probablemente) otros cuerpos en donde anidar. Pero en todo
caso el clímax lo único que hace es confirmar la naturaleza
imparable de la invasión.
Hubo una seudo secuela llamada Children of the Damned en
1963, sobre un guión original - y no sobre algún escrito
de Wyndham - que trataba el mismo tema, pero se centraba más
en la naturaleza xenofóbica de los humanos y menos en el
aspecto siniestro de los niños alienígenas. En 1995
John Carpenter dirigió una remake de Village of
the Damned, que tuvo una tibia recepción y se la consideró
demasiado efectista.
Los filmes basados en la novela de John Wyndham The Midwich
Cuckoos son: El Pueblo de los Malditos
(1960), y Los Hijos de los Condenados
(1963). Village of the Damned
(1995) es la remake dirigida por John Carpenter. |
|