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BLADE:
TRINITY |
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una
crítica del film, por Alejandro Franco |
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USA, 2004 : Wesley Snipes (Blade),
Jessica Biel (Abigail Whistler), Ryan Reynolds (Hannibal King), Dominic
Purcell (Drake / Dracula), Kris Kristofferson (Whistler), Parker Posey
(Danica Talos), Mark Berry (Jefe Martin Vreede), John Michael Higgins
(Dr Edger Vance), Triple H (Jarko Grimwood), Natasha Lyonne (Sommerfield),
Callum Keith Rennie (Asher Talos), Haili Page (Zoe), James Remar (Agente
Ray Cumberland), Anthony Michael Rawlins (Agente Wilson Hale), Patton
Oswalt (Hedges), Christopher Heyerdahl (Caulder), Eric Bogosian (Bentley
Tittle) Director - David S. Goyer, Guión - David
S. Goyer, basado en el comic de Gene Colan & Marv Wolfman, Musica
- Ramin Djawadi & The RZA |
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TRAMA
: Los vampiros han dado con la tumba de Dracula en el desierto
iraquí, y deciden revivirlo. Dracula (al que le llaman Drake)
se encuentra furioso por salir de su letargo de cientos de años,
pero los expedicionarios le cuentan que su raza se encuentra amenazada
por los continuos ataques de Blade, un ser mitad humano / mitad
vampiro. Decididos a realizar una última embestida contra
el cazador que los acosa, le tienden una trampa en donde Blade mata
por error a un humano. Perseguido por el FBI, el centro de operaciones
de Blade es volado en una redada policial y su fiel aliado Whistler
perece en la operación. Cuando todo parece perdido, una célula
de cazadores - llamada los Acechadores Nocturnos, y compuesta por
la hija de Whistler y un ex vampiro llamado Hannibal King - consigue
rescatarlo de prisión, y le advierte sobre el regreso de
Drake. Con el vampiro más poderoso de su raza en su contra,
la derrota parece inevitable para los cazadores. La única
esperanza que poseen es una solución viral que puede exterminar
a todos los vampiros de una vez para siempre, pero que precisa de
la sangre de Dracula para ser efectiva. Y Blade es el único
capaz de obtenerla, pero debido a la mitad génética
vampírica de su organismo el arma biológica podría
también matarlo.
NOTA : como siempre, desarrollamos este sitio
desde fans hacia fans del buen cine. Por ello, se pueden mencionar
partes del film que pueden develar el final (spoilers), pero asumimos
a esta altura que los lectores han visto el film o se encuentran
familiarizados con la historia. |
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Esta es la tercera y final entrega de las películas basadas
en el personaje de Marvel. Al igual que XMen,
se tratan de esas trilogías que salen de la nada, y que cuando
uno se sienta a ver Blade III se entera de que es el capítulo
final. No hay conexión argumental entre los tres filmes (cada
uno funciona como un episodio unitario), y la saga podría haber
continuado perfectamente ya que el personaje aún mantenía
la frescura. Pero, vaya uno a saber por qué extraña
decisión creativa, decidieron liquidar la saga cinematográfica
para transformarla en una serie de TV. Esto parece ser la última
moda en Hollywood para explotar las franquicias hasta el hartazgo
(¿adivinen quién inventó esta moda?; sí,
George Lucas, que prepara una serie televisiva basada en la trilogía
de precuelas de Star Wars).
Dentro del Olimpo de personajes de la Marvel, Blade no es
precisamente uno de los más relevantes. En más de
un sentido es la respuesta en clave de super héroe negro
a la moda blaxpoitation iniciada por Shaft (1971)
(y casualmente Blade surge en 1972), y estuvo participando
en la tira La Tumba de Drácula de 1972 a 1980 hasta
obtener su propia historieta. Donde reside el gran mérito
de Blade es como cabecera de playa de la nueva oleada de
adaptaciones cinematográficas de superhéroes. Toda
la moda se había hundido con el horrendo fracaso de Batman
& Robin en 1997, y la DC Comics se había retirado
del mercado. Pero en 1998 la Marvel tentaría suerte
con este personaje menor de su catálogo. Blade resultó
ser un éxito razonable e impensado, y pronto la Marvel
desembarcaría con XMen, Spiderman,
Hulk, y la mayoría de munición gruesa de su
repertorio. Y en el 2002 llegaría la secuela Blade II,
que resultó ser una formidable entrega en la saga gracias
al talento de Guillermo del Toro tras las cámaras.
El tema es que para el tercer filme el habitual guionista de la
saga (y pope máximo de las adaptaciones cinematográficas
de superhéroes), David S. Goyer, pidió la silla del
director. Goyer ha estado en toda la trilogía del cazador
de vampiros, pero también ha escrito hits como Superman
Regresa o Batman Inicia entre
otros títulos. Posiblemente la escasa experiencia como director
de Goyer (sólo cuenta con un título menor y desconocido
del 2002) haya destilado algún tufillo de fracaso que el
estudio intentó enmendar poniendo en producción la
serie de TV después del estreno de Blade: Trinity.
Pero lo cierto es que Blade: Trinity no es ni por asomo
el desastre que uno puede suponer de un director novato. Es un film
más que sólido y muy kinético, a pesar que
no llega a las alturas de Blade II es sin dudas superior
a la primera entrega (y a mucha otra basura que flota por allí,
como Daredevil o Los 4 Fantásticos). Es una
cinta dirigida con nervio y respeto por el personaje, que algunas
ocasionales fallas no desmerecen la mayoría de la obra.
Los problemas de Blade: Trinity son menores. Comenzando
por Dracula, que ridículamente es llamado Drake en la cinta,
y que no se le da argumentalmente todo el espacio o la presencia
que debería tener. El otro tema es que se trata de un personaje
anacrónico: si por decisión propia ha elegido desaparecer
de la faz de la Tierra hace siglos, no se comprende cómo
habla inglés fluídamente, viste moderno, y conoce
de la existencia de la obra de Bram Stoker. El film intenta emparchar
algunos de estos anacronismos situando a la ciudad donde se desarrolla
la acción como una especie de metrópolis futurista
y utópica, en donde los habitantes hablan esperanto
(un idioma artificialmente construído con el propósito
utópico de ser la lengua universal; eso explica los carteles
en dicho idioma que se ven en el filme, la secuencia en que Whistler
habla con el hombre del kiosco, o la inclusión de escenas
de Incubus (1965) - con William Shatner - en la TV que ve
Hannibal King en su lecho de recuperación, y que es una cinta
hecha íntegramente en esperanto). Por ello uno supone que
Drake puede comunicarse sin problemas con los vampiros o el resto
de la gente. Pero estas señales pasan inadvertidas a la mayoría
de la platea.
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La trama está muy bien escrita, a pesar de ello. Donde se presentan
otras fallas es en la definición de otros personajes, lo que
termina de dar la impresión que Goyer director es indulgente
con el Goyer guionista. El caso más notable es Hannibal King,
que es un caracter totalmente banal y detestable. Como comic relief
fracasa, y solo en la última mitad de su tiempo en pantalla
resulta ser efectivo. Es posible que la escritura del papel haya empezado
con algunas dudas de Goyer que terminaron por traslucirse, y buena
parte puede ser el mismo Ryan Reynolds que le cuesta entrar en calor
hasta dar con el tono que precisa King.
Pero el resto es parejo y muy entretenido. Algunas ideas del film
son asombrosas, como la granja de sangre de los vampiros o la posibilidad
de exterminarlos con un arma viral. Wesley Snipes regresa al papel
y sin dudas es perfecto para el mismo. Snipes es un actor que se
puso de moda a partir del mega éxito Pasajero 57 (un
clon de Duro de Matar situado en un
avión) pero su carrera ha ido en declive en los últimos
años con obras directas a video. En más de un sentido
Blade era la franquicia que lo mantenía a flote, y
debe ser uno de los primeros en lamentar su conclusión. Aquí
Snipes repite toda sus poses fashion (hay bastante estética
robada de Matrix), sus frases duras y
sus miradas intrigantes - que para un no fan del personaje puede
parecer ridículo -, pero es el intérprete ideal. Sin
Snipes sencillamente no existiría Blade.
Pero sin dudas la perla del filme es Parker Possey. A pesar de
su figura anoréxica, su rostro y presencia en pantalla compensa
sobradamente su falta de físico. Como Danica Talos es simplemente
una ladrona de escenas, un personaje que destila veneno y resulta
sumamente divertido. El guión no se da tiempo a desarrollar
la sub trama donde Hannibal King y Danica serían ex amantes,
pero el resto del tiempo funciona perfectamente. En cada escena
en que está Possey simplemente desaparecen el resto de los
personajes.
Es un muy buen filme, y como conclusión de una trilogía
es más que meritorio, aunque argumentalmente es algo abrupto
(en los dos minutos finales recién se dice "hasta
aquí llegamos"). Lo único triste es que se
podaran las posibilidades de nuevas aventuras cinematográficas
del personaje, ya que esta última entrega hace pedir más. |
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