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USA, 2007 : Ioan Gruffudd (Reed Richards / Mr Fantastico),
Jessica Alba (Susan Storm / la chica invisible), Chris Evans (Johnny
Storm / la antorcha humana), Michael Chiklis (Ben Grimm / la Cosa),
Julian McMahon (Victor Von Doom), Andre Braugher (General Hager),
Laurence Fishburne (Voz de Silver Surfer), Doug Jones (Silver Surfer),
Kerry Washington (Alicia Masters), Beau Garrett (Capitan Raye)
Director - Tim Story, Guión - Mark
Frost & Don Payne sobre el comic creado por Stan Lee y Jack Kirby, Musica
- John Ottman |
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Los Cuatro Fantasticos son el gran antecedente de los equipos de super
héroes en el mundo del comic. Nacieron de la pluma de dos de los
patriarcas del género, Stan Lee y Jack Kirby, en 1961, como una respuesta
de Marvel a La Liga de La Justicia de la DC Comics. En poco
tiempo Los 4 Fantasticos pasarían a ser uno de los títulos
más vendidos de la editorial, y con el tiempo tendrían su propia
serie animada.
La popularidad del equipo fantástico nunca mermó, a pesar de
la aparición posterior de otros teams más exitosos comercialmente
como los X Men. En plena euforia del Batman
de Tim Burton a finales de los 80, el proyecto de llevar a la pantalla grande
al equipo de super héroes se hizo sentir con fuerza, pero los efectos especiales
de la época terminaban por asustar a los productores, concibiéndola
como una película difícil de filmar y muy cara de financiar. Entre
los primeros que olfatearon que se avecinaba una moda de cine de super héroes
se encontraba Roger Corman, quien adquirió los derechos cinematográficos
a la Marvel por unos años. Pero en 1992 Corman no había filmado
aún nada y Chris Columbus - el director de Mi Pobre Angelito y las
primeras aventuras de Harry Potter
- estaba más que interesado en llevar los personajes al cine. Corman, viendo
que el tiempo límite de posesión estaba por expirar - y que si mantenía
los derechos podría pedirle a Columbus un suculento pago -, decidió
jugarse un par de millones de dólares - un presupuesto risible - para rodar
una versión de Los 4 Fantasticos con tal de poder retener el poder
sobre los personajes.
Así es como nació Los Cuatro Fantásticos (1992),
un film concebido para ser cajoneado (nunca exhibido) que hasta el día
de hoy no ha obtenido circulación comercial, si bien con el correr del
tiempo comenzaron a surcar copias piratas en la Internet. La realidad es que la
versión producida por Corman es terrible, con un guión lamentable
y unos efectos especiales espantosos - pronto comentaremos el film -. Lo cierto
es que la película mainstream tardaría 13 años más
en llegar a las pantallas, con Columbus ahora en el rol de productor, y con Tim
Story (Barbershop) en la dirección.
Y si la versión de Corman era mala, Los Cuatro Fantásticos
(2005) de Story no era mucho mejor. Los efectos especiales eran descomunales,
pero ahora es raro de que un film venga con FX de mala calidad. El problema pasaba
por la dirección, el guión y los actores elegidos (o sea... todo
el filme!). Era una película realmente chata, digna de un telefilm,
con escenas mal logradas (la primera demostración de los poderes del equipo
en la secuencia del puente está tristísimamente guionada), un villano
blando, y un protagonista insípido y sin carisma. El film hizo una buena
taquilla y nos llega ahora esta secuela.
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La verdad es que, proveniendo del mismo equipo técnico, Los Cuatro
Fantasticos y Silver Surfer es una película mucho mejor que la mediocridad
original, pero aún así sigue siendo un film apenas correcto. Los
actores al menos han crecido un poco dentro de sus personajes, y Julian McMahon
inspira un 5% más de amenaza en vez de hacer poses de galán barato.
Michael Chiklis pierde bastante de su gracia y protagonismo, pero al menos el
guión le da algo más de carnadura a Ioan Gruffudd y Jessica Alba,
si bien el drama tiene el mismo vuelo que el de una telenovela. Personalmente
no me desagrada el desarrollo ya que por lo menos intenta construir un poco a
los personajes. El único que mantiene el carisma intacto es Chris Evans,
que le da algo de vida al filme.
Pero los problemas de la película no pasan por el equipo fantástico
ni por Victor Von Doom - al menos se han superado -, sino por la trama central.
Silver Surfer es uno de los héroes más venerados del panteón
de la Marvel - apareció primero en la tira de Los Cuatro Fantasticos
y después tendría su propia historieta -, pero aquí revela
poco y nada. En el comic el surfeador plateado era un mensajero de Galactus, el
ente alienígena devorador de mundos, quien llegaba a cada planeta para
preparar la llegada de su amo. Pero dicha tarea le imponía un enorme conflicto
de conciencia - ayuda a Galactus a arrasar otros mundos con tal de preservar a
su planeta natal de su ira -, y al conocer a los fantásticos decide traicionar
a su amo. Galactus lo condenaba a permanecer en la Tierra mientras Silver Surfer
ayudaba a los terrícolas y se afligía por las masacres que había
ayudado a cometer.
Mientras que en la historieta Silver Surfer terminaba por ser un filósofo
que cuestionaba sobre la esencia de la naturaleza humana, aquí el personaje
queda sepultado en medio de una gran palabrería rutinaria. Los militares
burócratas, los perversos planes secretos de Doom, las rencillas internas
dentro del equipo fantástico. Es cierto que Silver Surfer sigue conservando
su figura enigmática, pero no es reflexivo y resulta muy lacónico
en comparación a sus banales compañeros de reparto. A pesar de todo
lo que anuncie el título, el villano aquí vuelve a ser Doom - reciclado
una vez más - en vez de Surfer o Galactus.
Y lo que es peor, es la concepción que Story hace de este último
personaje. En el comic era un gigante de cientos de metros de altura, pero acá
aparece como una enorme nube espacial al estilo de V´yger de Viaje
a las Estrellas: La Película. ¿Por qué?. No sólo
desvirtúa totalmente la naturaleza de uno de los personajes más
conocidos del comic, sino que además el final es descomunalmente expeditivo,
arbitrario y sin sentido. Toda la amenaza que genera el film - la llegada de Galactus,
el desenlace del Armagedón - es resuelto en los dos minutos finales de
un modo totalmente ilógico.
Los personajes funcionan algo mejor, las secuencias de acción son bastante
intensas... pero todo el mérito que venía haciendo Story para redimirse
termina por hundirlo con las arbitrariedades del final, absurdas para el espectador
común y totalmente sacrílegas para el fan del comic. En lo personal
considero que Tim Story no merece volver a dirigir un film de super héroes
... ni ninguna otra cosa que se mueva en el celuloide. |
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