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USA, 2007 : Steven
Pasquale (Dallas), Reiko Aylesworth (Kelly O’Brien), John Ortiz (Sheriff
Eddie Morales), Johnny Lewis (Ricky), Kristen Hager (Jesse), David Paetkau (Dale
Collins), Chelah Horsdal (Darcy), Robert Joy (Coronel Stevens), Ariel Gade (Molly
O’Brien), Gina Holden (Carrie), Kurt Max Runte (Buddy Benson), Liam James
(Sam Benson) Director - The Brothers Strause, Guión - Shane
Salerno, Musica - Brian Tyler |
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Esta es la secuela de Alien vs Predator.
El film de Paul W.S. Anderson era bastante bueno en sus propios términos,
aunque no resistía una comparación seria con las sagas originales
de Alien y Depredador.
Pero como film clase B y como crossover de franquicias era entretenido
y bastante razonable.
Ahora llega esta continuación de la mano de los hermanos Strause. Uno
ya siente un feo tufillo cuando la silla del director queda en manos de gente
de efectos especiales (como, p.ej., Spawn), y los Strause vienen del mismo
riñón. Con su empresa Hy*drau*lx asistieron en efectos a
films como El Dia Después de Mañana y 300.
A su vez el libreto queda en manos de Shane Salerno, que fuera script doctor
de la primera parte y que colaborara en Armageddon.
Si uno se atiene a los rubros técnicos, nos es un film mal dirigido.
Todas las secuencias de FX están ok, hay unas cuantas peleas, y la calidad
de la producción es correcta. El problema es que los hnos. Strause no saben
lo que es crear algo de clima, y se dedican a meter una escena de acción
tras otra - sin crear algo de clima o desarrollar una galería de personajes
medianamente interesantes -. Al menos Anderson en Alien
vs Predator creaba un suspenso mínimo dentro de la pirámide
en el polo.
Pero el gran gran problema de Aliens vs. Predator: Requiem, sin
embargo, no pasa por la dirección chata de los Strause - que al menos no
dejan que la trama quede en punto muerto -, sino por el guión de Salerno,
que es atroz. No sólo se dedica a saquear escenas completas de Depredador
- otra vez el cazador se cura arriba de un árbol, o cuelga sus víctimas
a decenas de metros de altura -, sino que además parece tener cierta obsesión
sádica con asesinar niños. Las primeras escenas están bastante
bien, con el padre y el hijo saliendo a cazar por el bosque y siendo infectados
por los "devoradores de caras". Sirven para el shock porque uno cree
que los niños suelen quedar ajenos a la muerte en las películas
de terror - si es que esta pretende serlo -. El problema es que, no satisfecho
con esto, Salerno insiste con la idea, revive a los personajes y decide que deben
verse mutuamente mientras el baby alien les parte el pecho.
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Los problemas continúan cuando la troupe de personajes que presenta
el libreto resulta ser una galería de clisés, encarnados por actores
anónimos, escritos de la peor manera posible y que su único fin
es proveer carne de cañón a las criaturas. (atención
fuertes spoilers mas adelante). El guión no los hace mínimamente
interesantes, además de agregar una subtrama atroz con los típicos
teenagers de películas clase Z - muchachita ligera de bombacha, adolescente
idiota, novio bravucón - y escrito de una manera imbecil. El resto de los
personajes es presentado dos segundos antes de que sean desmembrados por alguna
criatura. Y si los caracteres son estúpidos o insípidos, en ningún
momento se plantean qué o quien los está matando, actúan
como unos cobardes todo el tiempo y jamás se destacan del grupo. En el
film anterior Anderson construía un grupo de gente mínimo y relativamente
potable que intentaba luchar heroicamente; aquí no hay ningún héroe
ni nadie que resulte memorable. Ni siquiera el Depredador, que podría tener
una etica mínima (como en Alien vs Depredador)
y tomar a los humanos de aliados; aquí el cazador liquida humanos a la
par que el Alien y los cuelga despellejados a varios metros de altura, sin ningún
otro motivo que provocar un festival sangriento.
Además de toda la cobardía generalizada del elenco, se suma a
que Salerno sigue empecinado con las atrocidades, y despacha un alien a desatar
una matanza en el ala de partos de un hospital. Una cosa es intentar algo original
y otra es hacer algo enfermo, y eso es lo que pasa aquí. Es sencillamente
repulsivo.
Y si las ideas faltaran, Salerno roba el final de Resident
Evil: Apocalipsis, además de presentar a la famosa Yutani (la socia
de las industrias Weyland), que se hace con tecnología del Depredador en
una onda muy a lo Terminator 2 (como el chip del
T2, que altera el futuro). Posiblemente una idea para generar otra secuela más.
(fin de los spoilers)
Es una película mediocre, plagada de pésimos personajes y con
situaciones muy bizarras. Es un nuevo punto bajo en sus respectivas sagas. Al
menos las secuencias de acción son medianamente entretenidas, pero eso
no alcanza siquiera para calificarla como film aceptable. |
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