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USA, 1979 : Kirk Douglas (Cactus Jack), Ann-Margret
(Encantadora Jones), Arnold Schwarzenegger (Guapo Extranjero),
Paul Lynde (Alce Nervioso), Foster Brooks (empleado del
banco), Ruth Buzzi (dama en peligro), Jack Elam (Avery
Simpson), Strother Martin (Parodia Jones), Mel Tillis
(agente del telégrafo) Director - Hal
Needham, Guión - Robert G. Kane, Musica - Bill
Justis |
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TRAMA : La sexy Encantadora
Jones debe ir a buscar un cuantioso prestamo que servirá
para que su padre pueda invertir en explotar una mina
de plata. En el pueblo la espera Guapo Extranjero, un
joven al cual el viejo Jones le salvara la vida en una
ocasión y que desea saldar su deuda custodiando
el viaje de Encantadora con el dinero. Pero al pueblo
ha llegado Cactus Jack - un temible bandolero - el cual
termina de ser contratado por el banquero Avery Simpson
para que embosque y robe a Encantadora y Guapo, y de
ese modo quedarse con el dinero y la propiedad de la
mina. El problema es que Cactus Jack es un descomunal
torpe, y todas las elaboradas trampas que pone a Encantadora
y Guapo fracasan miserablemente.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Hal Needham es uno de los dobles de riesgo (o stunts)
mas famosos en su oficio. Desde fines de los años
50 ha trabajado en infinidad de películas, y ha
construido su prestigio en base a elaboradas acrobacias.
El salto de Needham al sillón de director fue en
1977 con Smokey and the Bandit (un guión
propio que acercó personalmente a Burt Reynolds,
y al cual la estrella le ofreció dirigirlo). El
film obtuvo una excelente respuesta en la taquilla y disparó
la carrera de Needham, que filmaría entre otros
opus (comillas resaltadas) varias secuelas de Smokey
and the Bandit, Los Locos del Cannonball (y
secuelas), y otras correrías con Burt Reynolds.
A decir verdad, Hal Needham es un director espantoso.
Es el responsable de la moda de "la masacre
masiva de autos", algo tan descerebrado y falto
de gracia pero que sin duda debe enloquecer a los americanos.
Para darse una idea de la masiva (y devastadora) influencia
de los filmes de Needham basta ver en todos los hijos
bastardos que han nacido del concepto, empezando por
las series BJ and the Monkey, Sheriff Lobo,
y por supuesto Los Dukes de Hazzard. Lo de Needham
no es una idea nueva - filmes como Este Loco, Loco
Mundo o Los
Diamantes son Eternos ya tenían correrías
y destrozo masivo de autos, algo que había empezado
a partir de Bullit -; lo que hizo como director
es empaquetarla y masificarla. Pero más allá
de las secuencias acrobáticas, Needham es totalmente
incapaz de pulir medianamente un guión, dirigir
aceptablemente los diálogos y las actuaciones,
e incluso su sentido del ritmo cinematográfico
es muy malo.
Y entre todas las cosas mediocres que ha filmado Needham,
una de las más potables es sin dudas Cactus
Jack, El Villano. Pero he aquí una idea formidable
totalmente desperdiciada por un director sin talento.
El concepto de filmar en vivo correrías similares
a El Coyote y El Correcaminos (uno de los más
celebrados Looney Tunes de la Warner Brothers)
suena estupendo pero precisaba otro director. Uno imagina
lo que Blake Edwards - que había probado algo
parecido en La Carrera del
Siglo con muchísima más gracia - podría
haber hecho con el mismo material. A mí no me
importa si las trampas son recicladas del cartoon,
pero acá fallan miserablemente, y sólo
acierta en algunas ocasiones simplemente por una cuestión
de bombardeo.
El film tiene un aspecto barato, y parece más pensado
como una película para la TV que para la pantalla
grande. No es la primera parodia sobre el Western - hasta
ahora nadie se ha acercado al status que Blazzing Saddles
de Mel Brooks ha alcanzado -, pero al menos podría
quedar como un intento decente. Needham tiene un montón
de armas para haber ejecutado una comedia memorable: empezando
por el casting de Kirk Douglas, un ícono
del Western que decide parodiarse a sí mismo (en
un momento, Cactus Jack reniega de su Manual para Malos
Tipos, diciendo que no piensa imitar a Doc Holliday
- el personaje que interpretaba en la clásica Gunfight
at the O.K. Corral -). Yo siempre pensé que
Douglas tiene pasta de sobra para la comedia y aquí
lo demuestra. También tiene a Ann Margret como
la damisela ninfómana en peligro, un rol obviamente
muy diluído ya que el film está pensado
para el público infantil. Y por último tiene
a un ignoto Arnold Schwarzenegger haciendo de héroe
bobo y virginal. Schwarzenegger siempre ha sido un terrible
actor que sólo después de muchos films ha
desarrollado algunas herramientas actorales básicas
y construído su perfil carismático. Sin
disparar una bala Schwarzenegger es disfrutable en comedias
como Junior o Gemelos; pero aquí
está a años luz de su carrera posterior
y parece tener la mente en blanco todo el tiempo - algo
que obviamente beneficia a su papel de héroe idiota
-.
Mientras que los actores principales están bien
en sus roles, los secundarios son definitivamente una
pérdida de tiempo. Paul Lynde tiene unas líneas
terribles, y toda la secuencia en el condado indio debería
haber dado para mucho más. Lo de Strother Martin
y Jack Elam - dos habitués del Western - no es
más que un par de cameos extendidos. Y del resto
del elenco lo único destacable es el telegrafista
tartamudo de Mel Tillis.
El problema, reitero, es la pésima dirección
de Needham. El film padece del síndrome del "villano
charlatán de caricatura", que a mi juicio
es la peor manera de arruinar un chiste. Si el director
- que insiste en parodiar a los Looney Tunes
- lo hubiera estudiado detenidamente, sabría
que el preludio de las trampas del Coyote es breve y
mudo - no estirado ni dialogado para llenar tiempo de
pantalla -, un par de secuencias cortas, y después
viene el desenlace que suele ser surrealista. Cuando
aquí funciona es porque Needham calca directamente
a los Looney Tunes - como cuando el villano y
su caballo Whisky (otro ladrón de escenas, copiado
de Cat Ballou) están ocultos precisamente
tras un cactus; o cuando Cactus Jack pinta en la roca
un falso tunel por el cual pasan directamente Encantadora
y Guapo pero él se estrella directamente -. Da
la impresión por momentos que Needham se da cuenta
tarde de los tiempos que precisa para rematar las secuencias
graciosas - el relato de Guapo sobre la vez en que detuvo
los caballos desbocados carece de estilo y está
filmado horriblemente; en cambio cuando Whisky se enoja
con su amo y le empieza a hacer maldades riéndose
a mandíbula partida es desopilante, pero esto
ya sucede cerca del final del film -. E incluso cuando
encuentra el punto de gracia, no sabe muy bien como
seguir. No creo que sea tanto un defecto del guión
- las escenas en el pueblo, con mayor diálogo,
están mejor armadas como el eterno vaso de leche
que toma Schwarzenegger, o el infeliz intento de atraco
al banco -, sino que cuando la acción pasa al
desierto (y depende exclusivamente del talento visual
del director) los resultados son muy pobres.
A pesar de todos sus problemas, es una película
bastante aceptable de ver. Uno se ríe bastante
aunque no todas las veces que debería. Y es un
film al que le vendría bien una remake
hecha con un mayor talento tras las cámaras. |