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USA, 1982 : Arnold Schwarzenegger (Conan),
Sandahl Bergman (Valeria), James Earl Jones (Thulsa Doom), Gerry Lopez (Subotai),
Mako (mago), Max Von Sydow (Rey Osric), Ben Davidson (Rexor), Cassandra Gaviola
(Bruja lobo), Valerie Quenessen (Princesa Yasmina) Director - John Milius,
Guión - John Milius y Oliver Stone, basados en las novelas de Robert E.
Howard, Musica - Basil Pouledoris |
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Robert E. Howard es el padre de la llamada Fantasía Heroica. Sus
primeros trabajos del género son de la década del 30, y si bien
creó numerosos personajes, su obra máxima sería la saga de
Conan. Ambientada en una era imaginaria (Era de Hyboria), Howard
creó un setup (teóricamente, "posterior al hundimiento
de la Atlántida") con tribus y religiones fantásticas viviendo
en una Europa prehistórica. No es difícil asociar conceptos de la
mitología de Conan con los de otras naciones guerreras de la antiguedad
(sin ir más lejos, los Vikingos - de hecho en el film, Conan menciona al
paraíso de su religión como el Valhalla -), pero Howard prefirió
inventarlos a su manera, para evitar los inconvenientes y demoras que le hubieran
causado las investigaciones históricas para documentar sus trabajos.
Es interesante notar el boom de la ficción en la década del 30.
Desde la sci-fi y el policial hasta la fantasía dispararon sus mejores
obras (y la base de sus respectivos géneros) en aquellos años, fundamentalmente
por la gran depresión del año 29 que popularizó la literatura
barata (o pulp) como medio de entretenimiento. Innumerables autores surgen
en la época post derrumbe de Wall Street, sea publicando relatos en revistas
especializadas o bien novelas cortas. Howard es un típico caso de un escritor
pulp.
También en la misma década aparecen los cimientos de la obra
de J.R.R. Tolkien. Hay diferencias de tono entre la obra de Tolkien (que podríamos
llamar la Fantasía Mágica) respecto de la Fantasía
Heroica de Howard. La Fantasía Mágica parece basarse
en leyendas medievales y mitos arturianos, donde la magia está tanto en
el bando del bien como del mal. Además tiene un seteo casi feudal, con
señores de tierras y vastos ejércitos, y son tramas mucho más
elaboradas en lo dramático. En cambio, la Fantasía Heroica
parece más inspirada en las leyendas griegas y romanas, es más cercana
al Peplum. El mal es quien posee la magia, no hay desarrollos épicos
sino que se basa en los heroísmos individuales, y se orienta hacia la aventura
y el entretenimiento. Además, la Fantasía Heroica parece
una utopía hipermasculina, con guerreros (y guerreras) de físicos
formidables, escasas ropas y un exagerado sentido estoico. Tal como reza al principio
del filme, parece una concepción ultra estilizada de postulados de Nietzsche.
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Y si de Nietzsche se trata, qué mejor que John Milius para una obra
como ésta. Como director sus obras no son muy populares (ni es un gran
talento), pero como guionista o script doctor su trabajo es memorable (Harry
el Sucio, Apocalipsis Now, etc). El problema de Milius es su mentalidad
eminentemente marcial (cuando no fascistoide) que a veces juega en su contra.
Es un individuo obsesionado con los ritos de iniciación que hacen al hombre
adulto, y que para él tienen que ver con la guerra. El combate, según
Milius, es la pérdida de la virginidad.
El tema es que esa mentalidad se traduce en cada fotograma del film, con sus
pros y sus contras. Es una película sorprendentemente silente en gran parte
de su duración, y numerosas escenas parecen coreografiadas como viñetas
de una historieta. Esto redunda en que la actuación de Schwarzenegger sea
bastante efectiva, aún con la inmadurez que tenía en 1982 - posteriormente
aprendería algunos trucos como para desempeñarse con cierta dignidad
delante de cámaras -. Otra que destaca es Sandahl Bergman, que transpira
carisma en su corto paso por la trama. Y como villano James Earl Jones podrá
tener una voz formidable, pero no tiene el physique du rol para generar
una presencia amenazante.
Pero si los protagonistas son lacónicos, es porque están erigidos
como figuras heroicas de un modo sobrehumano. Como dice Subotai en un momento
del filme: "lloro yo porque él, Conan el Cimerio, no puede llorar".
El problema de los héroes impenetrables y cuasi perfectos es que son unidimensionales.
Uno simpatiza con la causa y disfruta de las acciones del héroe, pero no
termina por congeniar con el personaje en sí, porque es distante y nunca
conocemos sus verdaderos sentimientos. En ese sentido todos los personajes parecen
funcionar como soldados que cumplen órdenes y siguen preceptos en función
de una causa superior, pero son desconocidos como personas. Es todo demasiado
estoico.
El otro tema es que la película es muy episódica, sin fluidez
respecto a la trama inicial. Los capítulos tienen algún nexo que
los une, y terminan por parecer las entregas de una revista de comics -
de hecho mezcla montones de personajes e historias de Howard, pero a veces parecen
ser demasiadas cosas agolpadas en las líneas del guión -. Hay mucho
estilo y una excelente fotografía (sin contar la formidable partitura wagneriana
de Basil Pouledoris), pero le falta profundidad. Sin ir mas lejos, falta un discurso
de Conan sobre la búsqueda de la venganza. Ese tipo de reflexiones harían
al relato mucho más pulido (y al personaje más humano); en cambio,
sólo termina por ser visto como una sucesión de aventuras donde
la venganza es la excusa para el clímax.
Es un film muy bello en lo visual. De todos modos los buenos decorados no logran
disfrazar la torpeza de la dirección de Milius en algunas escenas - los
combates no son de lo mejor, y a veces los personajes se mueven de forma tosca,
casi como si fuera un film amateur -. Además, Milius está
tan obsesionado con el tema del honor guerrero de los caracteres que pierde de
vista el aspecto épico de la historia - este es el inicio de la leyenda
de un esclavo que terminará por convertirse en rey -. Pero en general es
una película satisfactoria. Actualmente New Line Cinema se encuentra
desarrollando un proyecto sobre el personaje, lo que sería una excelente
continuidad en el género de la fantasía proviniendo del estudio
que nos trajo El Señor de los Anillos.
Los filmes de la saga de Conan son : Conan
el Barbaro y Conan el Destructor |
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