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USA, 1980 : Julie Hagerty
(Elaine), Robert Hays (Ted Striker), Leslie Nielsen (Dr. Rumack),
Lorna Patterson (Randy), Robert Stack (Rex Kramer), Stephen Stucker
(Johnny), Otto (como él mismo), Kareem Abdul-Jabbar (Murdock),
Lloyd Bridges (McCroskey), Peter Graves (Capitán Cambio)
Director - Jim Abrahams, David Zucker y Jerry Zucker, Guión
- Jim Abrahams, David Zucker y Jerry Zucker, Musica - Elmer Bernstein |
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TRAMA
: Elaine es una azafata de TWA Airlines que se encuentra a punto
de romper con su novio, el ex piloto de combate Ted Striker. Pero
Striker no quiere terminar con la relación y la sigue hasta
el avión, abordándolo. Pero ni bien iniciado el viaje,
el vuelo comienza a correr serio peligro, ya que la mayoría
del pasaje y de la tripulación ha ingerido pescado en mal
estado y comienza a enfermarse gravemente. Con los pilotos y el
navegante desmayados, la única esperanza para aterrizar es
que Striker vuele el Jet. Pero Striker padece de un severo trauma
de los días de la guerra, lo que le produce terror al pilotear
un avión y le impide tomar los mandos del Jet.
NOTA : como siempre, desarrollamos este sitio
desde fans hacia fans del buen cine. Por ello, se pueden mencionar
partes del film que pueden develar el final (spoilers), pero asumimos
a esta altura que los lectores han visto el film o se encuentran
familiarizados con la historia. |
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- Dios mío... ¿En serio vamos a morir? -
(Dr.Rumack
a Stryker) - Se lo digo en serio... ¡Y yo no soy su Dios.!
-
Esta es una de las comedias más famosas de la historia,
y fue elegida por voto popular entre los 50 filmes más cómicos
del siglo. Disparó toda una moda de parodias de género
que continúa hasta hoy, y lanzó a la fama a sus directores
y guionistas, sin hablar de la formidable carrera posterior que
desarrollaría Leslie Nielsen.
Pero a decir verdad, lo que Abrahams, Zucker & Zucker terminan
haciendo no es nada nuevo. La parodia disparatada basada en filmes
(o géneros cinematográficos) era el pan y la torta
de Mel Brooks desde mucho tiempo antes, con películas como
Young Frankenstein o Blazzing Saddles. Lo que hicieron
Abrahams, Zucker & Zucker (o el trío ZAZ, como se le
conoce), fue empaquetarlo, inundarlo de chistes cada 5 segundos
y poblarlo de cameos y figuras conocidas. Este modelo de comedia
sería copiado a rabiar hasta producir el agotamiento del
mismo.
Y el derrumbe del género se produce, precisamente, porque
los autores de los clones de Airplane! (e incluso el mismo
trío ZAZ) terminaría por olvidarse lo que hizo tan
efectiva a la película. Airplane! es una parodia de
género; hay 30 películas similares, en tono serio,
que están inundadas de todos los clisés a los que
el trío ZAZ apunta los dardos. El problema posterior de la
parodia disparatada es que terminaría por calcar escena por
escena a filmes enteros. Esto es lo que sucede en películas
como la saga de Scary Movie (donde los ZAZ intervinieron
de modo bastante triste), Wrong Acussed (otro blando vehículo
de Leslie Nielsen que ridiculiza a El Fugitivo) o la espantosa
Epic Movie. Calcar una escena de un film y repetirlo de modo
exagerado no es gracioso. Lo que sí es gracioso es tomar
un montón de clisés y repetirlos de un modo soberanamente
serio en un entorno hilarante. Parodiar un género significa
entender los mecanismos del mismo y, en un tono bastante diferente,
se puede calificar a la saga de Scream como una parodia brillante
del cine de terror. Usted sabe que en una película de terror
hay asesinos acosando, adolescentes desnudas, los negros siempre
mueren, los que tienen sexo son asesinados, y que en las secuelas
el nivel de sangre se dispara a niveles estratosféricos.
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Precisamente son esos los códigos que inteligentemente
Airplane! apunta sobre los dramas de aeropuerto. Los aviones
sufren una desgracia, existen montones de historia de stock - matrimonios
en crisis, la chica que precisa el trasplante para sobrevivir, la
azafata heroica con un romance turbulento -, y la mecánica
del avión o el tiempo (o ambos) fallan a último momento.
Personalmente considero que las películas de cine catástrofe
con aviones son especímenes de la peor ralea. Toda la saga
de Aeropuerto es espantosa, llena de actores retirados o en
decadencia diciendo líneas terribles. Y la catástrofe
de marras es más boba de lo que parece, o bien es resuelta
del modo más ridículo posible.
Esto no significa que Airplane! construya una trama totalmente
desde cero; de hecho el trío ZAZ había adquirido los
derechos sobre el film Zero Hour! de 1957, que aquí
es calcado al 70%. En dicha película Dana Andrews era Striker,
y el drama es idéntico; incluso hay líneas completas
extraídas del film, como el tema del pescado envenenado,
los mandos que se sienten como una esponja mojada, o la frase
de que volar es como andar en bicicleta. A esto le añade
una pizca de Aeropuerto, en especial Aeropuerto 1975
donde Linda Blair era la niña que precisaba el trasplante,
entre otras cosas.
También otra diferencia significativa con toda la tropa
de inferiores imitadores que seguirían, es que Airplane!
se toma tiempo para desarrollar una historia lineal, bombardeando
siempre con chistes, pero dando intervalos para alguna secuencia
dramática. En especial el romance entre Elaine y Striker.
No es un atosigamiento constante, y esas pausas permiten respirar
al espectador. Además la mayoría de gags que
dispara eran aún frescos (Hay que llevarlo a un hospital!
- ¿Qué es eso? - Un edificio lleno de enfermos)
y de buena calidad, en vez del mal gusto, los chistes escatológicos
o la repetición textual de líneas de otros filmes
que arruinarían al género.
Como los protagonistas principales, Robert Hays es muy blando y
Julie Hagerty es decididamente horrible. Los que roban escena son
los secundarios de siempre, que acá juegan papeles cómicos.
Robert Stack, con su estoicismo a flor de piel es realmente bueno
así como Peter Graves, pero Lloyd Bridges y Leslie Nielsen
son formidables. En el caso de Bridges es notable ver a qué
tipo de ridículeces se presta. Y en cuanto a Nielsen, tiene
un timing cómico perfecto. Aún hoy, participando
en películas más tristes como Scary Movie 3,
Nielsen conservan una gracia que ilumina sus minutos de pantalla.
Es una película que aún conserva su gracia. El problema
con las comedias de culto es que tienen una rápida caducidad.
Uno puede llorar cientos de veces por las mismas cosas en un drama,
pero es difícil que después de varias veces de ver
una comedia se ría del mismo chiste - sólo casos excepcionales
como Mr. Bean, Benny Hill
o Monty Python pueden darse ese lujo -. Igual uno siempre
termina por descubrir cosas, como en la secuencia inicial cuando
Peter Graves lee una revista del kiosco llamada Modern Sperm. |
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