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TRAMA : En el futuro, el gobierno japonés
entra en una grave crisis economica, politica y social.
Para mantener el orden y la autoridad sobre las próximas
generaciones instituyen la llamada Acta BR, donde un
grupo de estudiantes adolescentes es elegido al azar
para participar en un juego mortal conocido como Batalla
Real. El propósito es que se eliminen todos
entre sí, y sólo el último sobreviviente
tendra derecho a vivir. Nanahara y Noriko son dos de
los adolescentes que son obligados a participar en la
Batalla Real contra su voluntad. Aliándose a
Kawada, otrora ganador del juego, deberán pelear
por sus vidas durante tres días de pura masacre.
Todos los intentos de fuga están abortados por
un dispositivo explosivo que los estudiantes llevan
adosados en sus cuellos. Ahora el trío deberá
intentar sobrevivir a las reglas del juego, aunque la
final implique que deban eliminarse mutuamente.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Battle Royale es uno de los filmes más taquilleros
de la historia de Japon, y también uno de los más
controversiales, basado en la novela de 1999 del mismo
nombre. El libro original ya era fuente de polémicas,
donde el parlamento japones intentó prohibirlo
sin éxito, lo que terminó por aumentar aún
más su leyenda y su popularidad.
Esta adaptación proviene de Kinji Fukasaku,
cuyos trabajos más conocidos en Occidente es
su labor como co-director en Tora,
Tora, Tora! o la dirección de la conocida
The Green Slime (1968). El libreto viene de la mano
de su hijo Kenta Fukasaku. Entre ambos llevan adelante
la tarea de adaptar muy fielmente la novela de Koshum
Takami, y al momento de exhibición terminó
por levantar una polvareda similar a lo que había
sucedido con el libro original.
A decir verdad, uno no entiende hasta qué punto,
en verdad, es Battle Royale un film polémico.
Es posible que el libro fuera más profundo, en
especial dando un background más completo
a cada uno de los personajes, mientras que aquí
la inmensa mayoría solo sirve de carne de cañón.
Todo el ambiente fantástico es francamente ridículo
- nunca queda claro qué es lo que pretende el
gobierno japonés con el Acta de la Batalla
Real, si simplemente depurar la juventud de malas
semillas, generar una nueva raza de hombres a la usanza
de los guerreros de antaño, crear un espectáculo
terrorifico que amedrente a los adolescentes rebeldes,
o simplemente armarlo como un reality show -.
Pero pasados esos cinco minutos de excusa absurda para
el juego, el film comienza a desenvolverse muy bien
sobre sus propios pies.
Battle Royale se ha convertido en un objeto
de culto con el paso de los años, y en realidad
no sé si posee tantos valores para merecer semejante
categoría. En todo caso el film parece una cruza
de El Club de los Cinco (The Breakfast Club)
con Asesinos por Naturaleza. Lo más probable
es que el tema de ver a los adolescentes por su cuenta,
sin interferencia de adultos, decidiendo sobre la vida
y la muerte, y teniendo la oportunidad de expresar a
full sus emociones termine por generar una corriente
de identificación (o simpatía,
en un sentido sicológico) con la audiencia más
joven. Salvando grandes distancias, es posible compararlo
con un fenómeno como la serie de TV Buffy,
The Vampire Slayer; en este show los monstruos no
son más que una excusa para ver a un grupo de
adolescentes creíbles, con lazos de amistad y
honor, y con las tribulaciones propias de las relaciones
a dicha edad. Mientras que el escenario de Buffy
es realmente fantástico y hasta absurdo, aquí
la excusa es mucho más creíble - olvidándonose
de los 20 minutos iniciales, uno podría ponerse
en la piel de alguien que debe pelear por su vida, aún
a costa de tener que asesinar a sus propios amigos -.
Fukasaku crea con bastante facilidad a adolescentes
que se comportan con naturalidad dentro de los circunstancias
fantásticas en que se ven inmersos.
El tema es que Battle Royale tenía muchos
caminos diferentes para seguir. Desde el comienzo de su
postulado, bien podría haber sido una especie de
sátira política, o una fantasía utópica.
También daba para la comedia negra, tal como la
secuencia impagable donde Takeshi Kitano obliga a los
chicos a ver el infomercial que les comunica las reglas
del juego. Pero a partir de allí se decanta por
una mezcla de film de acción y drama adolescente.
Las secuencias de acción están ok, sin ser
memorables. El drama adolescente está ok, sin resultar
demasiado profundo. A lo sumo Fukasaku lo que hace es
comprimir en 90 minutos de celuloide todas las posibles
circunstancias de la vida adolescente - los amores no
declarados, la cobardía, la honorabilidad, la verdadera
amistad, los celos -, y termina resolviéndolos
con una balacera. Hay un puñado de escenas destacables,
como cuando una chica le echa veneno a la comida para
matar al protagonista principal, y es ingerida por error
por una de sus amigas, lo que termina por generar una
masacre; o bien, cuando Mitsuko se termina por transformar
en una asesina a sangre fría, aunque el film no
explica que ella sufrió un intento de violación
por parte de su padrastro (algo que sí está
en la novela).
El problema con Battle Royale no es su exceso
de gore o de matanzas entre adolescentes, sino
su falta de filo para perfilar las situaciones y, en
especial, su desenlace que suena algo tímido.
Desde el momento que uno ve a los chicos armando una
bomba, uno podría pensar que la situación
se va a dar vuelta, y que en realidad los adolescentes
van a terminar generando una revolución, castigando
a los arbitrarios adultos que los han llevado a este
juego mortal. Pero no, simplemente acatan las reglas
del juego y, a lo sumo, logran sobrevivir a él.
El clímax intenta hacer una especie de catarsis
con el castigo a la figura de Kitano, pero es insatisfactorio.
Es un film violento, con algunas ideas originales,
y correctamente dirigido, pero le falta sal. Posiblemente
haya algo que se perdió en la adaptación
a la pantalla grande. Precisaba hundir el cuchillo en
la relación con los adultos, en la rebeldía
de los adolescentes, o crear un escenario que fuera
el inicio de una revolución. Así como
está es un sicodrama adolescente con balazos,
entretenido, pero sin gran sustancia.
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