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¿Por qué
las películas sobre invasores alienígenas
tienen que ser tan formales y prolijas?. ¿Por
qué siempre se trata del ejército
y los científicos contra los extraterrestres
de turno?. Al parecer lo mismo pensó
el director y guionista Joe Cornish, quien tiene
ideas más anárquicas y radicales sobre
el tema. Al tipo se le ocurrió un escenario
totalmente diferente: aliens aterrizando en la zona
más pobre y peligrosa de Londres, y que terminaban
siendo enfrentados por las pandillas del barrio.
Algo así como marcianos invadiendo Ciudad
Oculta. Qué loco, ¿no?.
Cornish viene del riñón
de Edgar Wright, el mismo de Shaun
of the Dead y Hot Fuzz. Wright coproduce
el filme e incluso le presta a Cornish a uno de
sus amigotes, Nick Frost, quien vendría
a ser la mayor estrella del cast de la
película. Igual lo suyo es una participación
amistosa, ya que el grueso del filme se apoya
sobre un elenco de quinceañeros que actúan
con solvencia.
Si uno le busca el pelo al huevo,
Attack the Block (El Ataque a la Cuadra)
no es super cómica. Tiene un gran ritmo
y sin dudas es entretenida, pero no esperen explotar
en carcajadas. Lo que sí, siempre es simpática.
Aquí hay una barra de chicos callejeros,
pandilleros en ciernes que no pasan de los quince
años. Los pibes hablan con un vocabulario
realmente colorido, mezclando términos
gangsta con palabrería sacada del
mundo de los videojuegos, lo que termina por convertirlos
en una especie de versión hip hop de
McPhantom. En un principio son una parva
de criminales de bolsillo, prepotentes y despreciables,
hasta que se topan con un bicho que los ataca.
Después de liquidarlo se dan cuenta que
están llegando más, muchos más,
y literalmente caídos del cielo. Y, lo
que es peor, los aliens parecen estar obsesionados
con ellos como si supieran que liquidaron a uno
de su especie.
Lo que sigue es una excelente
vuelta de tuerca, en donde los repudiables ladronzuelos
terminan convirtiéndose en los héroes
de turno. Como en una road movie, ya no
serán los mismos cuando terminen la jornada,
y acabarán sacando lo mejor de sí
mismos luego de enfrentarse al peligro. En el
medio hay muchas persecuciones, muchas alianzas
impensables (comenzando con una enfermera a la
cual asaltaron al principio, siguiendo con un
par de niños piromaníacos, y culminando
con la pandilla de un dealer) y muchos
choques sangrientos, todo lo cual le pone condimento
a la historia.
Mas allá de la anécdota
de fondo, Attack the Block viene con subtexto
social incluído. La mayoría de estos
pandilleros adolescentes son negros que provienen
de familias muy pobres o desocupadas, y que están
resignados a vivir en los condominios construídos
por el estado para las clases bajas. Ellos mismos
sienten que están encerrados en una pocilga
y que no tienen manera de sobresalir de no ser
por el crímen. Como comenta el protagonista
en un momento: "¡Estos aliens son
cosa del gobierno! ¡Primero nos dieron armas
y luego drogas para que nos matáramos entre
nosotros, y ahora esto!", denotando el
sentimiento que nadie se ocupa de ellos y que
el estado los ha encerrado en un gueto,
esperando a que se exterminen entre ellos para
que dejen de ser una carga. En tal sentido, la
lección de la película es que toda
esa gente puede transformarse en mejores personas
si se les ofrecen la oportunidad adecuada.
Attack the Block es un
pasatiempo sólido e inesperado. Hay buenas
perfomances, buenos diálogos, buenas situaciones.
Es un mix de acción y comedia, aunque
el humor es más casual que otra cosa. Como
sea, es entretenida y fresca, y eso es lo que
importa. |