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Este es el primer film de Kevin Smith, un brillante director
y guionista independiente que se ha hecho un lugar reconocido
en el mainstream hollywoodense. Si bien los gustos
temáticos de Smith son en su mayor parte bizarros
(sexo, cultura pop y under), no dejan de ser populares,
además de que su pluma es realmente talentosa en
lo que se refiere a diálogos. Sea como guionista
o script doctor, Smith ha probado tener una cualidad
innata que unos pocos - David Mamet, Quentin Tarantino
- poseen, y es la de disparar enormes ráfagas de
parlamentos inteligentes. Podría decirse que es
el Tarantino de la comedia.
La historia detrás de Clerks es interesante,
y es un ejemplo más de los habituales sacrificios
que los cineastas independientes han hecho para forjar
sus primeras cintas (como ha sucedido, por ejemplo,
con Sam Raimi y Evil Dead). Reconocido fan de
los comics, vendió gran parte de su colección
histórica para obtener cerca de 30.000 u$s y
financiar el film. Increíblemente, la banda sonora
- compuesta por algunos conocidos temas rock - costó
más que eso (algo que figura en el record Guiness).
Reunió a una serie de amigos, consiguió
una cámara 16 mm, y se dedicó a filmar
la historia de dos empleados de tienda precisamente
en el store que Smith trabajaba en la vida real
en ese momento. La historia convenientemente ilustra
que las persianas están trabadas - y por eso
cerradas -, cuando en realidad estaban rodando con el
negocio real cerrado. El film fue presentado en un circuito
independiente, generando un montón de ruido,
gran publicidad boca a boca, ganando algunos premios
(en Sundance, por ejemplo), una enorme recaudación
y dándole luz verde a Smith para otros proyectos.
Ciertamente el 95% de la filmografía posterior
de Smith es en realidad un circuito cerrado sobre los
mismos personajes e historias alternativas (personajes
de uno u otro film aparecen en todas las cintas), y
creando un verdadero microcosmos centrado en New Jersey.
De estos personajes, los más conocidos son Jay
y Silent Bob, un par de vendedores de drogas que realizan
algunas locuras o tienen diálogos realmente bizarros,
y que han resultado inmensamente populares.
Realmente el paso del tiempo cambia la percepción
de las cosas. Posiblemente en 1994 este film se viera
realmente salvaje, pero al día de hoy ha pasado
mucha agua bajo el puente. Desde los Hnos Farrelly, por
Tarantino mismo, así como imitadores y otros cineastas
independientes, ha sido mucha la gente que se ha despachado
sobre el sexo y los temas bizarros con un crudo sentido
del humor. Uno podría decir que lo que hizo Smith
fue escuela, y que hubo decenas de imitadores. Sería
injusto decir que lo de Smith sólo es humor escatológico,
cuando en realidad Clerks es mucho más inteligente
que eso. Pero viendo el film hoy en día, gran parte
del humor suena algo chato, quizás porque hemos
visto cosas peores (más crudas) recientemente.
Igual no deja de tener momentos salvajemente graciosos.
Pero algo de su efecto ha quedado diluído.
Clerks en realidad no tiene demasiada historia.
Básicamente es una anécdota que sirve
para que Smith se despache con una serie de sketches
relacionados, y una sucesión de reflexiones sobre
temas de la vida. Por ejemplo, la secuencia inicial
con un cliente ofendido por la venta de cigarrillos,
que comienza a pregonar sobre los efectos nocivos de
fumar, y termina armando una revolución en la
tienda. O el conteo de amantes que han tenido Dante
y su novia, y que culmina con la hilarante explicación
de lo que es un snow ball - una variante de sexo
oral -, que no cuenta como tener relaciones. Estas secuencias
tienen un relativo orden que sigue una suerte de paralelismo
con la Divina Comedia - por eso el protagonista
se llama Dante, y el film está dividido en episodios
-, y que se alternan sobre temáticas como la
fidelidad, los malos empleados, los clientes pesados,
el trabajo, la sexualidad, la amistad, e innumerables
tópicos más. El diálogo es denso
- los protagonistas hablan todo el tiempo -, pero siempre
es interesante, y suena natural. Hay muchas situaciones
que viven los caracteres que le han pasado a cualquiera
de nosotros. Y por supuesto, están las situaciones
bizarras, la mejor de las cuales tiene que ver con un
hombre mayor que le pide a Dante el uso del baño
de la tienda.
Es un film muy bien escrito. El nivel de las actuaciones
es acertado, aunque no deja de ser amateur. Aún
así, tienen una gran capacidad para recitar enormes
porciones de diálogo sin que suene artificial.
La amistad de Dante y Randall se siente completamente
genuina, a pesar de que ni ellos ni el resto de la gente
que acude a los negocios terminen por ser personas decentes
o trabajadoras o medianamente normales. Por ejemplo,
Randall en un momento se queja de que su pequeño
videoclub es asistido por clientes ignorantes, que no
saben alquilar (o diferenciar) cuál es una buena
película. El, en un momento, cierra su negocio
y se va a un videoclub enorme... terminando por alquilar
un video de hermafroditas ("Lo mejor de ambos
mundos"), que él entiende que es una
gran película. O, en otro ejemplo, la clásica
secuencia donde Dante y Randall reflexionan sobre el
mundo de Star Wars, y sobre
los contratistas inocentes que deben haber muerto cuando
volaron a la semi construída Estrella de la Muerte
en El Regreso
del Jedi. Realmente los diálogos no tienen
desperdicio.
Lo único que resulta extraño en el film
es la presencia de Jay y Silent Bob. Protagonizan algunos
gags, no los mejores, y tienen una participación
bastante limitada. Resulta extraño que terminaran
por ser los personajes más populares del film
(apareciendo en el resto de los films de Smith, e incluso
teniendo cinta propia - Jay
y Silent Bob strikes back -).
Smith continuaría expandiendo este mundo en
films siguientes, con la excepción de Jersey
Girl, y actualmente se ha estrenado la segunda parte
de Clerks, con la mayoría
del casting original. Es ciertamente un film de culto
- sigue gozando hoy en dìa de una gran popularidad
-, y tiene cosas para todos los gustos. En la mayoría
de los casos es irreverente, bizarro, amoral, pero siempre
resulta ser inteligente. |