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USA, 1982 : Arnold Schwarzenegger
(Conan), Sandahl Bergman (Valeria), James Earl Jones (Thulsa Doom),
Gerry Lopez (Subotai), Mako (mago), Max Von Sydow (Rey Osric), Ben
Davidson (Rexor), Cassandra Gaviola (Bruja lobo), Valerie Quenessen
(Princesa Yasmina) Director - John Milius, Guión
- John Milius y Oliver Stone, basados en las novelas de Robert E.
Howard, Musica - Basil Pouledoris |
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TRAMA
: En la era de Hyboria, las tropas de Thulsa Doom arrasan numerosos
poblados de Cimeria. Precisamente en uno de esos ataques Doom asesina
a los padres de Conan, y el niño es atrapado y esclavizado
para trabajar en su gran maquinaria de guerra. Con el paso de los
años Conan crece y termina por destacarse en los combates
a muerte que organizan sus captores como entretenimiento. Su éxito
le lleva a obtener una serie de privilegios, entre ellos, el adiestramiento
en las artes de la guerra, pero su captor decide liberarlo en una
noche de ebriedad. Muy pronto el joven se encuentra escapando por
su vida y dedicado a dar con el paradero de Doom. Siguiendo el rastro
del culto de la serpiente no tardará en dar con el mismo,
pero el enorme poder del hechicero y su vasto ejército se
interpondrán en el camino de Conan para obtener la venganza
de la muerte de sus padres.
NOTA : como siempre, desarrollamos este sitio
desde fans hacia fans del buen cine. Por ello, se pueden mencionar
partes del film que pueden develar el final (spoilers), pero asumimos
a esta altura que los lectores han visto el film o se encuentran
familiarizados con la historia. |
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Robert E. Howard es el padre de la llamada Fantasía Heroica.
Sus primeros trabajos del género son de la década del
30, y si bien creó numerosos personajes, su obra máxima
sería la saga de Conan. Ambientada en una era imaginaria
(Era de Hyboria), Howard creó un setup (teóricamente,
"posterior al hundimiento de la Atlántida") con tribus
y religiones fantásticas viviendo en una Europa prehistórica.
No es difícil asociar conceptos de la mitología de Conan
con los de otras naciones guerreras de la antiguedad (sin ir más
lejos, los Vikingos - de hecho en el film, Conan menciona al paraíso
de su religión como el Valhalla -), pero Howard prefirió
inventarlos a su manera, para evitar los inconvenientes y demoras
que le hubieran causado las investigaciones históricas para
documentar sus trabajos.
Es interesante notar el boom de la ficción en la década
del 30. Desde la sci-fi y el policial hasta la fantasía dispararon
sus mejores obras (y la base de sus respectivos géneros)
en aquellos años, fundamentalmente por la gran depresión
del año 29 que popularizó la literatura barata (o
pulp) como medio de entretenimiento. Innumerables autores
surgen en la época post derrumbe de Wall Street, sea publicando
relatos en revistas especializadas o bien novelas cortas. Howard
es un típico caso de un escritor pulp.
También en la misma década aparecen los cimientos
de la obra de J.R.R. Tolkien. Hay diferencias de tono entre la obra
de Tolkien (que podríamos llamar la Fantasía Mágica)
respecto de la Fantasía Heroica de Howard. La Fantasía
Mágica parece basarse en leyendas medievales y mitos
arturianos, donde la magia está tanto en el bando del bien
como del mal. Además tiene un seteo casi feudal, con señores
de tierras y vastos ejércitos, y son tramas mucho más
elaboradas en lo dramático. En cambio, la Fantasía
Heroica parece más inspirada en las leyendas griegas
y romanas, es más cercana al Peplum. El mal es quien
posee la magia, no hay desarrollos épicos sino que se basa
en los heroísmos individuales, y se orienta hacia la aventura
y el entretenimiento. Además, la Fantasía Heroica
parece una utopía hipermasculina, con guerreros (y guerreras)
de físicos formidables, escasas ropas y un exagerado sentido
estoico. Tal como reza al principio del filme, parece una concepción
ultra estilizada de postulados de Nietzsche.
Y si de Nietzsche se trata, qué mejor que John Milius para
una obra como ésta. Como director sus obras no son muy populares
(ni es un gran talento), pero como guionista o script doctor
su trabajo es memorable (Harry el Sucio,
Apocalipsis Now, etc). El problema de Milius es su mentalidad
eminentemente marcial (cuando no fascistoide) que a veces juega
en su contra. Es un individuo obsesionado con los ritos de iniciación
que hacen al hombre adulto, y que para él tienen que ver
con la guerra. El combate, según Milius, es la pérdida
de la virginidad.
El tema es que esa mentalidad se traduce en cada fotograma del
film, con sus pros y sus contras. Es una película sorprendentemente
silente en gran parte de su duración, y numerosas escenas
parecen coreografiadas como viñetas de una historieta. Esto
redunda en que la actuación de Schwarzenegger sea bastante
efectiva, aún con la inmadurez que tenía en 1982 -
posteriormente aprendería algunos trucos como para desempeñarse
con cierta dignidad delante de cámaras -. Otra que destaca
es Sandahl Bergman, que transpira carisma en su corto paso por la
trama. Y como villano James Earl Jones podrá tener una voz
formidable, pero no tiene el physique du rol para generar
una presencia amenazante.
Pero si los protagonistas son lacónicos, es porque están
erigidos como figuras heroicas de un modo sobrehumano. Como dice Subotai
en un momento del filme: "lloro yo porque él, Conan
el Cimerio, no puede llorar". El problema de los héroes
impenetrables y cuasi perfectos es que son unidimensionales. Uno simpatiza
con la causa y disfruta de las acciones del héroe, pero no
termina por congeniar con el personaje en sí, porque es distante
y nunca conocemos sus verdaderos sentimientos. En ese sentido todos
los personajes parecen funcionar como soldados que cumplen órdenes
y siguen preceptos en función de una causa superior, pero son
desconocidos como personas. Es todo demasiado estoico.
El otro tema es que la película es muy episódica,
sin fluidez respecto a la trama inicial. Los capítulos tienen
algún nexo que los une, y terminan por parecer las entregas
de una revista de comics - de hecho mezcla montones de personajes
e historias de Howard, pero a veces parecen ser demasiadas cosas
agolpadas en las líneas del guión -. Hay mucho estilo
y una excelente fotografía (sin contar la formidable partitura
wagneriana de Basil Pouledoris), pero le falta profundidad. Sin
ir mas lejos, falta un discurso de Conan sobre la búsqueda
de la venganza. Ese tipo de reflexiones harían al relato
mucho más pulido (y al personaje más humano); en cambio,
sólo termina por ser visto como una sucesión de aventuras
donde la venganza es la excusa para el clímax.
Es un film muy bello en lo visual. De todos modos los buenos decorados
no logran disfrazar la torpeza de la dirección de Milius
en algunas escenas - los combates no son de lo mejor, y a veces
los personajes se mueven de forma tosca, casi como si fuera un film
amateur -. Además, Milius está tan obsesionado
con el tema del honor guerrero de los caracteres que pierde de vista
el aspecto épico de la historia - este es el inicio de la
leyenda de un esclavo que terminará por convertirse en rey
-. Pero en general es una película satisfactoria. Actualmente
New Line Cinema se encuentra desarrollando un proyecto sobre
el personaje, lo que sería una excelente continuidad en el
género de la fantasía proviniendo del estudio que
nos trajo El Señor de
los Anillos.
Los filmes de la saga de Conan son : Conan
el Barbaro y Conan el Destructor |
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