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Ni la crítica ni la
taquilla trataron bien a Criatura,
y eso era de esperarse. No es el peor filme del
mundo pero tampoco uno bueno, y eso que comienza
con mucho empuje. El problema con la película
es que a mitad de camino decide tomarse en serio
a sí misma, con lo cual los problemas de
construcción y credibilidad - que uno
venía perdonando hasta ese momento -
quedan en evidencia. Y la frutilla del postre termina
por ponerla el incongruente final, el que va a contramano
de todas las expectativas creadas.
En sí, Criatura
no es mas que una película ochentosa de
terror con algo más de presupuesto y solvencia
técnica. Acá hay desnudos gratuitos,
lesbi-friends, y un gore medianamente
recatado para las épocas que corren. Las
perfomances son mejores que la media habitual
en este tipo de filmes, los diálogos van
de lo tolerable a lo disfrutable, y los sustos
son mucho más light de lo esperado.
Hay un bicho - una especie de hibrido entre
humano y cocodrilo - que está ok si
no lo enfocan demasiado fijo, y hay una pequeña
parva de sicópatas como para condimentar
todo el asunto. Si no te mata el monstruo,
seguramente lo hará el montañés
demente que anda rondando por ahí con un
machete en la mano.
La primera mitad de Criatura
es disfrutable aunque predecible. Lo que funciona
es el grupo de amigos, que son naturalmente simpáticos
y que tienen algunos personajes destacados - en
especial la pelirroja Lauren Schneider, la que
no duda en acostarse con cualquier cosa que se
mueva cuando está borracha -.
Hay algunas revelaciones de último momento
que son algo traídas de los pelos, y muy
pronto nos encontramos a un grupo de montañeses
(si, ya lo sé!; toda esta gente viven en
el pantano!; entonces, ¿cómo los
llamo?; ¿pantanosos?), adoradores
de la criatura lagarto y que han decidido servirle
a los excursionistas como un copetín. Lo
que sigue es un mix entre Martes
13, Deliverance,
y El Monstruo del Pantano,
el cual nunca termina de ser satisfactorio. Allí
la película pierde su desenfado y entra
en los carriles propios de cualquier filme mediocre
de terror típico de los años ochenta.
Los ataques del bicho son sosos, los ataques
de los montañeses son sosos, los contraataques
de los excursionistas son sosos. Y el colmo
es el climax, en donde el gran desenlace tiene
lugar fuera de cámara, y ocurre en medio
de circunstancias realmente extrañas, con
gente entrando y saliendo de agujeros de barro
que aparecen de la nada en medio de todo ese escenario.
Para pasar un rato, Criatura es
medianamente aceptable hasta que llega el final.
No asusta en ningún momento, pero tampoco
cae en ninguna circunstancia demasiado abominable
o ridícula. Podría haber estado
mucho mejor si el director hubiera pisado el acelerador
en cuanto al humor negro o al gore, pero
ni ahí. Mi consejo: si la engancha en cable
se puede dejar ver, pero ni se le ocurra gastar
dinero en verla en cine o alquilarla. Hay cintas
de terror mucho más satisfactorias que
ésta.
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