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USA / Italia / Mexico, 1959
: John Merivale (Dr. John Fielding), Didi Perego (Ellen
Fielding), Gérard Herter (Max Gunther), Daniela
Rocca (Linda) Director
- Riccardo Fredda & Mario Bava, Guión - Filippo
Sanjust
TRAMA : El Dr. John Fielding
encabeza una expedición científica para
investigar las ruinas mayas en Tikal. Cuando dos miembros
de la expedición desaparecen, Fielding y su ayudante
Max Gunther salen a buscarlos. Pero en el rastreo se
topan con una gigantesca masa viviente que absorbe todos
los tejidos vivos. Fielding y sus ayudantes logran incinerar
al monstruo, pero Gunther ha salido seriamente lastimado,
y su salud física y mental penden de un hilo.
Para intentar salvar a su compañero, Fielding
comienza a estudiar las leyendas mayas inscriptas en
las paredes de la cueva en donde encontraron el monstruo,
la cual lo identifican con el dios Caltiki, el que traerá
el apocalipsis cuando reciba su fuerza del cielo. Pero
el enigmático mensaje cobra sentido cuando un
cometa pasa cerca de la Tierra - el mismo que hace miles
de años visitó el planeta en la misma
época en que desaparecieron los mayas -. Y entonces
es cuando Fielding se da cuenta de que la radiación
del cometa hará crecer a Caltiki a proporciones
descomunales y devorará todo a su paso, del mismo
modo que exterminó a los mayas hace decenas de
siglos.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Hay peliculas que uno termina por aplaudir, mas allá
de lo mal escrita que pueda estar la historia. Esas
películas tienen cierta energía salvaje
que las hace traspasar los límites de lo permitido,
y terminan por generar un puñado de imágenes
que a uno le quedan en la memoria. Caltiki, El Monstruo
Inmortal es mi última incorporación
a dicho grupo; el libreto no es un ejemplo ni de coherencia
ni de originalidad, pero tiene un ritmo fantástico
y un par de fotogramas realmente trasgresores para su
época.
Mientras que en los años 50 el terror era recatado
y pulcro, y lo más shockeante era ver la sangre
en colores de los filmes de la Hammer como Dracula
(1958), Caltiki, El Monstruo Inmortal se despacha
con un par de escenas gore cuyo impacto está
ligeramente diluido por el hecho de que el filme está
en blanco y negro. Que el monstruo chupe viva a la gente,
y uno vea esqueletos con trazos de carne gritando de
dolor resulta sorprendente para la época en que
fue rodado. Aquí el responsable de la cinta es
Riccardo Fredda, un tipo que ha filmado de todo (y cuya
obra más conocida es el filme de terror El
Horrible Secreto del Dr. Hichcock), quien a mitad
del rodaje decidió renunciar para darle la oportunidad
a Mario Bava, que hasta ese entonces era cinematógrafo
y habia dirigido varias películas de manera no
acreditada. Aún así, Bava debería
esperar hasta 1960 para que su nombre tuviera peso propio
a partir del clásico La
Máscara del Demonio.
Si uno se atiene a la historia, Caltiki, El Monstruo
Inmortal es una mezcla entre La
Mancha Voraz y The
Quatermass Xperiment. Aquí hay otro bicho
mutante de origen desconocido; pero a diferencia de
The Blob, aquí el monstruo es vicioso
y carnívoro, no dejando títere sin cabeza.
Los problemas de la película pasan por la historia,
que es un rejunte de cosas metidas con calzador como
para que la película llegue a cumplir con el
tiempo mínimo reglamentario necesario para ser
considerado un largometraje. Así que el libretista
metió un triángulo amoroso, el monstruo
de marras, un asesino serial, profecias mayas del fin
del mundo (¿Caltiki figurará en el
calendario maya?), y experimentos radiactivos. Y
aún con todo eso, Caltiki, El Monstruo Inmortal
apenas araña los 70 minutos de duración.
Como podrán ver, la coherencia no es el fuerte
del filme. Destruyen al monstruo, el amigo (?) del héroe
(que odia a todos y quiere soplarle la mujer) termina
con medio brazo devorado y medio loco, se escapa del hospital
y empieza a matar a medio mundo (tal como Victor Carroon
en The Quatermass
Xperiment, incluyendo correrias por la campiña
con el brazo deforme vendado), hay una mexicanita que
está fuerte y quiere al demente pero éste
no le da la hora, está el científico que
demuestra con un pedacito de monstruo que el bicho crece
gracias a la radiactividad, hay un cometa radiactivo (wtf?!)
que pasa por la Tierra justo en ese momento, y todos confluyen
en la casa del héroe. Como aún así
faltaban minutos de metraje, al protagonista lo hacen
detener por la policía mexicana, el tipo se pelea
con medio mundo, se escapa y llega a su casa cuando su
mujer y su hijo están colgando de una cornisa desde
hace horas mientras que la gelatina Royal mutante
se los quiere devorar.
Yo no diría que los efectos especiales son patéticos.
El monstruo es una especie de bolsa de consorcio
reptante pero, curiosamente, es igual o más efectivo
que la bola de gelatina roja que aparecía en
The Blob, además de que
disuelve vivo a todo lo que toca. El resto de los FX
es más patético, como los tanques de juguete
o las poco convincentes casas de cartón. Pero
aún con su historia desprolija y sus efectos
especiales discutibles, Caltiki, El Monstruo Inmortal
tiene ese sabor a shock barato y repulsivo que las peliculas
italianas de terror suele tener, mostrando aquí
un gran antecedente de lo que sería la cinematografía
gore que prosperaría en las décadas
del 70 y 80, de la mano de Dario Argento y Lucio Fulci
(entre otros). Y tan solo por ese dato, Caltiki
resulta más que recomendable.
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