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España, 1974 : Bárbara
Rey (Noemi), Maria Perschy (Lillian), Jack Taylor (Howard
Tucker), Carlos Lemos (profesor Grüber), Manuel de
Blas (Sergio), Blanca Estrada (Kathy) Director
- Amando de Ossorio, Guión - Amando de Ossorio
TRAMA : Dos modelos han desparecido
y Noemi, amiga de una de ellas, se encuentra investigando
su paradero. Así es como descubre que las chicas
han sido contratadas para un elaborado truco publicitario
destinado a auspiciar a un fabricante de lanchas. Las
jóvenes debían permanecer a la deriva
en alta mar, esperando ser rescatadas. Pero algo ha
salido mal, y desde hace un par de días que no
tienen noticias de las muchachas. Noemí presiona
a la gente de la agencia publicitaria, y pronto arman
una misión de rescate. Al llegar a las coordenadas
del último paradero conocido de las modelos,
se topan con un galeón del siglo XVI, el cual
se encuentra envuelto en una niebla fantasmal. Al abordarlo
descubren varios objetos personales de las muchachas,
pero no hay otras señales de las mismas. Pero
la gente de la expedición comienza a descubrir
detalles inquietantes. Es como si el galeón estuviera
en otra dimensión en donde es de noche todo el
tiempo; y, a su vez, se topan con la siniestra carga
del barco: una docena de féretros en donde yacen
los cadáveres de antiguos caballeros templarios,
los cuales regresan a la vida todos los días
a la medianoche. Sin armas y sin posibilidad de abandonar
el galeón maldito, el grupo deberá elaborar
una improvisada y desesperada defensa para mantenerse
con vida mientras encuentran una vía de escape.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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El Buque Maldito es el tercer filme de la tetralogía
de los zombies templarios de Amando de Ossorio. La
saga ya es un clásico de culto entre los fans del
género, aún cuando se trate de cabales ejemplos
de cine Z, y esto ocurre porque el talento del director
terminaba por triunfar por encima de las temibles limitaciones
presupuestarias de dichos proyectos.
Pero aún con toda la simpatía que me
merece la serie, uno no puede dejar de reconocer que
El Buque Maldito es un filme terrible y, por
lejos, el más flojo de la tetralogía.
Oh si, los efectos especiales siguen siendo terribles
- los zombies templarios son maniquíes estáticos,
y ahora se suma un inverosímil galeón
de madera balsa que parece flotar en un baldecito
con agua (ver para creer!) -, pero el tema no pasa
por allí sino por los personajes y las situaciones,
los que directamente apestan.
Comencemos por el principio. Hay una modelo (Barbara
Rey, que hoy con sus 56 pirulos está mucho
mas buena que cuando era joven) que empieza a investigar
el paradero de su amiga y compañera de trabajo,
a la que hace un mes que no la ve. Apretando a su jefa
en la agencia (Maria Perschy, una actriz que llegó
a trabajar en Hollywood junto a Rock Hudson y Montgomery
Clift, y que terminó rodando bodoques
como éste), ésta la lleva hasta la presencia
de un siniestro fabricante de lanchas (!), el cual está
tramando un golpe publicitario. Ciertamente el truco
de marras no se entiende mucho - las chicas deberían
quedar flotando a la deriva en alta mar durante un mes,
tras lo cual serían recogidas por algún
barco que pasara por la zona, y se convertirían
en tapa de los diarios, posando en las fotos junto a
la lancha (QC?!) - pero, como para el tipo
todo esto debe quedar en el más alto secreto
(como si se tratara de la fórmula de la Coca
Cola), decide secuestrar a la Rey y mantenerla amordazada
hasta que termine la operación. El tema es que
las chicas en alta mar son recogidas ... pero por el
galeón fantasma que lleva a los zombies templarios
en su bodega (otra que El
Perla Negra). Como es obvio, las modelos pasan al
estado de fiambre en menos de cinco minutos,
la gente en tierra no obtiene más noticias de
ellas, y se termina de armar una expedición para
investigar la zona de su último paradero conocido.
En todo el filme no hay ni uno solo personaje que valga
la pena. Todos son malos, egoístas y retorcidos.
Para colmo, para el guión el hecho de que una persona
tenga un título de "profesor" implica
que es una especie de sabio omnisciente, que conoce
de todo tipo de temas. Así es como aparece el carácter
del profesor Gruber, un tipo que trabaja en el servicio
meteorológico y que, de pronto, termina siendo
historiador, arqueólogo, espiritista y no sé
qué otras cosas más. Cuando se precisa una
explicación Gruber la da, sin importa lo
idiota que suene.
Lo más deprimente de El Buque Maldito
es que todo el escenario era formidable y termina siendo
arruinado por una troupe de malos personajes
que están demasiado tiempo en pantalla. Que el
galeón flote en otra dimensión, que quienes
lo abordan no puedan salir o sean invisibles a los ojos
del resto del mundo, o que el barco navegue a la deriva
con su carga de zombies templarios eran premisas con
gran potencial. Incluso podía haberse armado
alguna situación desesperada dentro del barco
- como que los protagonistas vayan quedado arrinconados
en una punta del galeón, montando defensas improvisadas
con lo que tienen a mano -, una idea que termina
siendo arruinada por la pequeñez de los escenarios
(todo el set del buque debe tener 15 metros como máximo!).
Lamentablemente no se explota ninguna de estas posibilidades
y, para colmo, los zombies aparecen muy poco en pantalla.
Eso si: cuando atacan (como cuando toman a Barbara
Rey, o en el climax) son formidables y son lo único
que rescata al filme de ser un bodrio completo.
El Buque Maldito es la entrega más flojita
de la saga de zombies templarios de Ossorio. Si usted
soporta la letanía de los malos diálogos
y terribles personajes, se verá recompensado
con un par de secuencias terroríficas que se
convierten en lo único que vale la pena en todo
el filme.
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