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USA, 2005 : Charlize
Theron (Aeon Flux), Marton Csokas (Trevor Goodchild), Sophie Okenedo (Sithandra),
Jonny Lee Miller (Oren Goodchild), Caroline Chikezie (Freya), Pete Postlethwaite
(el Cuidador), Frances McDormand (Handler), Amelia Warner (Una Flux), Paterson
Joseph (Girou), Nicholas Kinski (Claudius) Director - Karyn Kusama,
Guión - Phil Hay & Matt Manfredi, basados en la serie animada de la
MTV creada por Peter Chung, Musica - Graeme Revell |
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Aeon Flux es una serie animada de culto, emitida en la MTV y creada
por Peter Chung. La tira comenzó a emitirse en el período 1991 -
1994 como una serie de cortos de escasos minutos, antes de ganar un espacio semanal
con episodios de 30 minutos en 1995. La serie rápidamente desarrolló
una comunidad de fans, en gran parte a su concepción futurista delirante
y extrema, donde desde la concepción visual hasta la actitud de los personajes
resultaban bizarros. Aeon Flux era una terrorista que combatía el gobierno
dictatorial de Trevor Goodchild, pero el caracter en sí era tremendamente
original, con una cintura exageradamente ceñida, multitud de gadgets implantados
en el cuerpo, y una actitud letal impresionante. Uno podría debatir durante
horas acerca de la esencia de la tira, si Chung no estaba mostrando en el fondo
todas las caracteristicas de la juventud del nuevo milenio en posturas realmente
exageradas. Desde la concepción bulímica del físico del personaje,
su rechazo a la autoridad, su naturaleza violenta y punk, hasta la integración
bizarra de la tecnología en el ser humano en forma de implantes corporales
de la más diversa naturaleza. Es una fantasía cyberpunk llevada
a los límites más extremos.
En el 2005 llegó esta adaptación a la pantalla grande, que tuvo
una recepción de crítica y público muy desigual. En la taquilla
se hundió, y en cuanto al periodismo el solo hecho de negarles la preview
antes del estreno terminó por generar las posturas corporativas usuales
de la critica norteamericana - esto es, apedrearlo sin piedad -, aunque algunas
escasas voces salieron a defender el film. Generalmente cuando los estudios niegan
el acceso de la prensa es porque piensan que la película va a ser un fracaso
y esperan aunque sea un fin de semana de recaudación aceptable hasta que
las críticas salgan a bombardearla. A esto se sumó los comentarios
del mismo Chung, que terminaron por defenestrar al film, arrojándole más
tierra encima.
A decir verdad, Aeon Flux no es el bodrio que todos aclaman. Como es
obvio, al pasar por Hollywood mucha de la visión salvaje y extrema de Chung
queda sanitizada dentro de los estandares de la industria. Por ejemplo, la naturaleza
anárquica de Aeon Flux - que en la serie nunca quedaban claros cuáles
eran sus ideales revolucionarios -, aquí terminan por ser detallados como
la rebelión contra un régimen dictatorial que desaparece personas
y realiza manejos poco claros. Otras historias de fondo - como que los Monicanos
en realidad son un país independiente y en guerra con Bregna - desaparecen
de un plumazo. En todo caso, Aeon Flux toma ideas de la serie y las transplanta
a una utopía futurista que se ha desviado en sus intenciones, donde todos
los actores tienen una causa y un papel en vez de una trama críptica y
violenta como solía suceder en la saga animada.
Yo no soy un seguidor de la serie y, como suele ocurrir, no espero que Hollywood
adapte libros e historias con fidelidad. En sus propios méritos Aeon
Flux no es un mal film; tiene bastante estilo y no presenta demasiadas fallas
que la califiquen de herejía cinematográfica. El problema es que
no resulta demasiado interesante. Sin duda la parafernalia visual de los gadgets
de Aeon es cautivante, pero hay algo que falla y es el gancho de una historia
realmente innovadora. Uno ya sabe que las cosas no son lo que parecen cuando conoce
que el científico que salvó a la humanidad sigue vivo 400 años
en el futuro. Lo que hace la directora Karyn Kusama - de Girlfight - es,
a lo sumo, intentar complicar algo las cosas para que las verdades ocultas de
Bregna no resulten obvias, y por momentos lo consigue. A decir verdad, hay instantes
en que la trama se enrarece bastante y pareciera que uno pierde el hilo, pero
siempre se regresa a un carril coherente. El tema es que la historia de fondo
- de que toda Bregna es estéril y la población sobrevive gracias
a la clonación - no tiene impacto. Es posible que el espectador anticipara
esto, y también en parte porque los personajes son muy esquemáticos
y no nos importan demasiado. Por ejemplo, en el momento en que Aeon pierde a su
hermana, no sentimos nada por el caracter. Es todo muy maniqueo, demasiado estilizado
y fashion como para resultarnos humano y con sentimientos.
El otro problema pasa por los actores, que no son los adecuados. Aquí
Charlize Theron cobra su primer gran cheque después del Oscar de Monster,
pero apenas llega a lo correcto. Aeon Flux tiene una naturaleza animal y asesina
y requería otra actriz, amén de que físicamente es muy rellena
en comparación a la cintura de avispa del personaje original. Como siempre
insisto, este era un papel como para Millia Jovovich. El otro puntal, que es Trevor
Goodchild, resulta demasiado blando en las manos de Marton Csokas. Fisicamente
da para el papel, pero como actor no parece destilar la fuerza suficiente de quién
debería ser un dictador de la última nación de la humanidad.
Es aceptable, no memorable y no sorprendente. A lo sumo queda como una buena
película, pero sin el grado de shock que podría haber ameritado. |
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