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En realidad, es un título algo excesivo. Llevamos
apenas 250 y pico de filmes revisados, y es imposible
tener acceso a toda la filmografía mundial del
cine fantástico. Pero bien podríamos definirlo
como "las 10 mejores películas que me
gustan", lo cual es más justo.
En general, todas nuestras calificaciones se basan
en el grado de satisfacción como espectador.
Por eso hay montones de filmes que tienen 5 estrellas,
simplemente porque son películas muy redondas
y producen placer a la audiencia (emocional, racional,
como quieran llamarle). El tema es que me parecía
conveniente separar, de ese puñado de excelencia,
a un grupo y calificarlo como altamente destacable.
Todos los rankings suelen ser presuntuosos. Todos los
críticos se ponen en el lugar de dioses y califican
"los mejores filmes de la historia". Este
ranking es más modesto, y se trata simplemente
de las diez mejores películas que he visto. El
título de la nota, es puro marketing. |
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La Mosca de Cabeza Blanca (The
Fly) (1958) : Las películas viejas de terror
suelen ser risibles. Que los efectos son paupérrimos,
que no tienen clima, que los libretos tienen agujeros
del tamaño de camiones. Sin embargo The Fly,
a pesar de ser un típico producto B, logra atmósfera
y que el espectador moderno aún sienta un escalofrío
en la espalda. Es una historia triste y, si se quiere,
hasta sádica, con matrimonio perfecto que se ve
en vuelto en un drama de enormes proporciones. Vincent
Price protagoniza el film en un papel secundario e inusual
en su carrera, ya que no es heroe ni villano, simplemente
un narrador de la historia.
Lo mejor que tiene The Fly es el clima de desesperación
e impotencia que genera la situación del pobre
Andre Delambre, a medio transformar entre hombre y mosca.
Todos los intentos en vano de atrapar a la mosca de
cabeza blanca, así como las pruebas fallidas
de laboratorio. El final es seguramente uno de los más
estremecedores de la historia del cine, con el espantoso
hibrido atrapado en la tela de araña y gritando
ayuda. Es una escena que produce una profunda tristeza,
lo cual la rescata de toda la fila interminable de científicos
locos que poblaron la pantalla desde los años
50 hasta ahora. The Fly es sencillamente una tragedia
en el sentido griego de la palabra, donde individuos
bien intencionados se ven atrapados en una espiral de
desgracias. Sencillamente memorable. |
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M, El Vampiro de Dusseldorf (M) (1931)
: Hay ciertos clisés que suelen usar los críticos.
Como que Stanley Kubrick, Fritz Lang u Orson Welles son
lo máximo. Yo desconfío de los clisés
y prefiero medir con mi propia vara. Sin duda se tratan
de excelentes directores, pero de lo que he visto, ninguno
me ha parecido tan revolucionario ni tan avanzado para
su época como Fritz Lang. Metrópolis
será su obra más popular, pero M, El
Vampiro de Dusseldorf es sencillamente perfecta. No
sólo Lang utiliza unos movimientos de cámara
formidablemente modernos y originales, sino que construye
el clima del film a la perfección. El libreto es
impecable. No hay nada que se pueda reprochar a este film
Lo que es apasionante es cómo la película
va desarrollando los acontecimientos de un modo absolutamente
innovador, con la alianza no explícita de la
policía con los bajos fondos. Toda la secuencia
de la búsqueda de Becker, comenzando por la marca
del mendigo hasta la cacería humana en las instalaciones
del edificio, y el posterior juicio popular, son de
una excelencia que sólo los grandes maestros
pueden lograr. A esto se suma Peter Lorre, que hace
la composición de su vida. Y es una película
con inusuales tonos sexuales en una época en
que todo tipo de connotación estaba prohibido.
Una obra maestra, sin lugar a dudas. |
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Kung Fu Hustle (2004):
Existen más industrias cinematográficas
que la americana. Y con la apertura de mercados, están
llegando joyitas que permanecen escondidas en el video
club, esperando ser descubiertas. Uno llega a Kung
Fu Hustle a través de leer reseñas,
y la elige cuando parece que no hay nada potable para
alquiler. Y allí se lleva una sorpresa de aquellas.
No sólo porque el film sigue una estructura mucho
más convencional (y americana) de lo que uno espera,
si no porque es una caja de sorpresas a cada instante.
Desde todo el humor reverencial sobre los clisés
de otros filmes (desde Los Intocables hasta El
Coyote y El Correcaminos), al tono épico que
Stephen Chow logra ponerle a un asunto que comienza en
broma.
Es la dosis perfecta de acción, humor y fantasía
que uno precisa en una tarde aburrida de sábado.
El lento pero imparable crescendo de disparate
(especialmente desde que van a buscar a La Bestia
al manicomio) sorprende a cada rato. Además genera
toda una galería de escenas para el culto y el
recuerdo, como los asesinos del arpa, las correrías
entre Sing y la dueña del conventillo, o los
numerosos combates masivos que tiene la Bestia. Imprescindible
para cualquier videoteca. |
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Godzilla 2000 (1999)
: Godzilla es el Dios del Kaiju Eiga. Con cerca
de una treintena de filmes, es obvio que hay algo más
que filmes con tipos en trajes de goma pisando maquetas.
En lo personal, es un placer infantil, y posiblemente
le pase lo mismo a toda la audiencia. Hay algo demencialmente
banal y profundamente satisfactorio en ver a Godzilla
arrasando Japón por enésima vez (les recomiendo
ver un film de estos, un día que estén deprimidos).
Que intenten explicarlo los sicólogos. Es lo mejor
que ha pasado desde que inventaron el Valium.
Toda la saga de Godzilla es disfrutable en mayor o
menor grado. La primera
era más trágica; hay otros títulos
formidables como contra Hedorah
o Final Wars,
pero elegimos simbólicamente a Godzilla 2000
como la mejor. Simplemente porque tiene un gran ritmo,
unos excelentes efectos especiales (a God nunca se lo
vió tan bien diseñado ni tan enorme),
hay un villano formidable, y sobre todo, porque los
japoneses saben hacer películas de Godzilla.
Este es el cachetazo de los nipones a la idiotez americana
de 1998, y eso le agrega un sabor muy especial. |
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La Guerra de los
Mundos (War of the Worlds) (2005) : La versión
de Steven Spielberg de este clásico de H.G. Wells
es notablemente superior a la original
de 1953, si bien ha corrido mucha agua bajo los puentes
y ya hemos visto infinidad de invasiones alienígenas.
Es posible que no sea un film perfecto - a mi juicio,
el sicodrama familiar de Tom Cruise está ok, pero
a muchos le parece superfluo -, pero en cuanto a la acción
y a la atmósfera, es Spielberg puro. El director
conserva intacto el talento de maravillarnos - es un film
evento en el más puro sentido de la palabra -.
Toda la gestación de la invasión, los primeros
ataques, y el tenso clima dramático es formidable.
Es posible que La Guerra de los Mundos me resulte
compulsivamente fascinante del mismo modo que los films
de Godzilla, si bien aquí el sentido es
serio. Es lo más parecido a un Kaiju Eiga
americano, sólo que con tripodes descomunales
en vez de monstruos gigantes. Posiblemente hay, en la
fibra de cada ser humano, algo que lo atemorice y que
a la vez, en cierto sentido masoquista, nos guste revivirlo
de vez en cuando. A mí me gusta el pánico
de las masas, el sonido de las alertas de sirenas, los
ataques masivos a ciudades. Uno lo vive como si estuviera
inmerso en esa carrera por la urgencia de salvar la
vida de un peligro desconocido. Por ello, todas las
correrías de Ray Ferrier me producen esa emoción,
como si participara de la trama y que esta fuera real.
Y fundamentalmente por el sentido del impacto que posee
Spielberg - la secuencia del ferry es una de las más
brillantes del cine -. |
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Tiempos Violentos (Pulp
Fiction) (1994): El film que hiciera popular
a Quentin Tarantino es también una obra maestra
de innegable influencia. No sólo posee un envidiable
manejo del lenguaje cinematográfico, con sus marchas
y contramarchas, y su relato desordenado; es también
una de las mejores troupes de personajes de la
historia del cine, con un carisma fortísimo y escenas
memorables a manos llenas. Es la redefinición del
género policial en clave de comedia negra, sin
perder suspenso ni estilo. ¿Quién no recuerda
las charlas superfluas para darse categoría de
Vincent Vega, los discursos religiosos de Jules Winnfield,
o la masacre del videoclub que provoca Butch Coolidge?.
A mí, que no me vengan con Sin
City, que es un regurgitado de clisés del policial
negro; lo de Tarantino es creatividad pura, pavimentando
un nuevo estilo para un género tan remanido.
No sólo la acción es brillante y memorable;
sus diálogos, maravillosos; si no que además
posee una formidable banda sonora llena de hits del
ayer que son ideales para construir el clima del film.
Gracias, Harvey Keitel, por presentar a Tarantino a
financistas para que pudiera rodar este film y presentar
semejante director al mundo. Este, sin dudas, es un
film de los nuestros. |
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Batman Inicia (Batman
Begins) (2005): Uno siempre estaba en duda
de cúal era el mejor film de superhéroes
de la historia. Superman tenía
un villano flojo; y los otros candidatos eran Spiderman
2 y este film del hombre murciélago. Pero a
medida que pasa el tiempo, el encapotado ha ido ganando
terreno, demostrando ser compulsivamente adictivo. Spiderman
2 tendrá mejor villano y más equilibrio,
pero el sicodrama de la vida frustrada de Peter Parker,
a la larga, hace agua. Es cierto que los super héroes
de la DC Comics son más estoicos, pero de
algún modo son más adecuados para la pantalla
grande. Uno debe decidir si una excelente telenovela (Spiderman,
XMen, etc) tiene mayor valor
de revisión continua que una aventura épica
(Superman, Batman,
etc). Y la respuesta es: no. Los héroes épicos
ganan sobre los héroes humanos, simplemente porque
nos gusta la gente de sangre fría.
Batman Inicia es una de las mejores elaboraciones
que hayamos visto sobre el tema del super héroe.
Aquí logra dar vuelta el mito del hombre murciélago,
y lo que siempre vemos es a Bruce Wayne, en traje o
en disfraz. Ya no es, como en la época de Tim
Burton, donde el civil era marioneta de su personalidad
oscura y esperábamos ansiosamente la aparición
del encapotado. No, aquí toda la historia de
Bruce Wayne es fascinante, además de demostrar
ser un héroe realmente inteligente. Christian
Bale es el Batman definitivo, que no quepan dudas. |
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Matrix (1999): Debo
admitir que Matrix no está dentro de los
filmes que veo una y otra vez. Pero no debo dejar de reconocer
que es brillante. Es una excelente combinación
de sci fi pensante con film de acción, construyendo
una premisa totalmente original y plena de posibilidades
a partir de la realidad virtual que viven Neo & compañía.
Para el que no entiende nada de cómo funciona una
PC posiblemente le parezca una historia demasiado críptica
y cerrada; pero cuando se poseen algunos conocimientos,
el proyecto de los hermanos Wachowski resulta fascinante.
Especialmente porque este film se preocupa por mantener
ritmos pausados para que la audiencia vaya digiriendo
la enorme (y compleja) cantidad de información
y que la vaya procesando, algo totalmente descuidado en
las secuelas.
Es muy posible que Matrix no sea una idea original
- muchas de sus ideas han proliferado en el anime
desde mucho antes, como Ghost
in the Shell, por ejemplo -, pero los hnos. Wachowski
consiguieron la plata y el marketing, y para todo el
mundo ellos le pusieron la chapa. Es una película
fascinante, ya que deja al espectador pensando en todas
las vicisitudes del mundo virtual, amén de que
es una vuelta de tuerca absolutamente inesperada desde
su escena inicial. Establece un modelo de film de acción
para los años 90 que sería copiado hasta
el hartazgo; pero su riqueza de ideas, lamentablemente,
no ha sido equiparada. |
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El Señor
de los Anillos: El Regreso del Rey (The Lord of the Rings:
The Return of the King) (2003): Ok, no
es un film cinco estrellas en nuestra modesta opinión,
simplemente porque Peter Jackson podó de un saque
cualquier resolución potable para un villano formidable
como Saruman (y dejó la historia trunca), lo que
a mi juicio es un error imperdonable. Uno no construye
un villano descomunal y lo descarta en dos minutos (y
tiempo de sobra había, ya que el final, después
del combate de la Puerta Negra, es bastante largo como
para recortarlo un poco y darle cabida). Pero aún
con esa importante falla, es el formidable (y emocionante)
final de una saga que hizo historia. Que me perdonen los
fans de Star Wars, pero la
Trilogía del Anillo es una aventura muchísimo
más solida y mejor construída.
Aún con secuencias desparejas (final largo,
Saruman truncado), es un film emocionante. Es una épica
brillante, escrita de modo excelente. Los héroes
asumen el lugar que se merecen, los villanos son derrotados
en gran forma, la amistad y la nobleza prevalecen. Y
si bien es cierto que el papel de Theoden es bastante
desparejo - muchas veces se comporta como un nene caprichoso
-, le tocan algunas de las mejores líneas de
la saga, en especial su relación con Eowyn. Ciertamente
uno comete algunas injusticias - las secuencias de los
hobbits, por ejemplo, las avanzo fast forward
sin miramientos -, especialmente porque son escenas
bien escritas y, en el libro, son lo mejor y tienen
un papel central. El problema es que Jackson es tan
deslumbrante con las escenas con humanos, orcos y elfos,
que los hobbits nos parecen aburridos y hasta melodramáticos.
Pero es innegable que los combates son de lo mejor que
ha dado el cine en toda su historia. Es una era de héroes
y de discursos altisonantes, y por Dios, que aquí
dan algunos de los mejores de todos los tiempos. |
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El Señor
de los Anillos: Las Dos Torres (The Lord of the Rings:
The Two Towers) (2002): No soy fan de la
fantasía. La primera parte - La
Comunidad del Anillo - la vi como curiosidad, intentando
dilucidar el fenómeno Tolkien, y no me impresionó
demasiado, si bien es un buen film. Pero donde la trilogía
despega y obtiene toda su gloria es sin lugar a dudas
con Las Dos Torres. La Comunidad es un largo
aperitivo que sirve para presentar de manera relativamente
rápida a una larga galería de personajes.
Pero la segunda parte es donde alcanza toda la gloria.
El Regreso del Rey
usa variaciones de estilo y clima, pero el modelo original
y perfecto está en este film.
No sólo esta Gollum, que aquí brilla
mucho más que en la tercera parte, y es un villano
formidable. También transpira un sentido de destino
como las tragedias griegas. Minorías contra mayorías
abrumadoras; la valentía contra la supremacía
numérica. La batalla por la supervivencia de
la raza, la desesperación y la hora de los héroes.
Todo el film está construido sobre el clímax
de la Batalla del Abismo de Helm, lo cual le da mucha
más intensidad que las dos batallas descomunales
de El Regreso del Rey. Es más reflexivo,
el clima está mejor armado, y los personajes
brillan más, ya que la situación es aún
peor. Además Theoden es un personaje realmente
shakespeareano, con los temores de haber llevado
a su pueblo a la muerte.
Lo que tiene, tanto Las Dos Torres como El
Regreso del Rey, es emoción pura. Es un film
que transmite sentimientos, y conmueve hasta las lágrimas.
Posiblemente esto parezca idiota, ya que es una aventura,
pero el tema es que los caracteres están construídos
con humanidad y nobleza, y realmente nos preocupamos
por ellos. Sus discursos son realmente hermosos, y el
libreto pone un especial cuidado en resaltar la amistad
y el heroísmo. Y si esto fuera poco, posee la
más sensacional batalla de todos los tiempos
jamás filmada en celuloide. Simplemente cuando
Gandalf y los Eorlingas llegan sobre la última
hora, la audiencia aplaude de pie. Es un film milenario. |
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