|
USA, 1982 : Historia de inicio
: Tom Atkins (padre), Joe King (niño), Tom
Savini (recolector de basura) Dia
del Padre: Viveca Lindfors (tía Bedelia),
Carrie Nye (Sylvia Lormer), Jon Lormer (Nathan Grantham)
La Solitaria Muerte de
Jordy Verrill: Stephen King (Jordy Verrill)
Hasta que el Agua te
Cubra: Leslie Nielsen (Richard Ames), Ted Danson
(Harry Wentworth), Gaylen Ames (Becky Ames)
El Baúl: Hal
Holbrook (profesor Henry Northrup), Fritz Weaver (profesor
Dexter Stanley), Adrienne Barbeau (Wilma Northrup).
Ellas te Están
Acosando: E.G. Marshall (Upson Pratt)
Director - George Romero, Guión
- Stephen King
TRAMA : Mientras su padre le
castiga por comprar revistas de horror, un niño
imagina cinco historias terribles: un padre que vuelve
de la tumba para reclamar sus herederos su torta de
cumpleaños; un granjero ignorante poseído
por un virus del espacio; un marido engañado
decidido a darle una mortal lección a su esposa
y su amante; una criatura milenaria que viven en un
baúl escondido en una universidad; y un millonario
obsesivo de la limpieza que comienza a ser invadido
por las cucarachas.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
|
Desde la época de La
Hora del Vampiro (Salem´s Lot) (1979) que George
Romero y Stephen King deseaban trabajar juntos, aunque
los proyectos cinematográficos nunca terminaban
de cuajar - en especial con la pestilente suerte que
persigue a Romero, un tipo cuyo trabajo es reconocido
por todo el mundo pero que comercialmente ha vivido un
fracaso tras otro -. 1982 sería el año
de dicha oportunidad, y ambos pergueñarían
su propia versión de Cuentos
de la Cripta - la historieta de culto de la EC
Comics -, con esta antología de historias de
horror unidas por un anfitrión sobrenatural. El
resultado final es correcto y prolijo, pero uno debería
reprocharle a Stephen King que las historias que escribió
para la película son demasiado genéricas
y poco innovadoras.
Desde esta columna siempre hablamos de Stephen King
como fenómeno editorial sobrevalorado, un tipo
que tuvo un puñado de hits innovadores al principio
de su carrera y que después se dedicó
a autocanibalizar sus relatos, multiplicando geométricamente
el volumen de sus novelas en perjuicio de la calidad.
Aquí hay cinco historias de dispar calidad -
como suele ocurrir en toda antología -,
y ninguna de ellas es memorable. Es cierto que las historietas
de William Gaines (a las que el filme rinde homenaje,
aunque en la vida real jamás existió una
revista Creepshow) tienen una fórmula
preestablecida - una intriga previa, un elemento
sobrenatural atroz, y un climax que transforma a la
historia en un chiste de humor negro - y King se
apega a ella, pero no hace nada que siquiera le haga
honor a un supuesto genio de su calibre. Saquen a
King, pongan a otro libretista, y el resultado hubiera
sido el mismo.
Las actuaciones son uniformemente chatas y todo el
casting es practicamente televisivo. Uno de los principales
problemas de Creepshow es que, cuando quiere
jugar en el terreno de la comedia, es decididamente
mediocre. Los relatos de El Dia del Padre y La
Solitaria Muerte de Jordy Verrill tienen su cuota
de momentos atroces, gente sobreactuando (Stephen King
como intérprete merece la picota de una) y resoluciones
tontas. Al menos en el relato de El Baúl
las cosas van un poco mejor - el mejor momento es cuando
Fritz Weaver habla de una de las víctimas de
la criatura, diciendo que quería medirle el tamaño
de la mordida... y terminó por hacerlo con
su propio cuello! - pero el clímax se queda
a mitad de camino (¿donde está la broma
de humor negro? ¿el tiro por la culata a los
asesinos o el descuido que da vuelta la trama por completo?).
Y el último segmento con E.G. Marshall es definitivamente
desagradable. Asco y terror no son lo mismo.
El único episodio satisfactorio es la venganza
del esposo engañado protagonizada por el fenecido
Leslie Nielsen. Hay un desarrollo de personajes mínimo,
una intriga y un giro de tuerca que tiene su gracia -
el marido termina enterrando a los amantes en la arena
y deja que la marea los ahogue... pero ellos regresan
de la tumba! -, y es un episodio válido que
podría haber figurado en alguna serie setentista
como Galería Nocturna. Pero el resto está
a medio cocinar y el capítulo final sólo
es repulsivo.
Eso no quita que uno reconozca los méritos de
George Romero como director. Es cierto que Romero es
malo para los pasos de comedia, pero le da la estética
de comic que requería el relato - en
cada ataque de la amenaza de turno, la escena se convierte
en una viñeta de historieta - , y cuando
debe asustar los shocks son efectivos. El que falla
es King como libretista, que es muy rutinario.
Creepshow no es la mejor antología de
terror que circula en video, pero se deja ver. Tendría
dos secuelas - una peor que la otra - y sin el
dúo de King y Romero en el cuerpo de creativos.
|