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USA, 2001 : Damian Lewis (mayor
Richard D. Winters), Ron Livingston (capitán Lewis
Nixon), Donnie Wahlberg (sargento Carwood Lipton), Neal
McDonough (teniente Lynn 'Buck' Compton), Dale Dye (coronel
Robert Sink) Director
- Phil Alden Robinson, Richard Loncraine, Mikael Salomon,
David Nutter, Tom Hanks, David Leland, David Frankel
& Tony To, Guión - Erik Jendresen, Tom Hanks,
John Orloff, E. Max Frye, Graham Yost, Bruce C. McKenna
& Erik Bork, basados en el libro homónimo
de Stephen E. Ambrose
TRAMA : Esta es la historia
de la compañía Easy, un división
aerotransportada que combatió en la Segunda Guerra
Mundial. Desde sus duros comienzos en el campamento
de entrenamiento, hasta el día D, la lucha en
las Ardenas contra la contraofensiva nazi y el desolador
hallazgo de los campos de concentración alemanes,
completamente desconocidos hasta ese momento..
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A fines de los 90 Tom Hanks encontró una jugosa
veta como productor de TV, generando miniseries basadas
en filmes que él había protagonizado y que
tocaban una vena profundamente patriótica y americana.
La primera prueba fue la miniserie De la Tierra a la
Luna (1998), que parecía la expansión
lógica de Apolo XIII (1995) y que trataba
sobre la carrera espacial entre americanos y rusos en
la década del 60. El siguiente proyecto de Hanks
fue expandir el concepto de Rescatando
al Soldado Ryan (1998) - una idea que entusiasmaría
tanto al mismo Steven Spielberg, que terminaría
actuando como productor asociado -, y el resultado
final fue Band of Brothers.
Acá la idea era tratar la epopeya de un grupo
de soldados - desde sus comienzos en el campo de
entrenamiento hasta el final de la guerra -, y luego
de pasar las situaciones más feroces y desesperantes
que brinda semejante escenario. Estos personajes están
basados en héroes de la vida real, miembros de
la compañía Easy de aerotransportados
que tuvieron su bautismo de fuego al descender tras
las líneas enemigas en horas previas al Dia D,
y que tuvieron la misión de cortar todas las
vías de comunicación y reabastecimiento
de los nazis durante el desembarco aliado. Para encarnarlos
hay una troupe muy nutrida de actores, la mitad
de ellos ingleses (aunque haciendo el papel de americanos),
entre los que se encuentran Dexter Fletcher (de Juegos,
Trampas y Dos Armas Humeantes), un jovencísimo
Michael Fassbender, un cameo ultra fugaz de Simon Pegg,
amén de Damien Lewis y Donnie Wahlberg (quienes
se reencontrarían en Dreamcatcher),
y una parva de estrellitas televisivas de segunda línea.
Ciertamente si uno la compara con la miniserie gemela
- El Pacifico
(2010), también de Tom Hanks y Steven Spielberg
-, verá que Hermanos de Sangre está
mucho mejor construída. Acá el relato
se centra en los caracteres, a los cuales va rotando
en el papel protagónico para ir ilustrando distintas
facetas de la guerra. Hay momentos en donde se centra
en lo exclusivamente militar, otros en donde analiza
las relaciones interpersonales, y otros en donde enfatiza
el horror de la guerra. Por ejemplo, durante la
durísima contraofensiva alemana de Las Ardenas,
la miniserie prefiere centrarse en el terrible vida
profesional de los médicos que socorren como
pueden a los heridos, o en la espeluznante vida en las
trincheras, en donde la compañía Easy
debía mantener la línea y resistir como
pudieran el incansable bombardeo alemán. Es cierto
que a uno le gustaría que la dirección
se fijara en los aspectos más espectaculares
de la guerra - cómo es que la Easy fue salvada
del exterminio por la llegada sobre la hora de las fuerzas
de Patton en Las Ardenas, o cómo fue la irrupción
americana en Alemania a cañonazo limpio -,
pero también es cierto que todo eso ya se ha
visto antes (en otras peliculas y series) y esta miniserie
intenta dar un punto de vista fresco sobre cosas menos
trilladas.
Para que todo esto no fuera un caos con miles de personajes,
los libretistas han centrado el relato en una dupla de
amigos - compuesta por Damien Lewis y Ron Livingstone
-, alrededor de los cuales giran una troupe de caracteres
secundarios que se van rotando en el protagonismo de cada
capítulo. Como toda esta gente es agradable - en
un sentido u otro -, nos preocupa su suerte, y eso
es lo que le provee vida y emoción a la miniserie.
Antes del décimo capítulo la mitad de estos
personajes ha muerto o desaparecido, y los supervivientes
han pasado a ser veteranos con profundas heridas emocionales.
En un determinado momento la miniserie da a entender que
la mayoría de estos caracteres se encuentra al
borde del completo desequilibrio mental.
Ciertamente los últimos capítulos son
los más emocionantes ya que la serie termina
transpirando un sentimiento de camaradería auténtico.
Además está la preocupación de
los oficiales por sus subalternos, lo que termina transformándose
en una relación casi paternal. Esta gente interactúa
entre sí con pequeños gestos que denotan
una gran nobleza - la nobleza entre guerreros y hermanos
de sangre, como denota la frase del título que
está extractada de un párrafo de Shakespeare
- y eso es lo que le llega a la audiencia. Amén
de que las perfomances son muy buenas. En el penúltimo
capítulo - en donde descubren un campo de
concentración y contemplan con horror toda la
miseria humana desatada por la locura racial nazi -
resulta imposible no conmoverse, y eso que nada de lo
que aparece en la pantalla es nuevo. Es que luego de
10 horas uno termina viviendo emociones a través
de estos personajes, y termina sintiendo que se tratan
de nuestros amigos, con lo cual cuesta despedirse de
ellos.
Band of Brothers es un espectáculo formidable
y completo. Hay mucha acción, hay mucha emoción,
hay diálogos inteligentes, hay momentos inolvidables.
Es una miniserie sin desperdicio y una favorita del
público... entre los cuales, me incluyo.
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