USA, 2010 : Jay Baruchel (Dave
Stutler), Nicolas Cage (Balthazar Blake), Alfred Molina
(Maxim Horvath), Teresa Palmer (Becky Barnes), Toby Kebbell
(Drake Stone), Omar Benson Miller (Bennett), Monica Bellucci
(Veronica), Gregory Woo (Sun-Lok), Alice Krige (Morgana
Le Fay),
Director - Jon
Turteltaub, Guión - Carlo Bernard, Matt Lopez
& Doug Miro
TRAMA : Hace siglos el protegido
del mago Merlín, Balthazar Blake, consiguió
apresar a la malvada Morgana Le Fay en un recipiente
mágico, pero ello significó la muerte
de su mentor y el sacrificio de su amada Veronica -
la que debió absorber el poder de la hechicera
con su cuerpo y quedó atrapada con ella -. Antes
de morir Merlín le dió a Balthazar la
misión de buscar a su sucesor, el supremo
mago merliniano, quien sería el único
capaz de destruir a Morgana y revivir a Veronica. Las
centurias han pasado y ese honor ha recaido en Dave
Sutler, un joven estudiante de física de Nueva
York. Pero mientras Sutler aprende con Balthazar los
pormenores de la magia, Maxim Horvath - un siniestro
secuaz de Morgana - les ha seguido el rastro y planea
liberar a la hechicera, para completar de ese modo el
conjuro máximo que permitiría revivir
a los muertos y formar un ejército para arrasar
la Tierra. Ahora Sutler y Balthazar deberán evitar
a toda costa que la misión de Horvath culmine
con éxito.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia.
trailer
de El Aprendiz de Brujo
Cada vez que veo a Nicolas Cage en pantalla, me acuerdo
del personaje de Robert Downey Jr en Una Guerra de
Película (2008), en donde hacía de un
actor necio y cargado de ínfulas que creía
que podía interpretar cualquier tipo de papel...
incluso el de un afroamericano (!). Para mí Cage
siempre será el tarado que se creía
vampiro en El Beso del Vampiro (1988) - el que
debe ser uno de sus papeles más cómicos
-. Vale decir, el tipo era bueno para lo comedia y
zafaba para el drama, pero con el bendito regalo del
Oscar de Leaving Las Vegas (1995), comenzó
a creerse que le daba el físico para ser héroe
de acción. Como en Hollywood lo usual es que la
locura sea compartida (si ganó el Oscar, puede
interpretar cualquier cosa), hay un numeroso grupo
de productores que también se convencieron de ello
(wtf!?) y le
dieron su oportunidad. Lo cierto es que Cage ha tenido
un olfato bastante bueno para elegir proyectos (cuando
no lo apuran sus necesidades monetarias, debido a sus
problemas con el fisco) y acierta en 2 de 3, generando
películas taquilleras. Esto confirma el segundo
axioma hollywoodense (si es taquillero, está
en lo correcto), un descerebrado principio que indica
que la efectividad en las recaudaciones le da la razón
a los tipos más burros, torpes y carentes de talento
que hayan circulado por la meca del cine - desde Joel
Schumacher hasta Pauly Shore y Tim Story -, y los
mantiene en actividad por un tiempo superior a lo saludable.
Ciertamente Nicolas Cage no ha hecho un despropósito
de su carrera como Cuba Gooding Jr (que ahora da lástima),
pero se ha embarcado en proyectos bizarros y/o heroicos
para los cuales no le dá el physique du rol
- peliculas de pasables para abajo, en donde lo que
más desentona es el casting de Cage -. Repasemos:
Con Air (1997, y su primer atentado al buen gusto),
Contacara (1997), Gone in 60 Seconds (2000),
sus anteriores colaboraciones con il ladri Jon
Turteltaub - Tesoro Nacional y secuela -, y la
peor de todas que ha sido El
Motorista Fantasma (2007). Todo esto, sin mencionar
que en un momento fue un muy serio candidato a
ponerse la capa roja en el papel del título del
reboot de Superman cuando Tim Burton manejaba
el proyecto (tsunami de wtf!).
Aun con todo ello, uno no termina de odiar a Cage,
simplemente porque el tipo tiene cierta simpatía.
Lo que uno cuestiona es su elección de roles
de héroe, para los cuales no le da la cara ni
el cuero. Cage ha hecho cosas muy buenas como Next
y Knowing, que son héroes
más comunes y de clase media, pero también
se ha embarcado en papeles que eran más del estilo
de un Bruce Willis o de un Sylvester Stallone (cuando
éstos estaban en su mejor momento). Con El
Aprendiz de Brujo vuelve a cometer otro moco
cinematográfico, no porque el papel sea para
un tipo más atractivo y de físico más
grande, sino porque su rol (y todo el film) está
escrito para el demonio. Otra vez tenemos a Nicolas
Cage haciéndose el canchero en una película
absurda en un 99%, tal como ocurría en National
Treasure. Como le dice Jay Baruchel en un momento:
"Esto es una locura!. ¿No piensas que todo
esto es demasiado ridículo?".
El otro cómplice de esta abominación es
el director Jon Turteltaub, un tipo que no sabe lo que
es mesura en términos cinematográficos.
Y, detrás de todos estos, está el pope
Jerry Bruckheimer produciendo. Me imagino el razonamiento
de Bruckheimer con los ejecutivos de la Disney,
diciéndoles que si con sólo un nombre pudieron
hacer una franquicia millonaria - el del parque de entretenimientos
de Disneylandia que evolucionó hasta convertirse
en Piratas
del Caribe -, por qué no podrían hacer
lo mismo con el clip de cinco minutos de Fantasía
(1940), en donde el ratón Mickey dirigía
un ejército de escobas embrujadas que se salían
de control?. Acá el mismo clip está recreado
de una manera tan insípida, anónima y veloz
que apenas dura tres minutos... pero aún le quedan
108 minutos de trama para rellenar. El filme podría
haber seguido algún camino moderado y standard
como para generar un poco de clima y hacer amigables a
los protagonistas, pero como el director Turteltaub y
el productor Bruckheimer están convencidos que
están haciendo la próxima gran franquicia
mágica post Harry
Potter, se empeñan en incrustar efectos especiales
cada dos minutos, lo que termina por saturar y volverse
odioso. Nicolas Cage montando un águila de metal
gigante del edificio Chrysler; Nicolas Cage revoleando
a Alfred Molina por los aires; Nicolas Cage conduciendo
un antiguo Rolls Royce a toda pastilla por las
calles de Nueva York mientras entra y sale de los reflejos
en las vidrieras... y así todo el tiempo.
En el fondo, esto bien podría ser la versión
americanizada de Harry Potter dirigida por Michael
Bay (o por Barry Sonnenfeld, que no conoce términos
medios). Al menos la acción que dirige Turteltaub
se puede seguir en pantalla sin que se nos revuelva
el estómago, pero es exagerada y recargada. El
filme funciona bastante mejor (aunque sin ser una maravilla)
cuando Jay Baruchel está solo y/o con la chica
(como la danza con los rayos de la bobina Tesla, que
debe ser el único momento original del filme).
Pero por el resto, abruma y termina resultando ridículo.
No es que el filme sea aburrido - simplemente porque
todo el tiempo pasan cosas en pantalla -, pero es una
película que tiene de todo en exceso, excepto
magia real y entretenimiento sólido. Acá
había una oportunidad de hacer algo medianamente
interesante, sólo que los arruinaron una troupe
de tipos que sobreactúan y que se han enviciado
con el departamento de efectos especiales.
Arlequin, tu portal de cine fantastico y de culto es un suplemento
de SSSM - el Servicio Secreto de Su Majestad. Diseño del sitio
web y desarrollo de contenidos por Alejandro
Franco. Derechos Reservados 2005 / 2010 Todas las imágenes
son propiedad de sus respectivos dueños - los contenidos pueden
ser reproducidos indicando la url original del mismo asi como el nombre
del autor