GB, 1978 : Doug McClure (Greg
Collinson), Peter Gilmore (Charles Aitken), Shane Rimmer
(Capitán Daniels), Lea Brodie (Delphine Briggs),
Michael Gothard (Atmir), Hal Galili (Grogan), John Ratzenberger
(Fenn), Derry Power (Jacko), Cyd Charisse (Atsil), Daniel
Massey (Atraxon)
Director
- Kevin Connor, Guión - Brian Hayles
TRAMA : Fines del siglo XIX.
La tripulación del Texas Rose se dirige
a aguas abiertas cerca de las islas Bermudas, en donde
explorarán el fondo del mar a bordo de una esfera
sumergible. Pero luego de hallar en el lecho marino
varias reliquias pertenecientes a una civilización
desaparecida, el barco es atacado por un gigantesco
pulpo y sus tripulantes son apresados y llevados a un
increíble mundo submarino. Allí reinan
los supervivientes de la raza atlante, quienes han convertido
en esclavos a todos los náufragos que han capturado,
incluyendo a la expedición científica
del Texas Rose. Y aún con todos sus increíbles
avances tecnológicos, los atlantes no han podido
dominar a las razas mutantes que proliferan en la zona.
Ahora un ejército de gigantescas criaturas ataca
la ciudad central de la Atlántida y los naúfragos
deberán aprovechar la ocasión para escapar,
aún cuando sus vidas corran gravísimo
peligro.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia.
trailer
de Los Conquistadores de Atlantis
Hablemos de Los Conquistadores de Atlantis. Tiene
personajes aniñados y estereotipados, efectos especiales
apenas pasables, y montones de momentos tontos. No es
el Citizen Kane del cine de aventuras. ¿Estamos
de acuerdo?. Pero al menos es honesta con la modestia
de sus intenciones, y eso es de agradecer. Tiene cierta
cualidad mágica que sólo los sólidos
filmes de matinée ofrecen, y es contar con una
premisa válida que te transporta a otro mundo,
a la cual cuida con bastante esmero como para no arruinarla
y termina por convertirla en una aventura medianamente
excitante. Un barco, una esfera sumergible, un reino perdido
submarino, criaturas gigantes... y Doug McClure!.
En realidad el cine clásico de aventuras es
escapismo puro. Es viajar mentalmente a lugares exóticos,
enfrentarse a peligros inimaginables, y vivir apasionados
romances mientras las flechas vuelan alrededor... El
tema pasa porque el acceso a ese universo de aventuras
está aquí, en la Tierra, y al alcance
de nuestra mano (lo cual es mucho más accesible
que ir a Tatooine o viajar a la Tierra Media). Es nuestra
opción de convertirnos en héroes por un
rato, y de escaparnos de nuestra tediosa y rutinaria
vida durante 90 minutos. Uno aguarda - tal como el chico
de Wanted,
Se Busca - que una puerta se abra, aparezca una
persona y nos diga que sólo nosotros podemos
combatir a una amenaza maligna que se cierne sobre el
mundo; o que se abra un portal y pasemos a explorar
una tierra desconocida que no figuraba en los mapas.
Es cierto que el terror y la ciencia ficción
también son escapistas, pero el género
de aventuras se siente más cercano y real. Quiero
abandonar ya mismo la oficina y embarcarme en el batiscafo
con Doug McClure, o cruzar delicados puentes colgantes
con Indiana Jones. El género de aventuras ha
existido desde siempre - desde Las Mil y Una Noches
hasta ahora - y ha iluminado los corazones de millones
de personas durante miles de años, con sus sueños
de heroismo legendario que serán recordados por
generaciones.
Los Conquistadores de Atlantis es el último
capítulo de una tetralogía sobre mundos
perdidos que dirigiera Kevin Connor en los años
70, y todos protagonizados por Doug McClure. Los otros
títulos son La Tierra
Olvidada por el Tiempo (1975), En el Corazón
de la Tierra (1976), y La Gente Olvidada por el
Tiempo (1977). Para Los Conquistadores de Atlantis
los productores han puesto toda la carne en el asador
y, al menos en esta ocasión, los efectos especiales
son potables. El pulpo que ataca el barco está
notablemente bien hecho, y las criaturas de la Atlántida
van de muy bueno a ok. En un momento hay un ejército
de tortugas mutantes gigantes (primos lejanos de Gamera?)
que escalan las monumentales murallas de la ciudad mientras
la gente las bombardea sin éxito desde las alturas,
y es lo que podría tildarse como la grand mise
en scene del filme.
Pero más allá de los FX, el enorme mérito
de Los Conquistadores de Atlantis es que entretiene
a pesar de sus desprolijidades. No hay un momento aburrido
en todo el filme. Ciertamente hay diálogos naif
y una catarata de conceptos delirantes - atlantes
viviendo bajo el mar, originarios de Marte y convertidos
en mutantes semi anfibios; criaturas gigantes depredando
sus ciudades; náufragos de todas las épocas,
convertidos en esclavos inmortales; una utopía
new age, plagada de tecnología futurista
-, y se suman algunos momentos realmente malos (como
los peces voladores, disparados como cañitas
voladoras y largando humito), pero el balance
final es sumamente positivo. Es que el filme se aferra
a una fórmula a prueba de balas, y mete una situación
de peligro tras otra como para que el ritmo no decaiga.
¿Que con otro director y más dinero
el filme hubiera sido mejor?. Es probable, pero
como aquí las intenciones del director Kevin
Connor son muy modestas y honorables - llevarte a otro
mundo durante una hora y media de tu tiempo, y hacer
que no te aburras en el camino -, podemos dar por cumplida
su misión.
Arlequin, tu portal de cine fantastico y de culto es un suplemento
de SSSM - el Servicio Secreto de Su Majestad. Diseño del sitio
web y desarrollo de contenidos por Alejandro
Franco. Derechos Reservados 2005 / 2010 Todas las imágenes
son propiedad de sus respectivos dueños - los contenidos pueden
ser reproducidos indicando la url original del mismo asi como el nombre
del autor