USA, 1998 : Bruce Willis (Harry
Stamper), Billy Bob Thornton (Dan Truman), Ben Affleck
(A.J. Frost), Liv Tyler (Grace Stamper), Steve Buscemi
(Rockhound), Will Patton (Charles ‘Chickie’
Chapple), William Fichtner (Coronel Willie Sharp)
Director - Michael Bay,
Guión - Jonathan Hensleigh & J.J. Abrams
TRAMA : Nueva York ha sido
bombardeada por meteoritos. Estos son la avanzada de
un gigantesco asteroide, conocido como "Dottie",
cuya masa - del tamaño del estado de Texas
- lo convierte en un "exterminador global",
capaz de producir un enorme cataclismo que asesine todo
tipo de vida sobre la Tierra. Ahora el director de la
NASA, Dan Truman, ha examinado todas las alternativas
posibles, y ha llegado a la conclusión de que
la única manera de detener la amenaza es plantar
una bomba atómica en el centro del asteroide.
Pero, para ello, precisa perforadores profesionales
y no astronautas. Así es como se decide a contratar
a Harry Stamper y su equipo, los mejores perforadores
del planeta y que se encuentran ahora en una plataforma
petrolera en las afueras de China. Y si bien Stamper
y sus hombres han pasado el riguroso entrenamiento de
emergencia al que han sido sometidos, pronto descubrirán
que la hostil naturaleza del asteroide es muy distinta
a cualquier superficie que se hayan topado en la Tierra...
provocando una serie de imprevistos que agotan el tiempo
en que pueden plantar la bomba y demoler la roca antes
que se transforme en una amenaza para todo nuestro planeta.
trailer
de Armageddon
Hay una diferencia muy grande entre una película
mala espantosa y una película mala
divertida. La segunda tiene tantos gaffes
que uno se divierte despedazándola, o al
menos el director ha tenido tanta buena onda que
se ha dado cuenta de que el argumento es un asco
y ha decidido tomárselo en sorna. En cambio,
en el primer caso, todo es demasiado serio o al
menos está plagado de actitudes chocantes,
de esas que agreden al espectador y pretenden imponerle
su trama aberrante como si se tratara de la Verdad
revelada. Hay muchas pistas en Armageddon
que indican que el director Michael Bay quiso hacer
una pelicula mala divertida. Hay demasiados chistes,
hay demasiadas situaciones absurdas, pasan tantas
cosas en pantalla que superan lo creíble.
El problema es a) la mayoría de esas
situaciones no son tan cómicas como Bay pensaba;
b) la mayoría del tiempo se alternan
con escenas ridículamente serias, pedantes
y, cuando no, soberbias; y c) la edición
esquizofrénica de Bay - con millones de
planos por segundo - no contribuye a que uno
termine por perdonarle algo a un filme que resulta
demasiado prepotente desde el vamos.
Le soy sincero: he aprendido a encariñarme
con Michael Bay. Creo que es un mal director
que - como Roland Emmerich - ha aprendido
a pulir de tal modo su arte para terminar generando
excelentes películas malas. Emmerich
ha alcanzado el pináculo de su talento
con 2012, y Bay lo ha
logrado con las entregas de la saga Transformers.
Si uno las analiza en el papel verá que
los diálogos son abominables y la trama
es insoportablemente boba pero, cuando el director
pone dichas escenas en cuadro y les añade
efectos especiales, consigue la inercia propia
de un ballet y las cosas funcionan en el sentido
último de la palabra "pochoclero".
Uno se rie de un chiste acertado pero también
se rie de una rutina muy ridícula y, cuando
llega la acción, el director despliega
todo su talento para conseguir el factor Wow!
en donde uno queda boquiabierto luego
de ver algo imposible en pantalla. Lamentablemente
llegar a ese grado de mediocridad perfeccionada
lleva tiempo, y uno puede ver las simientes de
dicho proceso en un filme como Armageddon.
Acá Bay todavía no había
aprendido de las bondades de la acción
en cámara lenta - algo que recién
mamaría después de ver los filmes
de Zack Snyder - y todo se ve demasiado frenético.
Llega un momento - como las secuencias que
ocurren a bordo del asteroide - en el que
resulta imposible seguir la acción en pantalla.
Eso es lo que ocurre con los directores "de
video" que ensamblan todo para que se
vea bien en una pantalla de TV (o en una cámara
de video, como la que utilizan para chequear la
minuta del rodaje), pero son incapaces de imaginar
el desborde visual que le supone a un tipo sentado
en la décima fila de un cine con una pantalla
gigante de 15 metros de largo enfrente suyo. Más
que disfrutar del filme, lo que obtiene el espectador
es una experiencia convulsiva.
Aún en el caso de que la edición
esquizofrénica de Bay redima a la película
en la pantalla chica, hay que reconocer que el
argumento de Armageddon es un desastre.
Resulta sorprendente ver la cantidad de talento
involucrado en este despropósito - J.J.
Abrams, de la serie Lost, Alias y
la nueva Star Trek;
Jonathan Hensleigh, el mismo de Duro
de Matar 3 y The Punisher;
y hasta Tony Gilroy, de la trilogía Bourne
y Michael Clayton-, tipos de brillo
reconocido que parecen haber redactado el libreto
luego de una noche de borrachera y drogas de mala
calidad. No sólo los personajes son clichés
terribles, sino que parecen escritos con una prepotencia
abominable (como si fueran argentinos?;
ups!, no quise decir eso). Bruce Willis bombardeando
a pelotazos el barco de Greenpeace que
quiere detener la perforación petrolera
en la que trabaja; persiguiendo a escopetazos
a Ben Affleck en la mencionada plataforma luego
de descubrir que se acuesta con su hija; exigiendo
toneladas de idioteces - que van desde no pagar
impuestos de por vida hasta que le revelen quien
mató a Kennedy - como parte de pago
por sus servicios; abordando una estación
espacial rusa que se cae a pedazos y siendo comandada
por un astronauta que vive pasado de vodka...
son tantas las situaciones espantosas que uno
termina odiando el filme mucho antes de que termine.
Si la intención de los libretistas era
dejar en claro que la idea les parecía
ridícula, podrían haberlo expresado
de otra manera o con mas talento (¿por
qué no hacer directamente una comedia?).
Pero así como los guionistas son culpables,
también lo son el director y el productor,
quienes consideraron que este pedazo de estiercol
podía dar a luz algo decente y decidieron
darle luz verde. Y terminaron con este engendro
sobreproducido, absurdo y ridículo por
donde se lo mire, otro ejemplo avergonzante en
el cual los detractores del cine yanqui podrán
hacerse una fiesta destrozándolo por el
resto de sus vidas.
Arlequin, tu portal de cine fantastico y de culto es un suplemento
de SSSM - el Servicio Secreto de Su Majestad. Diseño del sitio
web y desarrollo de contenidos por Alejandro
Franco. Derechos Reservados 2005 / 2010 Todas las imágenes
son propiedad de sus respectivos dueños - los contenidos pueden
ser reproducidos indicando la url original del mismo asi como el nombre
del autor