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USA, 2008 : Thomas Jane (mayor
Mitch Hunter), Ron Perlman (Samuel), Devon Aoki (oficial
Valerie Duval), Sean Pertwee (capitán Nathan Rooker),
Benno Fürmann (teniente Maximillian von Steiner),
John Malkovich (Constantine), Anna Walton (Severian)
Director - Simon Hunter, Guión
- Philip Eisner & Stuart Hazeldine, basados en el
juego de rol homónimo de Target Games
TRAMA : En el futuro, las naciones
se han unido en corporaciones rivales que dominan el
planeta y que se han sumergido en una larga y amarga
guerra mundial. En el frente polaco entre las corporaciones
Capitol y Bauhaus, se desata una de las más cruentas
batallas. Pero las explosiones de la refriega han destruido
el sello protector de una antiquísima caverna,
en donde se encontraban encerrados demonios ancestrales.
Ahora estas criaturas comienzan a arrasar todo a su
paso, y en sólo seis semanas ya ocupan la totalidad
de la superficie de la Tierra. Un sacerdote perteneciente
a la ancestral orden de los guerreros que sepultaron
originalmente a los demonios parece poseer el secreto
para destruir la amenaza. Y ahora, contando con un puñado
de voluntarios pertenecientes a todas las naciones y
corporaciones, se embarcará en la misión
de destruir a la Máquina - la entidad que vino
del cielo hace miles de años y que genera constantemente
legiones de mutantes -.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Crónicas Mutantes está basado en
el juego de rol creado por Target Games en 1993.
La novedad de esta adaptación cinematográfica
estriba en que la película fué concebida
para ser distribuida por Internet vía on line -
mediante los servicios de video on demand -, y
eventualmente fue proyectada en cines en Europa. La avalancha
de críticas terribles que sufrió el filme
abortaron cualquier intento de estreno en tierras americanas,
a excepción de su lanzamiento en DVD. Ciertamente
las malas reviews son merecidas, pero Crónicas
Mutantes no deja de tener ciertas cualidades destacables.
El problema principal es que la ejecución dista
mucho de ser potable.
Aquí hay un puñado de ideas fascinantes
que hubieran resultado deliciosas si alguien las hubiera
montado con un mínimo de dos dedos de frente.
En el 2707 el planeta está dividido en corporaciones,
cuya tecnología parece estancada en la Primera
Guerra Mundial, con trincheras, artillería al
estilo del famoso Cañón Berta -
el gigantesco obús alemán que podía
disparar a cientos de kilómetros de distancia
- y gas mostaza, mientras que la escasez de recursos
hace que toda la maquinaria sea a vapor (!). Sencillamente
es un paraíso steampunk que genera enormes
expectativas. Y al mismo tiempo, en medio de la refriega,
liberan a una horda de demonios ancestrales que resultan
ser humanos mutados genéticamente por una gigantesca
máquina alienígena que cayó del
cielo hace miles de años - llegado ese punto,
pareciera que los autores se hubieran inspirado en la
saga de libros de ciencia ficción Worldwar
de Harry Turtledove, donde una invasión alienígena
a la Tierra tenía lugar durante la Segunda Guerra
Mundial, y los nazis debían aliarse con el resto
de las facciones para combatir a los extraterrestres
-. La legión de criaturas es imparable y la humanidad
debe emigrar en masa a otros planetas - uno se pregunta
cómo sería posible hacerlo en una nave
espacial impulsada a vapor (wtf??) -. Una
orden de sacerdotes, descendientes de los primeros guerreros
que derrotaron la amenaza y enterraron el aparato alienígena,
parece tener el secreto para destruir el dispositivo
- que dicho sea de paso, uno no entiende cómo
es que no lo destruyeron desde un principio -. Así
que la historia termina en los mismos carriles de Los
Doce del Patíbulo, sólo que ahora
este puñado de condenados debe enfrentarse a
miles de mutantes en su camino a plantar una bomba en
medio de la Máquina.
Crónicas Mutantes hubiera sido una decente
aventura steampunk con ribetes de fantasía
si no fuera porque ni el director Simon Hunter ni el
guionista Philip Eisner (el mismo de Event Horizon)
no tienen la más mínima idea de cómo
desarrollarla en términos coherentes. Hubiera
sido necesario podar parte de la explicación
inicial, y dejar que el personaje de Ron Perlman - el
sacerdote que conoce la verdad - revelara en flashbacks
el origen de la Máquina. Toda la subhistoria
de Thomas Jane con su compañero de trinchera
Sean Pertwee (uno de los tantos ex Doctor
Who) podría haberse amputado sin vacilaciones
- la captura de Pertwee por los mutantes, la visita
a la esposa del oficial para notificarle que ha desaparecido,
e incluso su posterior encuentro en las catacumbas no
aportan nada de interés, sólo minutos
perdidos que eran necesarios para darle oxígeno
a una historia recargada de vericuetos -. Incluso la
explicación sobre la existencia de la bomba (¿la
Santa Granada de Mano de Antioquía?) que
destruirá al dispositivo carece de lógica.
Con una pequeña pulida, un cambio de orden en la
historia, y algunos recortes allí y allá,
Crónicas Mutantes podría haber resultado
decente. Pero el libreto parece haber sido escrito en
una tarde de sábado con muchas cervezas encima,
y con atención cero a la credibilidad de la historia.
Si la trama hubiera resultado más fluída,
uno no prestaría atención a ciertos detalles
como el escaso presupuesto para los efectos especiales
- hay muchísima pantalla verde al estilo de Capitán
Sky y el Mundo del Mañana, pero los FX parecen
salidos de un videogame para Playstation
-; y eso que ésta es una historia que pide FX a
cada segundo: gran cantidad de tecnología alternativa,
vehículos y naves; mundos virtuales hechos desde
cero; escenarios gigantescos imposibles de montar de otra
forma que no sea digitalmente. Pero cuando uno se empieza
a sentir incómodo con un relato, todos los defectos
saltan a la vista. El director Simon Hunter es incapaz
de mantener la narración de manera fluída,
y en algunos casos, termina generando escenas bochornosas
- como cuando el grupo comando termina por descender por
el larguísimo foso y se topa con una horda de mutantes;
es una de las secuencias de acción mas patéticamente
filmadas que he visto en mi vida, y ni siquiera se entiende
qué es lo que ocurre en pantalla -. Y el libretista
Phillip Eisner se encarga de hundir su propia película
con una buena cantidad de parlamentos atroces, de esos
que a uno le hacen rechinar los dientes.
Sinceramente Crónicas Mutantes merecía
haber tenido mejor suerte. Lo que ocurre es que hay
un desdén generalizado por el filme, que parte
desde el director y los guionistas - que habrán
creído que la historia era muy estúpida
y decidieron torpedearla desde el vamos -, lo cual no
me parece muy inteligente si uno pretende trabajar en
la industria del cine. Vale decir, si a uno le dan los
recursos - aunque sean muy limitados - para armar algún
tipo de historia épica, ¿por qué
no montar algo medianamente potable?. Todos los
componentes de Crónicas Mutantes son aptos
para crear una película entretenida y puede que
hasta una memorable; pero lamentablemente en Hollywood
hay chimpancés produciendo, orangutanes escribiendo
y gorilas dirigiendo. Y ni uno de ellos tiene algo de
sentido común como para ver que el corte final
de Mutant Chronicles es terrible. |