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GB, 1969 : Roy Thinnes (Glenn
Ross), Patrick Wymark (Jason Webb), Ian Hendry (John Kane),
Lynn Loring (Sharon Ross), Loni von Friedl (Lise Harpman)
Director - Robert Parrish, Guión
- Gerry Anderson, Sylvia Anderson & Donald James
TRAMA : La agencia espacial
europea EUROSEC ha descubierto que existe un planeta
orbitando en posición diametralmente opuesta
a la Tierra, y cuya presencia ha permanecido oculta
por el Sol. Contando con el apoyo de los norteamericanos,
EUROSEC logra recabar los fondos para concretar la construcción
de una nave y se lanza una misión tripulada por
el americano Glenn Ross y el inglés John Kane.
Pero al llegar al nuevo planeta la nave sufre un accidente
y sólo Ross sobrevive. Y el americano descubre,
para su asombro, que el nuevo planeta es un clon de
la Tierra - en lo físico, cultural, e incluso
en las personas que lo habitan -. Tanto su esposa como
sus compañeros de EUROSEC se encuentran duplicados
en este nuevo planeta, sólo que todo el mundo
se encuentra diseñado como el opuesto de lo existente
en la Tierra - como si fueran los reflejos de los mismos,
vistos en un espejo -.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Este es un proyecto de Gerry y Sylvia Anderson, los titiriteros
ingleses que obtuvieran gran popularidad en los sesentas
con sus series de ciencia ficción protagonizadas
por marionetas como los Thunderbirds
y Stingray. A finales de la decada los Anderson
quisieron seducir al público adulto y comenzarían
a desarrollar productos interpretados por actores. Mas
Allá del Sol sería el primer largometraje,
y en los setentas incursionarían en la TV con Invasion
UFO y Cosmos: 1999.
Pero en sí no hay mucha diferencia entre Mas
Allá del Sol y los filmes de los Thunderbirds.
La mayor diferencia es que en vez de marionetas hay
actores, pero el desarrollo dramático de los
papeles es igual de acartonado. A su vez la estructura
del relato tiene similares deficiencias a las de las
películas reseñadas del matrimonio Anderson:
son una serie de episodios encadenados que mantienen
el interés de la audiencia por la variedad, pero
ninguno de ellos está desarrollado con la profundidad
que se merece. Aquí, por ejemplo, hay un largo
periplo hasta llegar al nudo de la historia, que pasa
por los problemas internos de EUROSEC, la detección
de espías, el entrenamiento de los astronautas,
las luchas del director de la agencia para concretar
el proyecto, y algún trasfondo muy liviano de
la vida personal de los tripulantes de la misión.
Pero los personajes jamás ganan tridimensionalidad
y terminan siendo estoicos como en todos los filmes
y series del matrimonio Anderson.
Lo cual no quita que esa parte de la película
no deje de ser interesante. Como hay tanta variedad
de situaciones, resulta entretenida. Los efectos especiales
son soberbios, y en especial el lanzamiento de la misión
al nuevo planeta, que posiblemente sea el mejor despegue
creado con maquetas siglos antes de la llegada de los
CGI. Se ve soberbiamente realista. El otro punto interesante
es Jason Webb - el director de EUROSEC - cuyas
manipulaciones políticas resultan atractivas.
El problema es que, cuando el film llega al nudo de
la historia - la llegada al nuevo planeta -, se mete
en una jungla de incoherencias que le resulta imposible
sortear indemne. Empezando por la cuestión obvia
de cómo nadie detectó la existencia de
un planeta diametralmente opuesto y en la misma orbita
de la Tierra (para empezar, se menciona una misión
a Marte... con lo cual, lejos de la Tierra, se debería
haber avistado el segundo planeta); después,
cómo es que los astronautas no reconocen a la
Tierra gemela desde el espacio, ni porqué estos
clones no hablan al revés, ya que su lectura,
cultura y vestimenta sí lo están. Es una
ensalada de conceptos mal resueltos, y ni siquiera el
filme se dedica a explorar todas las posibilidades.
Tal como los otros fragmentos de la historia, antes
que uno se de cuenta estos clones aceptan la teoría
de Roy Thinnes de la Tierra gemela y lo están
lanzando al espacio. Y en cinco minutos llegan los créditos
finales, así de abruptos.
No es un concepto bien desarrollado, y ni siquiera se
le da el tiempo de hacerlo intrigante. Es simplemente
otro mecanismo del guión para mantener las cosas
siempre en movimiento, pero no resulta la idea fascinante
que el filme pretende vender.
Para la trivia, está Roy Thinnes de la serie
de TV Los Invasores - en una época que
parecía candidato al estrellato -; como el astronauta
inglés está Ian Hendry - uno de los protagonistas
originales de la serie de culto Los
Vengadores, antes que Patrick MacNee se hiciera
con la posta -; y en roles secundarios hay gran parte
del que sería el staff de Invasión
UFO como Ed Bishop, George Sewell y Vladek Sheybal
(entre otros).
Mas Allá del Sol es entretenida como
todos los productos de Gerry y Sylvia Anderson, pero
lógica y científicamente hablando está
llena de huecos que son evidentes. Aún así,
ver las maquetas de los Anderson en acción es
un placer, y la historia es tan variada que uno pasa
un rato ameno. Pero su punto central es tan consistente
como un queso gruyere. |