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USA, 2011 : Daniel Craig (Jake
Lonergan), Harrison Ford (Coronel Woodrow Dolarhyde),
Olivia Wilde (Ella), Sam Rockwell (Doc), Clancy Brown
(Reverendo Frank Meachem), Paul Dano (Percy Dolarhyde),
Keith Carradine (Sheriff John Taggart) Director
- Jon Favreau, Guión - Mark Fergus, Alex Kurtzman,
Damon Lindelof, Robert Orci & Hawk Ostby, basados
en el comic homónimo escrito por Scott Mitchell
Rosenberg
TRAMA : 1875, el lejano oeste
norteamericano. Un extraño se despierta en el
desierto y descubre que tiene un raro brazalete asido
al brazo. Sin poder quitárselo y sin recordar
su identidad, el extraño se dirige al pueblo
más cercano. Pero allí es apresado por
el sheriff, quien le comunica que se trata de Jake Lonergan,
un violento forajido buscado por las autoridades. Sin
embargo Lonergan no pasa demasiado tiempo preso ya que
un grupo de naves alienígenas ataca el pueblo
y destruye varios edificios - uno de ellos, la cárcel
donde Jake estaba recluído -. Pero, en medio
del caos, el brazalete de Lonergan se activa y se transforma
en un arma de rayos, con lo cual logra derribar varias
naves. Sin embargo el ataque ha provocado varias muertes
y los aliens, en su raid, han capturado a varias personas
del pueblo. Reconociendo el poder que el forastero tiene
en sus manos, el prepotente terrateniente Woodrow Dolarhyde
arma una cuadrilla de vecinos y se pone a las órdenes
de Lonergan, el cual parece saber dónde está
la base de los extraterrestres y puede ayudarlos a recuperar
a la gente secuestrada. Pero vencer a los "demonios"
- como los pueblerinos los llaman - va a requerir algo
más que un puñado de revólveres
Colt y rifles Winchester...
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A fines de los años 90 Scott Mitchell Rosenberg
- en ese entonces ejecutivo de un puñado de
editoriales independientes de comics y un creativo en
ascenso - estuvo rondando por Hollywood con un proyecto
que trataba una invasión alienígena a la
Tierra en la época del lejano oeste. El concepto
fue adquirido por los estudios y cayó en el development
hell durante años, sin que nadie lograra hacerlo
despegar. El mismo Rosenberg le inyectaría impulso
al transformarlo en una novela gráfica que salió
publicada en el 2006 en una de sus editoriales. Allí
fue cuando los estudios vieron el potencial y decidieron
darle luz verde, atrayendo a un grupo de luminarias al
proyecto - desde Steven Spielberg y Jon Favreau hasta
Ron Howard, pasando por el equipo creativo de J.J. Abrams
con sus guionistas estrella Alex Kurtzman y Robert Orci,
eso sin contar con el aporte de gente tan dispar como
Brian Grazer o el bizarro Steve Oedekerk, el mismo de
Kung Pow: Enter the Fist (2002) -. El problema
es que tanta gente terminó metiendo mano que Cowboys
& Aliens terminó siendo un pastiche, en
donde millones de libretistas y productores tomaron turnos
para escribir una línea o escena cada uno. Mientras
que como espectáculo está ok, a uno le deja
la impresión que acá había mucho
potencial y el caos de la producción terminó
por arruinar una buena idea.
El primer problema de Cowboys & Aliens es
el cast. Son excelentes actores pero se ven totalmente
anacrónicos, pasados de esteroides y botox,
y resultan poco creíbles como curtidos vaqueros.
Daniel Craig está demasiado musculoso y bien
afeitado como para verse como un desaliñado forajido
del siglo XIX, y Olivia Wilde parece salida de una sesión
de pilates. Para colmo Craig pelea con otros vaqueros
en modo comando, con acrobacias y patadas voladoras,
lo que queda totalmente fuera de lugar. En esos momentos
uno cruza los dedos rogando que el libreto de una explicación
coherente de por qué toda esta gente se ve demasiado
moderna - que sean aliens reencarnados, por ejemplo,
lo que iría bien con los ojos penetrantes que
tienen Wilde y Craig -, pero las justificaciones
quedan por la mitad o no muy creibles.
Olvidémonos de lo físico y ocupémonos
de la historia. Hay un gran arranque, cargado de misterio,
especialmente por que no sabemos quién o qué
es el personaje de Daniel Craig. Luego aparece Harrison
Ford, que acá hace de malvado terrateniente.
Ford - quien se ha cansado de protagonizar fracasos
en los últimos años - parece decidido
a remontar la cuesta luego del espaldarazo de Indiana
Jones 4, y últimamente se ha especializado
en los papeles de cínico y gruñón.
Acá lo suyo no difiere demasiado del corrosivo
periodista veterano de Morning Glory (2010),
y es particularmente efectivo en esa línea. Casi
se podría decir que Ford es lo mejor del filme.
Hasta el ataque al pueblo, Cowboys & Aliens
venía bien. Uno tenía curiosidad por el
pistolero amnésico, el arma brazalete, y la confrontación
con el villano de turno. Luego de esto, el libreto entra
en una debacle y transforma en otra película,
en una especie de The Searchers con aliens en
vez de comanches. Los extraterrestres abducen personas
y hay una cuadrilla de valientes dispuestos a rescatarlos.
Ahora, ¿cómo seguirle el rastro a una
nave espacial que va volando a 500 km por hora?.
Ah, sí: el libreto mete a un alien herido que
escapa a pie. Oh, Dios...
Las cosas traidas de los pelos comienzan a acumularse.
Los aliens carecen de personalidad y son una parva de
blancos de dos patas, totalmente anónimos
como pasaba en Batalla
Los Angeles. Aparece de la nada la anacrónica
Olivia Wilde - demasiado limpia, sexy y depilada para
la época - y provee pistas que de otro modo
resultaría imposible obtener. Aparece pandillas
de ladrones, indios - ¿no queda nadie más?
- y todos se unen en contra de los aliens. Hasta el malvado
Harrison Ford se pone tierno y se humaniza.
Eso no quita que Cowboys & Aliens siga siendo
entretenida, pero los baches del libreto serruchan las
expectativas creadas en el primer tercio del filme.
Este vendría a ser un ejemplo de película
con guión mediocre y que termina siendo sostenida
por el carisma de los actores. Harrison Ford y Daniel
Craig son muy buenos, aunque lo suyo no deje de ser
variaciones de personajes que ya han hecho; y ellos
están acompañados por una troupe
de secundarios eficaces como Clancy Brown o Keith Carradine.
(alerta spoilers)
La única que desentona aquí es Olivia
Wilde, y no sólo por su aspecto moderno, sino
porque su personaje está de más. Yo hubiera
fusionado los caracteres de Wilde y Craig en uno solo
- sin contraparte femenina -, como un guerrero
alien disfrazado de humano y perteneciente a una raza
contraria a los invasores. Era algo muchísimo
mas coherente. El tema es que alguien pensó que
todo esto rebalsaba de testosterona y metió con
calzador a una pistolera fashion en el lejano
oeste. Porque, si no, ¿con quién se
besaba Daniel Craig? ¿Con Harrison Ford?
(fin spoilers).
Vaya tranquilo a ver Cowboys
& Aliens. Es un buen show, no se va a aburrir.
Es algo hueco, es cierto, pero hay buenos actores que
salvan las papas del fuego. La macana es que reunieron
a una montaña de creativos y, entre todos ellos,
no lograron hacer nada minimamente memorable.
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