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TRAMA : En el 2131 la Tierra ha sido devastada
por una guerra nuclear. Entre los restos de las ciudades
los sobrevivientes subsisten fuertemente armados, disputando
continuas guerras internas. Una de las guerreras más
destacadas es Deunan, quien resulta emboscada y apresada
por una fuerza paramilitar nunca antes vista. La chica
es llevada a la paradisíaca ciudad de Olimpo,
donde una renaciente sociedad intenta prosperar tras
el apocalipsis nuclear. Olimpo es una metropoli regida
por un comité de siete ancianos, que mantiene
un justo control sobre sus habitantes. Deunan se entera
de que la ciudad está poblada por humanos y clones,
por partes iguales. Los clones - llamados Bioroides
- disponen de un plazo limitado de vida, que es prolongado
periódicamente, así como se encuentran
carentes de emociones y anuladas sus funciones reproductivas,
todo esto como fruto de un plan para mantenerlos controlados
mientras observan su desenvolvimiento. Los Bioroides
controlan internamente la ciudad y la policía
al mando de la gobernadora Athena, mientras que los
humanos se encargan del ejército (y de la defensa
exterior) a cargo del general Uranus. Pero las tensiones
entre Bioroides y humanos se acrecientan, y un atentado
a la fábrica de clonación - ejecutado
por los humanos y que ocasionaría la muerte masiva
de los clones en pocas semanas - pone a la sociedad
al borde de una guerra civil. Allí Deunan se
entera que ha sido rescatada a pedido de Athena, y que
ella es la única que puede encontrar al proyecto
Appleseed, el archivo perdido que podría darles
a los Bioroides la posibilidad de reproducirse y subsistir
sin el control humano. Pero los militares tienen preparado
un golpe de estado así como férreos planes
para evitar que Deunan encuentre a Appleseed.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Appleseed está basado en un manga
escrito por Masamune Shirow, un célebre autor de
comics cuya obra más popular es Ghost in the
Shell. Pero hablando en cuanto a mangas, Ghost
in the Shell es de 1991 mientras que Appleseed
es de los primeros trabajos de Shirow, publicado en 1985.
La tira fue enormemente popular y obtuvo varios premios
de la crítica especializada. En 1988 llegaría
una versión directa a video (conocida como Appleseed:
OVA), y en el 2004 una especie de remake, que
comentamos ahora, dirigida a la pantalla grande.
En general la obra de Shirow sigue los lineamientos
del cyberpunk, con futuros apocalípticos,
sociedades utopicas y una plena integración entre
el hombre y la máquina. Appleseed no es
la excepción. Aquí el cuadro socio político
es a veces excesivamente complejo, pero lo hace un buen
caldo de cultivo para desarrollar numerosas historias
relacionadas con intrigas de poder.
Como film, Appleseed es técnicamente
deslumbrante. Es el más brillante anime
de los ultimos años, con una exquisita combinación
de CGI, animación 2D y 3D, y técnicas
de avanzada que lo hacen realmente formidable en lo
visual. No solo mantiene el estilo habitual del manga
- en especial el perfil fisico de los personajes - sino
que los integra impecablemente a escenarios ultradetallados
y con una perfección de movimientos exquisita.
Por momentos parece un film rodado en vivo con actores.
Pero además de su preciocismo técnico,
es brillante en cuanto a las secuencias de acción,
con gigantescas escenas de devastación masiva
que dejan al espectador boquiabierto. Más que
realismo, Appleseed desarrolla un nuevo standard
- el hiper realismo - donde todo posee un grado de detalle
(y nitidez) impresionante. Colores vívidos, efectos
especiales espectaculares, movimientos naturales de
los personajes. Es un espectáculo formidable.
Pero más allá de su genial animación,
es una película bien dirigida. Shinji Aramaki
se da sus tiempos para ir desarrollando la trama, y
es posible seguir la evolución de la trama con
cierta tranquilidad. El único problema que enfrenta
Aramaki es lo que yo llamo "la secuencia de
vómito masivo de información",
que tiene lugar durante la primer media hora de proyección,
y que sirve para que la audiencia pueda ubicarse en
el escenario que plantea el film. No se le puede culpar
a Aramaki porque la exposición no resulte demasiado
clara - en especial, la escena dentro del auto entre
Deunan y Hitomi -, ya que en realidad se trata de un
problema innato del manga que quiere adaptar,
que tiene un trasfondo bastante complejo. Hubo una guerra
mundial nuclear, y gran parte de los sobrevivientes
se aglutinaron en una sociedad utópica que reside
en la ciudad de Olimpo. Como la población humana
es escasa, se ha desarrollado una sociedad de clones.
Como nadie confía en los clones, los tienen fuertemente
vigilados, anuladas sus funciones reproductivas y bajo
un control estricto - el día que se rebelen,
liberarán un virus letal para ellos que mantienen
apresado en el denominado tanque D -. Lo que
la trama no puede explicar - y me imagino los problemas
del director Aramaki para intentar explicarlo sin producirle
la muerte cerebral al espectador por inundación
masiva de información - es, por ejemplo, que
fue de la vida del militar padre de Deunan, o cómo
Deunan no sabía nada de la existencia de Olimpo,
o por qué los humanos que están afuera
de Olimpo viven en guerra permanente. Ni siquiera queda
claro cómo Deunan fue a parar lejos de Olimpo,
ya que su padre fuera uno de los fundadores de la ciudad.
He leído por la red multitud de críticas
de aficionados que la han defenestrado a Appleseed
como un film mediocre o un anime rutinario. Nada
más lejos de la realidad. Es cierto que el film
tiene algunos agujeros narrativos como los ya explicados,
y a veces resulta algo complejo seguir quién
es quién y por qué lo hace, pero de ningún
modo es una historia descerebrada.
Lo que resulta interesante observar es ver cómo
han evolucionado las pautas de la ciencia ficción
japonesa. Hace cincuenta años el standard era Godzilla,
hoy lo es Appleseed. Mientras que antes la sci
fi del sol naciente elaboraba tramas donde el peligro
atómico se concretaba en el presente para desatar
monstruos y amenazas alienígenas - reiterando un
escenario similar al bombardeo atómico del 45 -,
desde los 70 y con la evolución del manga
y del anime las historias se han vuelto futuristas,
mucho más oscuras y pesimistas - al día
de hoy, el anime desarrolla una ciencia ficción
mucho más adulta que la de los filmes japoneses
standard con actores -. La sci fi del nuevo milenio
habla de futuros con guerras atomicas globales, de sociedades
arrasadas, de una humanidad conflictiva que vive aislada
de los peligros que la rodean y cuya supervivencia pende
de un hilo - como que la lección nuclear no ha
sido aprendida y todo debe arder nuevamente -. Olimpo
no es demasiado diferente a Tokyo 3 de Evangelión,
por ejemplo. Y en todos los casos, no hay esperanza posible.
Aquí lo que plantea Appleseed no es más
que una metáfora antimilitarista y antiracista.
En esa sociedad armónica que constituye Olimpo,
los ciudadanos modelo - los bioroides - son precisamente
los más vigilados. Existen un temor paranoico
subyacente en toda la trama, donde los ancianos que
controlan la ciudad disponen de toda clase de medidas
extremas para mantener a los clones a raya - desde su
limitación en cuanto a funciones reproductivas
y emocionales hasta el tanque D, que los puede exterminar
en un segundo -. Sorprendentemente el dichoso tanque
D resulta ser un chiste de humor negro que reserva la
historia para el final, mostrando que el criterio de
los ancianos es relativamente más sabio de lo
que se pensaba. Desde ese punto de vista, no deja de
ser todo una maniobra para tutelarlos hasta que puedan
renacer como una nueva raza capaz de controlar el planeta
pero con manos responsables. Al final son los clones
los que terminan por supervisar la supervivencia de
la raza humana.
Es un film formidable que, si bien tiene algunas fallas
en lo narrativo, no es ni por asomo la mediocridad que
todos dicen. Como suelo decir, a veces los criticos
están saturados de ver filmes y eso les impide
ver uno bueno cuando lo tienen delante de sus ojos.
En lo técnico y en lo argumental está
demostrado que Japon es el rey - uno piensa en Pixar,
Titan AE , Heavy Metal o Final Fantasy,
y no hay nadie que pueda acercarse al nivel de avance
y profundidad de ideas del anime actual -. Es
cierto que a veces las historias están pasadas
de vueltas de tuerca, pero siempre terminan siendo más
que dignas.
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